¿De qué va esto? Ni se sabe, las palabras dirán...

27.8.09

Escribir en cualquier lugar


Noticia extraida del ABC (Cultura), que me llamó la atención:

El filósofo y escritor suizo afincado en Gran Bretaña Alain de Botton se ha instalado en medio del aeropuerto de Heathrow con el fin de pasar una semana encerrado allí escribiendo un libro, inspirado en el “increíblemente paranoico lugar” que es una terminal aeroportuaria. El libro, pagado por BAA, la empresa que gestiona Heathrow (filial de la española Ferrovial), tendrá al menos un tirada de 10.000 ejemplares que se repartirán gratuitamente a los pasajeros el próximo mes.
La iniciativa, que pretende recuperar la vieja usanza de “escritor en plaza”, tiene que ver con la pasión de De Botton por los aeropuertos: “Están llenos de las cosas que decimos que constituyen el mundo moderno: interconexión, viajes rápidos, destrucción de la naturaleza y del medio ambiente, sueños de consumismo”. Un aeropuerto es “un lugar increíblemente paranoico. Si te pones en ciertos sitios vendrá un coche patrulla para detenerte ..."

No parece mala idea, en principio.

Será algo parecido a la serie de libros "Relatos para leer en el autobús" pero centrado sobre el aeropuerto. Supongo que aquellos que lean los relatos se pueden sentir identificados con ellos.


Me está dando idea de escribir historias sobre la oficina. Lo malo es que nadie me lo iba a financiar ... pero por falta de tema, no será.

3.8.09

Escribir

Escribir siempre es corregir la vida: es lo único que nos protege de las heridas insensatas y golpes absurdos que nos da la horrenda vida auténtica.

El orgullo del escritor de hoy tiene que consistir en enfrentarse a los emisarios de la nada -cada vez más numerosos en literatura- y combatirlos a muerte para no dejar a la humanidad precisamente en manos de la muerte.

En definitiva: que a un escritor le podamos llamar escritor. Porque, digan lo que digan, la escritura puede salvar al hombre. Hasta en lo imposible.


Enrique Vila-Matas