"Sin Nueva York no sería nada. Necesita como agua de vida la alegría que le llega siempre que recuerda que esa ciudad está ahí, esperándole. Ahora mismo, pensar en el hotel Chelsea y en Behan le ha ido sumiendo en un estado de feliz melancolía neoyorquina, en una especie de extraña nostalgia de lo no vivido."
Enrique Vila-Matas: Dublinesca. Pag. 109.
Seix Barral-Biblioteca breve
Analizo estas palabras y sólo éstas y es que lo comprendo tanto que no sé cómo explicarlo. ¿Quién no ha sentido alguna vez esa nostalgia de lo que no ha vivido jamás? A mi me ocurre a menudo: cuando paseo por Barcelona, cuando paseo por París, cuando no paseo por Barcelona, cuando no paseo por París... por poner un par de ejemplos, claro.
¿Y cómo es posible que me ocurra algo parecido a lo que le pasa al protagonista de la novela de Vila-Matas? ¿O quizá al mismo autor, que lo traspasa a su personaje?
¿O precisamente, la grandiosidad de una buena novela radica en que uno pueda sentir que forma parte de la misma, que siente como uno de sus personajes, o, lo que aún puede llegar a ser mejor, que pueda sentir lo mismo que siente el autor?
No he leído Ulisses, de Joyce. Un sacrilegio, seguramente. O pereza. O las dos cosas. O quizá la pereza es lo que convierte el hecho de no haberlo leído en un sacrilegio. Intentaré enmendar este fallo y me haré con una edidción del Ulisses de Joyce en cuanto me sea posible. Pronto.
26.8.10
25.8.10
world
Cuando sea mayor, seré más fuerte
Me llamarán libertad, como una bandera que flamea
Y después volveré, y después volveré, y después volveré
Letra de la canción
Me llamarán libertad, como una bandera que flamea
Y después volveré, y después volveré, y después volveré
Letra de la canción
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