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“Vienen las palabras a reclamar lo suyo, lo substraído”
.No creo exagerado decir que en España son pocas las personas instruidas en los cuatro idiomas oficiales. Desde esta perspectiva, el libro ofrece probablemente bastante más de lo que cualquier lector español le pediría a un poemario. Sin embargo, Manuel Rivas y Alfaguara han optado por esta iniciativa y no por otra. ¿Cuál es el propósito? Quizás seamos muchos los que creemos en el beneficio de la pluralidad idiomática, que siempre suma, porque es una riqueza y no un inconveniente. Con el tiempo, veremos la valoración que se hace desde la editorial.
Por mi parte, he leído el poemario en castellano y en catalán, y como me declaro devota de Manuel Rivas lo único que podría reseñar ahora son alabanzas.
“La desaparición de la nieve” me ha devuelto a la obra del autor gallego, en concreto a “El lápiz del carpintero”. Ha sido mi tercera lectura. De nuevo me ha parecido una novela maravillosa.
Hay un fragmento en el que, mediante la voz del pintor, tenemos noticia de los diferentes colores de la nieve; algo así como cuarenta tonos, todos ellos percibidos por los esquimales, o por los niños, que son capaces de pintar la nieve de color verde…
Del poema Así se hace un poeta,
Y Lela da Pastora
le dijo con llamaradas verdes en la mirada
-¡Nunca dejes de hacer torres en el aire!