¿De qué va esto? Ni se sabe, las palabras dirán...

29.1.08

Alumbramientos

Van naciendo criaturas largamente esperadas:

· Martí ha convertido a Montse-Arare en abuela.
· Elena-Escriptorum ha terminado su tercera novela.

Y aunque la vida continúa con sus ritmos frenéticos, hoy nos apetece cambiar la dimensión de este espacio virtual que ni se sabe qué pretende y a veces os cuenta cosas de nuestras vidas: silenciamos las palabras y compartimos con vosotros la emoción de estas alegrías.

Saludos y abrazos!

21.1.08

Detalles o matices

Le tengo una relativa manía al detalle, algo que compruebo en las más variadas situaciones cotidianas. En la escritura, parece que también.
Una definición de detalle sería: circunstancia que aclara o completa un relato.
Y una definición de matiz: rasgo que da un carácter especial a algo.

¿La influencia del detalle es definitiva en un texto?
¿La del matiz no?
¿Dado que un detalle puede completar o aclarar un relato, podemos pensar igualmente que puede arruinarlo?
¿Es arriesgado deducir que el detalle a veces miente?


Fragmento de Océano Mar, de Alessandro Baricco.

El hombre ni siquiera se da la vuelta. Sigue mirando fijamente el mar. Silencio. De vez en cuando moja el pincel en una taza de cobre y esboza sobre la tela unos cuantos trazos ligeros. Las cerdas del pincel dejan tras de sí la sombra de una palidísima oscuridad que el viento seca inmediatamente haciendo aflorar el blanco anterior. Agua. En la taza de cobre no hay más que agua. Y en la tela, nada. Nada que se pueda ver.
Sopla como siempre el viento del norte y la mujer se ciñe su chal violeta.
-Plasson, hace días y días que trabajáis aquí abajo. ¿Para que os traéis todos esos colores si no tenéis valor para usarlos?
Eso parece despertarlo. Eso le ha afectado. Se vuelve para observar el rostro de la mujer. Y cuando habla no es para responder.
-Os lo ruego, no os mováis- dice.
Después acerca el pincel al rostro de la mujer, vacila un instante, lo apoya sobre sus labios y lentamente hace que se deslice de un extremo al otro de la boca. Las cerdas se tiñen de rojo carmín. Él las mira, las sumerge levemente en el agua y levanta de nuevo la mirada hacia el mar. Sobre los labios de la mujer queda la sombra de un sabor que la obliga a pensar "agua de mar, este hombre pinta el mar con el mar", y es un pensamiento que provoca escalofríos.

11.1.08

El coleccionista de sonidos - Fernando Trías de Bes


Coleccionar sonidos, como es el caso del protagonista de esta novela, Ludwig Schmitt , debe de ser harto complicado.
Ludwig no sólo posee oído absoluto, es decir, puede reconocer sin ninguna duda cualquier nota que suene o a un sonido otorgarle la nota correspondiente. Ludwig, además, disecciona los sonidos en su cuerpo, convirtiéndolos en los fragmentos que conforman el todo.
Desde bien pequeño se cree que tiene una maldición porque no llora nunca. Durante muchos meses mantiene los ojos cerrados. En su interior Ludwig está absorbiendo los sonidos distintos que llegan a sus oídos: los está coleccionando.
Su padre, un afamado pintor, le teme porque cree que está maldito. Hasta el mismo final de la novela no sabremos por qué. No se desvelará ese misterio que el mismo protagonista nos dirá.
La historia de Ludwig nos llega a través de un fraile. Éste, que vive en un convento de Alemania, suele bajar a la librería del pueblo a comprar y alquilar libros. En ausencia del dueño, el empleado le ofrece la lectura de un libro escrito por una soprano, un libro con una fuerte carga erótica.
El fraile se lo lleva y en su celda comienzan a suceder cosas extrañas. El libro parece tomar vida propia, buscando algo que parece ser que se encuentra en la celda.
El fraile encuentra un diario escondido entre las piedras de la pared. El libro está escrito por el anterior fraile que ocupó la celda, y es la confesión antes de morir de Ludwig Schmitt y la historia de su maldición.
Por él sabemos que aún habiendo coleccionado todos los sonidos de la tierra y del cielo, había uno, uno solo que se le resistía, un sonido que desconocía de donde podría proceder.
El padre de Ludwig lo lleva a estudiar a un internado donde enseñan a cantar, ya que Ludwig poseía una voz privilegiada. Gracias a su oído absoluto era capaz de aprenderse las partituras con apenas una lectura.
En este internado conocerá cuál es el sonido que le falta. Al dejar el internado comenzará su pesadilla. Ya posee en su cuerpo y en su voz todos los sonidos del mundo. Absolutamente todos, pero precisamente por eso vivirá esclavo de ellos.
Con su voz, que modula a su antojo, enamora a todas las mujeres. Todas caen rendidas ante él por medio de sus canciones pero mueren cuando él las posee. Cuando descubre cuál es la maldición que le aqueja intenta retenerse pero no lo logra. Por donde pasa deja mujeres muertas, sin signos de violencia, sin nada que pueda acusarle. Todas las muertes se producen de manera natural: al hacer el amor.
La novela está inspirada en la ópera Tristán e Isolda de Richard Wagner. La poción amorosa que envuelve a ambos protagonistas de la ópera se refleja en la historia de Ludwig Schmitt y de la cantante que escribe el diario cuya lectura tanto afecta al fraile.

La historia de una maldición transmitida durante generaciones y hasta el final de la novela no se entenderá por qué.

En un principio, cuando comencé a leerla creí ver connotaciones con El perfume. Incluso si me apuráis en el libro Ella, Drácula de Javier García Sánchez.
Después el libro empieza a tomar su propio rumbo y te acaba atrapando. El lenguaje es muy expresivo y, desde el punto de vista de un músico, resulta emocionante leer fragmentos en los que la música es la dueña del lenguaje. La explicación del modo de componer de Wagner, lo que significó en el futuro.

Tristán e Isolda
Reconocida como una de las obras cumbres del repertorio operístico, Tristán destaca por el avanzado uso del cromatismo, la tonalidad y la armonía.
El primer
acorde de la ópera, llamado el acorde de Tristán, se considera de gran importancia en el desarrollo de la armonía tonal tradicional. Esta ópera ha tenido una influencia muy importante en los compositores occidentales, con Gustav Mahler, Richard Strauss, Alban Berg y Arnold Schoenberg, entre otros, claramente inspirados por ella. Muchos ven en Tristán el comienzo del fin de la armonía convencional y la tonalidad, y el arranque del movimiento atonal característico del siglo XX

Dejando a un lado este inciso, la novela está bien escrita, engancha a pesar de que le encontremos referencias hacia otras novelas que ya conocemos. De hecho, yo no la pude dejar desde la mitad y la terminé de leer en el coche en un viaje a Barcelona.

El autor.
Fernando Trias de Bes es un escritor y experto en marketing de origen español. Nació en 1967 en Barcelona y cuenta con una licenciatura y un MBA por ESADE. Es director de la consultoría de investigación e innovación Salvetti & Llombart y director de seminarios para altos directivos en el programa Executive Education de ESADE.
Se trata del único autor español de libros empresariales que ha publicado un título original junto a
Philip Kotler: "Marketing lateral".
Escribe tanto ensayos de empresa e innovación como libros de ficción. Entre sus ensayos se encuentra, además del mencionado "Marketing Lateral" (2003), "La buena suerte" en co-autoría con Álex Rovira Celma (
Empresa Activa, 2004) con unos tres millones de copias vendidas o "El vendedor de tiempo" (Empresa Activa, 2005), que fue llevada al teatro. Su última obra, "El libro negro del emprendedor" (Empresa Activa, 2007), estudia los principales factores de fracaso de los emprendedores.
En ficción ha publicado: "Relatos absurdos" (Urano, 2006) y las novelas "Palabras bajo el mar" (Alfaguara, 2006) y "El coleccionista de sonidos" (Alfaguara, 2007). Sus libros han sido traducidos a más de treinta idiomas y es colaborador habitual de
El País Semanal.
Su página web personal es
www.triasdebes.net

7.1.08

¿Qué novela?


Te levantas, tomas un café bien cargado mientras miras el mar - hoy está tranquilo- y te dices que esta vez va en serio, que vas a escribir un par de horas seguidas sin interrupciones. Te autoconvences de ello y te sientas ante el ordenador.

Abres el documento donde guardas lo que andas escribiendo desde hace ¡años! relees el último párrafo y piensas "esto no debe ser así". Relees el penúltimo y descubres que las horas que pasaste la última vez que escribiste antes de las fiestas no sirvieron de mucho porque ahora que te das cuenta, resulta que te contradices en un par de frases. Vuelves a leer el antepenúltimo: esto no marcha.

"¿A ver? ¿y si en lugar de escribir aquí este verbo lo cambio por este otro? ¿Es el adecuado el tiempo de este verbo? ¿Un adjetivo de más no va a ser gratuito? Rehagamos toda la frase. Ahoooooora. Ahora si. "

Vuelves a leer y tampoco. Miras el reloj: han pasado tres cuartos de hora y todavía no has escrito nada, sólo has cambiado verbos, estrujado ideas, arrancado adjetivos, contrastado nombres, leído cinco veces... vamos mal.

Necesitas otro café. El mar está algo más agitado, seguramente ha entrado algo de viento. Él ha despertado ya y ha conectado la radio mientras se ducha. El silencio ya no te acompaña. No del todo. Vuelves a sentarte ante el ordenador.

- Cariño, ¿dónde está "la camisa"?

- ¿Qué camisa? Tienes un montón de camisas

- Aquella que...

- Voy.

Una vez localizada "la camisa", vuelves al ordenador. Otro café sería demasiado. Él acaba de vestirse y se dirige a la cocina. Prepara su desayuno.

- ¿Te apetece un café?

- Gracias, ya llevo dos, si acaso me untas una tostadita con mantequilla y mermelada, ¿vale?

Él ha terminado de desayunar, tú ya te has zampado dos desayunos completos y un café extra. El mar se agita por momentos, las veces que levantas la vista de la pantalla para fijarla en las olas empiezan a ser demasiadas veces. Los nombres se te rebelan, los adjetivos te parecen demasiado ñoños o demasiado duros, los tiempos verbales bailan un zapateado en tu cabeza, ni siquiera recuerdas las preposiciones y los adverbios te cantan una nana.

Suena el teléfono. Tu mamá te necesita (una vez más). Te levantas, te pones el abrigo, tomas las llaves del coche, sueltas un par de improperios, sales y vas a ver qué es lo que quiere esta vez. Mientras caminas, aparcado ya el coche, hacia la casa de tu mamá, te sale al encuentro aquella amiga a quien hace días que no ves.

- ¿Qué tal, como van las cosas ahora que ya no trabajas?

"¿Que no trabajo? pero esa qué se habrá creído? la gente piensa que si todo lo que haces no es remunerado no es trabajo, hay que ver qué gracia tiene el asunto"

- Voy tirando - respondes, la voz pegada al cuello del abrigo por si acaso.

- Bueno, ¿y qué? ¿Cuando publican tu novela?

"La madre que la parió"

- ¿Eing? ¿Novela? ¿Qué novela?

Tu amiga te mira con condescendencia.

- Chica, no te entiendo, de verdad. Hace un montón de tiempo que estás con la novela y de momento, ¡nada de nada!

Menos mal que llevas guantes, de lo contrario las uñas se te habrían clavado en las palmas, de lo fuerte que has apretado los puños, más que nada, por no arañarla.

- Pues eso, querida: ¡nada de nada! - saludas y sigues hacia el piso de tu mamá, no vaya a ser que la encuentres subida a la lámpara.

"A lo mejor es que eso de escribir no está hecho para mi"...te dices, intentando perdonarte la vida una vez más.

Imagen sacada de: http://60.img.v4.skyrock.com/600/toineee/pics/750480642.jpg

28.12.07

28.12.2007

Fuentes bien informadas y cercanas a Liter-a-tres han asegurado que, en algún instante del próximo año, se cumplirán los deseos de Shakespeare y "sabremos los misterios de las cosas como si fuéramos espías de los dioses"


Feliz 2008 a todos los blogers
que
comparten con nosotras apuntes literarios


Salud!

20.12.07

Feliz Literatura

¿Aprovechamos las fiestas navideñas para esperar un poco menos y amar un poco más?
FELIZ NAVIDAD



12.12.07

Poesía


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Un grano de poesía es suficiente para perfumar un siglo - José Martí
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La poesía fue y será, ante todo, un comportamiento - Aldo Pellegrini
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Poema querría decir lugar de la fulgurante aparición de la palabra - J.A. Valente
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La poesía es sobre todo el naufragio feliz de la memoria - Luis Landero
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La poesía es como la hierba salvaje, muy difícil de erradicar - H. Magnus Eisenzberger
.
¿Para qué los poetas en tiempos de miseria? - Hölderlin
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La poesía existirá mientras exista el problema de la vida y la muerte - Ruben Dario
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La poesía es la que mueve el mundo - Dulce Chacón


Poemas visuales: "A" de Joan Brossa

4.12.07

Madurez musical o el proceso de aprendizaje a partir de los cuarenta.

Yo era una niña delgaducha, desgalichada, feucha y con trenzas. Para aderezar el conjunto, a los nueve años, me pusieron gafas. Esto no deja de ser una anécdota porque, afortunadamente, lo único que queda de aquello son las gafas. Crecí rodeada de sonidos: la radio y la música clásica. La voz de mi madre cantando zarzuela y coplas. Y los ronquidos de mi padre y mi tía, en acompañamiento de bajo continuo.
La música influyó en mi carácter, pero su estudio se dilató en el tiempo hasta que, un buen día, decidí que había llegado el momento de encararme con ella. Eso fue en el año 2000.
Lo comenté en casa ilusionada y con esa alegría que manifiestan los adolescentes, me dijeron: ¡estás loca! ¡Con lo mayor que eres! O quizás dijeron vieja. No lo recuerdo.
El caso es que yo soy muy cabezota y no desistí. Tenía que desentrañar los misterios de los sonidos.
Me compré una cartera, preciosa, sin ruedas (que no era un carro de la compra). Fui a una tienda de música y pedí el libro de solfeo y una libreta de papel pautado. Compré una goma de borrar de sabor vainilla y un lápiz con las efigies de los compositores más célebres (como si eso fuera una garantía de algo).
Y llegué a la escuela de música una tarde con mi cartera y mi ilusión. Nada más entrar en la clase me encontré con unos cuantos niños que al verme dijeron: ¿Eres la seño?
— No. No soy la seño, soy una compañera - respondí amablemente.
Los niños me miraron como sólo ellos saben hacer cuando te quieren desmerecer. Y ya no dije nada más.
Al principio fue todo más o menos fácil. Compases y ritmos sencillos. Incluso llegué a destacar. Pero ¡ay! Todo se acaba.
— Vamos a hacer este ritmo del libro, dijo un día el profe. Con la mano derecha hacemos: ti, ti, ta, ta, y con la izquierda ta,ta.
¡Precioso! Vosotros dos, Pepito y Manolito, empezáis a tiempo y tú (yo) entras en anacrusa.
¡En anacrusa! Yo, en anacrusa.
Para evitar confusiones me pinté en el dorso de la mano una I en la izquierda y una D en la derecha. Y me puse a hacer ti, ti, ta, ta. ¡Hombre! Entrar, lo que se dice entrar, entré. Aunque más que ritmo hice el ridículo.
Los niños me miraban y se reían. ¡Ellos, tan ricos!
Lo peor fue viniendo con el tiempo. Y lo peor se llamaba Dictado melódico. El profe se sienta al piano y toca unas notas y tú tienes que escribirlas en el pentagrama, pero no a tu libre albedrío, ¡no! De eso nada. Aparte de saber qué nota ha tocado el puñetero, tienes que saber si son negras, corcheas, tresillos o blancas, o cosas peores. Y allí estaba yo, con mi lápiz de los compositores, (que no me insuflaban sabiduría) la goma de borrar en mano haciendo esfuerzos por escribir algo consecuente.
— La primera nota es un La bemol, para que os sirva de referencia. ¿De referencia, de qué?, pensaba yo.
El profe tocaba los tres primeros compases del primer pentagrama. Y luego los otros tres, y así sucesivamente. Y mientras yo bordaba con mi maravilloso lápiz la clave de sol, el cabrón del niño que tenía al lado LO HABIA TERMINADO TODO. Y me miraba con esa risilla de conejo de niño sabiondo, repelente y pedante y decía: Ya está. Yo lo miraba a él, y luego a mi libreta, a mi solitaria clave de sol y mi La bemol y a continuación el vacío, la nada. Mi oído no había distinguido ni una sola nota posterior.
¡Qué ridículo, señor!, digo yo, ¿no les enseñan a los niños en sus casas que no hay que reírse de los mayores?
Esto sólo duró cuatro años. Entre tanto cogí el instrumento que tanto había deseado, el oboe, y empecé a pelearme con él. No fue tan desesperante como la teoría. Al menos, en las partituras las notas vienen escritas.
Se llama anacrusa a una nota o grupo de notas sin acento al principio de una frase y colocado antes de la barra de compás por lo tanto justo antes del primer tiempo fuerte.

28.11.07

Madurez literaria


Leo en La Vanguardia digital que el jurado del Premio Documenta 2007, al que pueden optar obras en prosa narrativa en catalán y de autores jóvenes, creo que de menos de 35 años, ha decidido declararlo desierto a causa de "la falta de madurez literaria" de las obras finalistas.

Parece ser que había dos obras un poco mejores que las otras, pero que tampoco llegaban a contentar a los miembros del jurado. me imagino que debe de ser un poco subjetivo, pero aunque así sea, me preocupa. Ello ha ocurrido cinco veces, según voy leyendo, la última vez fue en el año 2005, cuando consideró que ninguno de los diecinueve originales presentados tenía el "mínimo de calidad" literaria exigible. Este premio fue creado en 1980 con el objetivo de descubrir jóvenes valores de la literatura catalana.
Hace un mes me dieron un pequeño premio literario. Había dos modalidades: poesía y prosa. El premio de poesía quedó desierto. Aunque la organización fue muy políticamente correcta cuando anunció que ningún poema había sido premiado, debo decir que una vez leídos los poemas que se presentaron, incluso yo, que no entiendo mucho de poesía, lo habría declarado desierto, la verdad. Sin embargo, los relatos eran bastante buenos. Para mí tiene un sentido ya que hacer poesía es muchísimo más difícil que escribir prosa, pero no opinará lo mismo quien esté acostumbrado a escribir poemas. Sea como fuere, y como decía no hace muchos días Escriptorum 54, ¡escribir no es nada fácil!
¿Opináis que se exige demasiado o en realidad lo que pasa es que hay mala calidad? ¿Qué hay de los premios literarios, os parece que deberían seguir existiendo o que habría que hacerlos desaparecer? ¿Creéis que los certámenes literarios pueden ser una especie de salto al a fama de buenos autores en potencia o por el contrario, pensáis que quien se presenta a un certamen pierde credibilidad?

21.11.07

Epónimos

Un epónimo es un adjetivo referido a un personaje ilustre, que da nombre a algo, generalmente a un lugar o a una época, de tal forma que la simple palabra genera un concepto o una idea. Etimológicamente, la palabra proviene del griego: epi, sobre, y ónoma, nombre. Algunos epónimos célebres son: Cóctel Molotov, Ley de Murphy, Motor Diesel, Talón de Aquiles...
...es fantástico pensar que las palabras se inventan, y que además son generadoras de conceptos.

Gracias a la suscripción a Wordsmith, que una amiga me regaló hace unos cuantos años, recibo a diario un correo con una palabra en inglés; también su definición y las posibles aplicaciones en los textos. Esta semana toca turno a los epónimos. Ayer recibí Bunbury, el enfermo imaginario que Algernon inventó para tener a mano una excusa, en La importancia de llamarse Ernesto, de Oscar Wilde:


Algernon: La crítica literaria no es tu fuerte, mi querido amigo. No la intentes. Déjasela a los que no han ido a la universidad. La hacen estupendamente en los periódicos. Lo que en verdad eres es un bunburysta. Estaba totalmente acertado al imaginarte bunburysta. En realidad, eres el bunburysta más consumado que conozco.
Jack: ¿De qué narices hablas?
Algernon: Tú has inventado a un hermano más joven llamado Ernesto con el objeto de poder venir a la ciudad cuando te venga en gana. Por mi parte he inventado a un inestimable y constante enfermo, llamado Bunbury, con objeto de poder ir al campo tantas veces como me parezca.
Jack: ¡Menudo disparate!
Algernon: Ningún disparate. Bunbury es absolutamente inestimable. Si no fuese por la extraordinaria mala salud de Bunbury, por ejemplo, me hubiera sido imposible cenar esta noche en el Savoy contigo, pues desde hace una semana estaba comprometido con mi tía Augusta.
Jack: Yo no te he pedido que cenáramos esta noche en ningún sitio...



¡Y yo andaba buscando un buen ejemplo de diálogos! El mail me recordó ayer esta genial obra. Empecé a leer y, desde el primer párrafo, a sonreír.

15.11.07

ARTHUR & GEORGE - Julian Barnes

En 1903 un suceso extraño destroza la calma de un pueblecito de Inglaterra: varios animales aparecen mutilados. La incompetencia de la policía y los rumores que sacuden el pueblo llevaran a George Edalji, el hijo del vicario parsi, a ser detenido y acusado de estos delitos. El caso llega a oídos de Arthur Conan Doyle, de sobra conocido en Inglaterra a través de su famoso detective Sherlock Holmes que iniciará una investigación para aclarar la verdad y demostrar que George es inocente.
A través de un paralelismo en las historias de ambos protagonistas: George y Arthur, Julian Barnes nos va haciendo un retrato de sus vidas, desde su infancia hasta su muerte.

George es de carácter reservado. Vive en un pequeño pueblo de la Inglaterra más profunda y más rancia. Es un niño marcado por el color de su piel, que le cuesta entablar amistades con los hijos de los granjeros. Pronto se convierte en el receptor de unos anónimos que comienzan a amargarle la vida. Sin embargo, pasan los años y estudia la carrera de abogado publicando la primera guía de usuarios de ferrocarril en Inglaterra. Los anónimos que se reciben en su casa y en el vecindario le acusan de ser el culpable del destripamiento de animales.

Arthur, por el contrario, nunca ha sido reservado. Desde bien pequeño da muestras de un carácter emprendedor, imaginación poderosa y mucho talento. Supera el trauma que le supone ser hijo de un alcohólico, se saca el título de medicina, viaja por todo el mundo. Funda una familia. Se casa con una mujer de salud delicada, Touie, a quien cuida hasta su muerte, aunque eso no le impida enamorarse de otra bien distinta, Jean, con quien mantiene una platónica relación hasta la muerte de su esposa para evitar los rumores de la sociedad inglesa.
George es condenado a trabajos forzosos durante tres años. Arthur se encargará de hacer saber a todo el mundo que él es inocente y no un inocente pero culpable como le había sentenciado las leyes inglesas. Lo mejor para lograrlo es haciendo mucho ruido. Esa es la opinion de Arthur, y así lo hace. Pretende conseguir una revisión del juicio, una indemnización por los años de trabajos forzados y la readmisión de George en el cuerpo de abogados de Inglaterra. Pero choca de nuevo con las rancias tradiciones inglesas.
A través de este libro, Julian Barnes nos hace una lectura precisa de la sociedad inglesa de principios del siglo XX, de muchas de sus absurdas leyes, de los problemas raciales que existen en su seno. De los prejuicios sociales que se deben respetar aunque no se esté de acuerdo con ellos.

Siempre he sido aficionada a la literatura inglesa y esta novela no me ha defraudado en absoluto. He lamentado que se terminara.

Julian Barnes maneja muy bien el tema, los tiempos y las costumbres inglesas. Muy recomendable.

8.11.07

¿Hemos perdido los papeles?

A raíz de la propuesta de Frac, me ha parecido oportuno "colgar" estos dos videos para tener un punto de partida para un debate sobre educación.

Dice Frac:
Hoy podríamos referirnos al caso del estudiante violento que ha protagonizado la matanza ayer en Finlandia: una masacre anunciada.
¿Pobreza de lenguaje va asociada a pobreza de acción? De imaginación? De recursos? De espíritu?
Consecuencia de juegos de playstation: pocas palabras, mucha concentración y fijación, individualismo, incomunicación y una tontera insoportable cuando han pasado un buen rato jugando. Y lo peor, al final no saben discernir qué es realidad y qué es ficción: San Andrea y similares entretienen y enseñan a nuestros hijos. ¿A qué?
¿Qué se les puede pedir cuando en su juego han recibido puntuación extra por el atropello de una mujer embarazada que tiene premio y puntua más?
¿Qué, si el éxito consiste en comportarse lo más parecido a un verdadero criminal?
____________________________

Estos dos videos corresponden a una conferencia dentro de un debate sobre educación del juez Emilio Calatayud, del juzgado de menores de Granada. Entre otras cosas, el juez se pregunta:

- ¿Hemos perdido los papeles?

Bien, vedlos enteros, por favor, tened paciencia, y después, si os parece bien, los comentamos y vemos qué opinamos. Hay muchos aspectos del debate en lo que dice el juez y, en general, creo que plantea buenos temas de reflexión.
¿Quién empieza?






5.11.07

Guiones y guionistas

Ahora que los guionistas de Hollywood amenazan con una huelga, presentaré mi currículo, a ver si me dan una oportunidad... ¡Pobres guionistas! Mucho trabajar, poco cobrar y ni soñar con las mieles de la fama, salvo algunas honrosas excepciones.
Tuve una efímera experiencia en la escritura de guiones infantiles de la que entresaqué unas cuantas nociones; la más importante: el perfil inequívoco del personaje, o sea, el malo debe ser muy malo, el bueno muy bueno, y el despistado siempre un despistado.
Otra noción, el límite de lo permisible, es decir, el niño no puede correr riesgos en escenas peligrosas o perjudiciales para su propia integridad o la de otras personas.
Una tercera noción, el lenguaje tiene que adecuarse a su edad para ser inteligible. Ahí, tuve mis rifirrafes. Por ejemplo, en uno de los guiones, dos hermanos se peleaban durante una aburrida tarde de lluvia, discusión que más tarde daba paso a la divertida aventura de aquel capítulo. Mi guión no incluía insultos ni palabrotas. Pero el mismo guión escrito por otro compañero incluía un repertorio bastante completo. Según su opinión, los niños hablan así y les gusta emplear una terminología transgresora.
Al final quedó en un aceptable término medio. Pero a día de hoy sigo sin comprender la necesidad de este tipo de lenguaje tan frecuente en los medios de comunicación públicos, y no únicamente en programación infantil.
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Nota: paso el corrector, y señala las palabras "guionistas" y "Hollywood"... curioso.

28.10.07

Otro libro

Uno de los libros que leí este verano, que comenté aquí a raíz del post de Frac sobre la Feria de Frankfurt, es "Senyoria", de Jaume Cabré.



Senyoria fue editado en 1991. El protagonista es un regente civil de la Real Audiencia de Barcelona, un hombre poderoso, influyente, que ha luchado para conseguir un lugar destacado en la sociedad borbónica de la Barcelona de finales del XVIII y que no duda ni un momento en cargarse todo aquello que se le ponga delante para conservar su posición social y económica. De pasado tenebroso y oscuro, en un momento dado se le presenta de nuevo y él no lo tenía previsto, creándole una gran incomodidad. Él intenta alejarlo y para ello comete una gran injusticia. El hombre se ha visto acorralado por sus enemigos y a su manera, "justifica" actos que no tienen ninguna justificación.
Todo transcurre en un momento en el que Catalunya está viviendo bajo los efectos del Decreto de Nueva Planta. Es un tiempo de crisis y en España reina Carlos IV, nieto de Felipe V, el primer borbón que había llegado al trono en 1700, después de la guerra de Sucesión, de consecuencias nefastas para Catalunya. El contexto cultural queda afectado por el momento de cambio. Se empieza a extender por toda Europa un nuevo movimiento artístico y literario: el romanticismo, movimiento complejo que por un lado busca una vuelta a la Edad Media y por otro lado aspira a la modernidad. La Revolución Francesa hace notar sus efectos y se está terminando el Antiguo Régimen.
En este contexto es donde se desarrolla la novela, espléndida reflexión sobre el poder, la justicia/injusticia... en fin... una completísima novela que se puede considerar histórica pero también de intriga, con un componente de humor... no sé qué más podría decir sobre ella.

Una de las principales características de Cabré es su fina ironía, que también surge en este libro, y que maneja con extraordinaria precisión, lo cual hace que su literatura sea ágil y -según mi opinión- muy fácil de leer. Según opinión de algunas personas de mi entorno, es todo lo contrario, así que no puedo hacer más que recomendar su lectura para que uno mismo se forme su propio juicio. Ya se sabe que hablar sobre literatura no es fácil. Lo que a mi me puede entusiasmar, puede no gustar a otras personas, es lo que tiene...

Por cierto, está traducida al castellano, no sé si también a otros idiomas.
En cualquier caso, para los que os decidáis a leerla, ¡feliz lectura! y para los que ya la hayáis leído, os invito a hablar de ella (Muchos ojos ven más que dos y más siendo miopes como los míos, así que podemos intercambiar ideas)

26.10.07

Incompetencias

Siento tristeza. Ni siquiera ya indignación. Mi estado de ánimo ha ido cambiando con el paso de los días.
Tristeza de observar lo que ocurre en mi ciudad. Una ciudad que es conocida por su afición a grandes eventos, fastos explosivos aunque todo ello conlleve trastornos para los ciudadanos.
La última pirueta de nuestro equipo de gobierno ha sido el fastuoso e increíble Palau de les Arts Reina Sofía.(Proyectado desde hace años, cuando, una vez gobernó el PSOE en València) Un gigante con los pies de barro. Y esta acepción no es exagerada.
Debido a las lluvias torrenciales que cayeron sobre València hace un par de semanas y que se repitieron una semana más tarde, el Palau se inundó hasta el punto de tener que retrasar toda la programación de ópera prevista para principios de Noviembre, con el estreno de Carmen, dirigida por Saura.
Rita Barberá (PP), eximió de toda responsabilidad al Consistorio en el desastre de las inundaciones del Palau de les Arts y sugirió que la culpa es del arquitecto. No obstante, matizó que ella no es "técnica" y que "desconoce" las causas exactas de la inundación, aunque, en todo momento, puso de relieve que, uno de los dos días, las lluvias fueron "torrenciales"
El estudio de Calatrava ha responsabilizado al Ayuntamiento del siniestro por levantar un jardín anexo al Palau en una cota superior a la del coliseo, lo que provoca que el agua de lluvia se filtre y se encauce hacia el edificio. Sin embargo la alcaldesa segura que ni una gota de agua del río ha entrado en el Palau.
El trasfondo de la polémica es muy serio y de importantes consecuencias económicas. Los diversos seguros pueden poner trabas al pago por las inundaciones, si se detectan graves problemas en la construcción de la ópera o en la urbanización de los jardines. Además, el estudio de Calatrava advirtió de que el arquitecto había avisado del riesgo de inundaciones por culpa del jardín 10 años antes. A todo ello se une el coste de un Palau que superaba en 2005 los 332 millones de euros y lleva ahora 10 años en obras. La posible solución definitiva a los problemas de la inundación sumaría entre 10 y 15 millones de euros más a un edificio con tanto impacto mediático como presupuestario.
Realmente creo que la mayoría de los valencianos desconocemos el sobrecoste que estamos pagando por este edificio que fue concebido como un centro de música, que ha sido inaugurado dos veces por motivos electoralistas, que cuenta con una de las mejores plantillas de músicos de toda España, con dos de los mejores directores del mundo mundial: Zubin Mehta y Lorin Maazel. Que su estructura es fantástica, su diseño armónico, aunque en su sala principal haya habido que anular 200 butacas de las llamadas ciegas.
Y siento tristeza. Me causa pena y estupor que estos desastres sigan ocurriendo en València debido a nuestra tendencia a la improvisación, a las prisas y al esplendor momentáneo.
Y siento tristeza porque ahora, casi más que nunca, se nos puede aplicar el calificativo que mejor nos acomoda: "Meninfots" que vendría a ser que todo nos la bufa.

24.10.07

Y ahora... ¿y ahora qué más?

Preguntaba el otro día -a raíz del despido de Cristina Peri Rossi por cuestiones idiomáticas- "¿Y ahora qué?". Hoy tenemos una lamentable muestra de lo que puede suceder cuando una sociedad permite-tolera-asume ciertas actitudes discriminatorias. Ver el vídeo aquí

Adjunto el fragmento de un pequeño poema mío antiguo, a modo de disculpa, si es que la hay.


Sin destino, sin retorno

Hablas de valores y eres generoso, como siempre
como siempre que das lo que no es tuyo
y te desprendes de lo que no te pertenece
como siempre que dispones de algo que no necesitas

Ofendes con la mirada, insultas con la risa
aprietas con la mano, pisas con el pie
fuerte, demasiado fuerte...

19.10.07

Feria de Frankfurt

A propósito de la Feria de Frankfurt y la Literatura en lengua catalana,
Jaume Cabré ha triunfado en la Feria de Frankfurt, que este año tenía como país invitado a Catalunya.
Yo me alegro muchísimo porque estamos ante un escritor de prestigio, serio, culto, que se desenvuelve con igual soltura en varios estilos narrativos; filólogo; nacionalista convencido; también un gran amante de la música declara: "el cuento es música de cámara, y la novela, sinfonía".
En su libro de narraciones breves titulado "Viatge d'hivern" (Viaje de invierno) Cabré rinde homenaje a la música en general, y a la de Bach y a la de Schubert en particular.

De sus obras quisiera destacar un libro menor en su producción, pero que fue decisivo para mi formación cuando me iniciaba en la escritura de relatos de ficción. Se trata de "El sentit de la ficció. Itinerari privat". En la portada incluye una frase que resume su idea central: "El lenguaje literario se genera gracias al equívoco existente entre la realidad y el deseo". La reflexión de Cabré sobre el proceso creador es muy recomendable. Detallada, apoyada en ejemplos de su propia narrativa, presenta todas las dudas típicas de un escritor - título, ambientación, personajes, ritmo narrativo...- y aporta soluciones; incluye además un "Quadern de bitàcola"sobre como debe escribirse un guión televisivo con ideas extraídas de la serie "Estació d'enllaç" que se emitió en el canal catalán, y es también de su autoría.
"Les veus del Pamano", su última novela, obtuvo un gran éxito en la Feria de Frankfurt.
Enhorabuena.

Después de la Feria de Frankfurt, vivimos unos momentos de euforia en el panorama literario catalán. Nuestra cultura milenaria ha sido representada por numerosos autores que escriben en catalán, una lengua hablada por nueve millones de personas en el mundo. Queda todavía pendiente de resolución el tema de los autores catalanes que escriben en castellano, pero esto es tema para otro día.
De todas formas, al escribir este post, me preguntaba como se valora nuestra realidad catalana en el exterior, y también como podemos pretender que interese más allá de nuestras fronteras si muchos títulos no están traducidos. Por ejemplo, ahora mismo, desconozco si los libros que he comentado están publicados en otras lenguas o no. Imagino que esta es la problemática a que se enfrentan las lenguas minoritarias en todo el mundo: las traducciones.

16.10.07

De premios

La semana pasada la Academia Sueca concedió el premio Nobel de Literatura, por fin, a Doris Lessing. Una autora comprometida con la sociedad, con el papel de la mujer en la vida actual, con su posición en el mundo.
Curiosamente parece antifeminista, ante lo que ella se defiende diciendo que lo que cree es que las feministas tienen los objetivos equivocados:"La revolución sexual de la década del 60 está muy bien. ¡Pero pienso que las mujeres también podrían haber luchado por el mismo pago cuando cumplen el mismo trabajo que los hombres, por buenas guarderías y demás! Aun en la época victoriana, las mujeres salían a marchar y conseguían cosas concretas, como cambiar las leyes sobre la propiedad en el matrimonio. Hoy nadie hace algo así. El feminismo de los años 60 se disolvió en cháchara inútil.”
Al escribir "El Cuaderno dorado" recibió críticas desfavorables por parte de algunas mujeres que alegaron que en su libro había descubierto secretos femeninos. Otras, en cambio, lo consideraron como la Biblia femenina. Sea como fuere, tras una cierta polémica, ya que tan sólo 11 mujeres han recibido el Nobel, se lo han concedido a Doris Lessing, de lo cual nos alegramos muchos lectores.

Ayer se hizo público el fallo del premio Planeta, el más mediático, el más generoso, el más ……. Cabrían muchos adjetivos para definirlo. Este año ha sido Juan José Millás el ganador y Boris Izaguirre el finalista. Dos personas de sobra conocidas en este país, (y valga la redundancia).
Particularmente yo estoy enamorada de Millás y no me duele reconocerlo. Sé que no tengo ninguna esperanza, pero así es. Desde el principio. Me admira su capacidad de disección de una noticia para transformarla en algo vivo, o cómico, o irónico.
No suelo comprar los libros ganadores, casi por principio. En este caso no sé lo que voy a hacer. Puede que sí, ya que es una especie de biografía desde que se marchó de Valencia a Madrid. Su visión del mundo, la llegada a un suburbio de Madrid que encontró distinto a la ciudad luminosa y marítima que dejó atrás. Ya veremos. Me tienta por el hecho de ser biográfica y porque está, en parte, situada en mi ciudad.
De Boris no he leído nada, aunque ya ha publicado tres novelas. Por lo tanto, no puedo opinar.

Hoy se ha fallado también el Premio Nacional de Narrativa que se le ha concedido a Vicente Molina Foix por su novela El Abrecartas.La leí hace unos meses y debo decir que me gustó mucho. Que sin ninguna duda es su mejor novela. No pude terminar El vampiro de la calle Méjico, por ejemplo. Me resultó plasta.
El Abrecartas es una novela epistolar entre diversos personajes, como Vicente Aleixandre, María Teresa León o Rafael Alberti.
La novela se desarrolla en un amplio periodo de nuestra historia. Exactamente 70 años.

9.10.07

Abril en París

Abril en París es la cuarta novela del actor-guionista austriaco Michael Wallner.

Wallner nació en Graz (Austria) en 1958. Es actor y guionista y vive entre Berlín y la Selva Negra. Sobre él no he encontrado nada más, en internet hay algunas páginas en alemán, en austriaco, en inglés, pero no he visto nada en español, quizá deba buscar más. La verdad es que puede que cuando vuelva a ver una novela de este autor hasta ahora desconocido para mi, la compre.

La leí al principio del viaje, o sea, antes, mucho antes de llegar a París. Todo lo que hablara de París me motivaba, estaba dispuesta a tragarme cualquier guía - la del trotamundos ya me la había leído casi entera- pero después de haber leído a Vila Matas en París no se acaba nunca, obra que me había recomendado Frac y que me había dejado aquel agradable sabor que deja la buena literatura y el buen hacer de un escritor situado entre los más destacados de Europa, el libro que acababa de empezar no me atrapaba. Decidí continuar - por aquello de que hay que darle una oportunidad a cada libro que se empieza- y después de unas 30 páginas cambié mi actitud ante la novela que tenía en mis manos. Imaginé que estaba viendo una serie de televisión o una película, pero tanto si era una serie como una película, la verdad era que estaba muy bien tratada, por eso llegué hasta el final.

La trama no es demasiado novedosa. Es la historia de un amor imposible, como tantos. Sin embargo, el estilo de Wallner , si le das tiempo, te acaba cautivando. Hay que darle, como digo, una oportunidad. Y entonces, si: entonces engancha.

La novela se desarrolla en 1943 en París, ciudad ocupada por la Alemania nazi. El protagonista es un joven soldado alemán (muy muy joven, en la obra tiene unos 20 años), que ha trabajado en oficinas situadas en París durante mucho tiempo (por eso me extraña que sea tan joven, pero bueno...) Habla un francés tan bueno que le llevan a las oficinas centrales de la Gestapo para que haga de intérprete en los interrogatorios a los franceses de la resistencia. Mientras va traduciendo, Michael, que así se llama, va presenciando cómo torturan a los prisioneros. Aparentemente, no se inmuta.

Cada día al salir del trabajo se quita el uniforme y se hace pasar por francés. En una librería conoce a Chantal, una joven de la Resistencia francesa en el París ocupado... y ya no cuento más.

Hay cosas que no me parecen creíbles, por eso digo que me parece más una película que un libro. Aunque - y a ver qué pensáis acerca de ello- ¿en una novela, para que se la considere buena, tiene que ser todo creíble? y no me refiero a las novelas de ciencia ficción, aunque quizá precisamente en ésas - para mi - es donde más debe esforzarse el autor para resultar creíble, o sea que el autor debe hacer creíble lo increíble.
Bueno, no me enrollo más. La novela me gustó pero si no la leéis no os habréis perdido una obra imprescindible. Siempre según mi opinión, eso que quede claro.



30.9.07

Su único hijo (Leopoldo Alas - Clarín)

Emma Valcárcel, protagonista de la obra, es una niña mimada que pretende hacer lo que le dé la gana y que siempre salga bien. Evidentemente, las cosas no son tan simples y sólo con el dinero de papá no es posible comprar la felicidad. El matrimonio de Emma con Bonifacio Reyes sale mal por dos cosas:
-porque el marido no la ama
- porque ella no ama a su marido, simplemente es un capricho para ella.

He aquí lo que le ocurre al pobre marido de Emma, la tirana:
"En cuanto su mujer dio por terminada la luna de miel, que fue bien pronto, como se encontrase él demasiado libre de ocupaciones, porque el tío mayordomo seguía corriendo con todo por expreso mandato de Emma, se dio a buscar un ser a quien amar, algo que le llenase la vida".

Bonifacio era un soñador y se dedicó a tocar la flauta (una flauta que era del padre de Emma). La música era su afición favorita y a ella se consagró en cuerpo y alma. De este modo se entiende perfectamente que cuando llegaron al pueblo los "cómicos" (una mediocre compañía de teatro con una mediocre cantante, Serafina Gorgheggi, que a Bonifacio le parece excelsa) Bonifacio - Bonis, como le llama ridículamente Emma- intente desesperadamente hallar, con ésta, la felicidad que nunca encontró en su casa, junto a su propia identidad perdida.

Sólo comentar que aunque el tema de esta novela pudiera parecer anticuado, en el fondo está tratando la vida misma y llegando , con una buena dosis de finísima ironía, hasta el fondo de los sentimientos de sus personajes, algo típico de la literatura naturalista.El argumento de la novela encarna el debate ideológico del momento, el conflicto entre tres alternativas éticas: la romántica, la naturalista y la espiritualista.

La historia acaba mal, como no podía ser de otra manera, no nos olvidemos que no estamos hablando del siglo XXI y que hay cosas que ni siquiera un autor como Clarín puede permitirse. Debe ceñirse a expresar sentimientos "de su época", aun sabiendo como sabemos que Clarín era un intelectual de ideas propias, que vivía en Oviedo pero escribía para los periódicos de Madrid. Vivió la coyuntura estética e intelectual del fin de siglo y la plasmó en su literatura, universalizándola, al fin y al cabo.

"Su único hijo" comenzó a surgir muy poco tiempo después de "La Regenta". Sería más breve, nada provocativa y sí muy sentimental. El tema de la paternidad, con resonancias evangélicas, quedaba patente en el título, después se vio que no era ese el único tema: la infidelidad, las relaciones entre personajes, las vicisitudes del grupo de cómicos, el espíritu - yo diría que casi infantil- de Bonifacio (a quien el nombre le cuadra perfectamente), etc...

Al final de la novela se encuentran dos realidades opuestas, la realidad personal de Bonifacio y su realidad social. Hubo algún fragmento que me llevó a pensar (sin querer) en el final de "La Regenta", aunque no sé si estoy en lo cierto. El protagonista masculino aparece un poco como ingenuo, crédulo, alguien con poca personalidad, con poca categoría, aunque a lo largo de toda la obra una haya tomado partido por él, enfrentándose a las dos mujeres de su vida, Emma y Serafina, porque cada una a su manera, le llevan por el camino de la amargura. Pero esto es algo que ocurre con frecuencia: el lector toma partido por uno de los personajes de la novela. Yo llegué a tener compasión del pobre Bonifacio pero en otros momentos le odié por pusilánime, no sé como explicarlo. A Emma la odié desde el primer momento y Serafina me daba penita al principio, luego tampoco llegué a entenderme con ella... hay otro personaje, el de una alemana, Marta, que traba amistad con Emma, con la que nunca llegué a hacer migas.
En fin, me metí de lleno en esa obra, y, si bien "La Regenta" marcó un antes y un después en mi vida de lectora, con esta novela sólo puedo decir que "he leído dos obras de Leopoldo Alas" y ambas han satisfecho mi sed (literariamente hablando, claro!)

E. J. Gramberg, en 1962 publicaba un artículo titulado "Su único hijo", donde hablaba de "la novela incomprendida de Leopoldo Alas" y dijo Azorín acerca de la misma obra: Su único hijo "es lo más intenso, lo más refinado, lo más intelectual y sensual a la vez que se ha producido en nuestro siglo XIX".

Os la recomiendo.