¿De qué va esto? Ni se sabe, las palabras dirán...

29.12.06

Leer y escuchar

Leer el cuento de LIter-1 o el poema que nos ha dejado Liter-3 mientras escucháis a Brad Mehldau puede ser una experiencia (vosotros nos diréis si buena)

¡Feliz Año Nuevo!



No pido mucho...

Happy New Year,
Julio Cortazar


Mira, no pido mucho,
solamente tu mano, tenerla
como un sapito que duerme así contento.
Necesito esa puerta que me dabas
para entrar a tu mundo, ese trocito
de azúcar verde, de redondo alegre.
¿No me prestás tu mano en esta noche
de fìn de año de lechuzas roncas?
No puedes, por razones técnicas.
Entonces la tramo en el aire, urdiendo cada dedo,
el durazno sedoso de la palma
y el dorso, ese país de azules árboles.
Asì la tomo y la sostengo,
como si de ello dependiera
muchísimo del mundo,
la sucesión de las cuatro estaciones,
el canto de los gallos, el amor de los hombres.

27.12.06

Ilusión

21.12.06

Cuento de Navidad






ISOLINA

Villancicos. Sonaban en la calle, ascendían por el deslunado y llegaban hasta el cielo frío preñado de estrellas titilantes.
Mañana es Nochebuena, no saldré a hacer la calle. Todos estarán en sus casas, cantando villancicos y cenando con su familia, pensó Isolina. Ella no cantaría. Cenaría sola porque no tenía con quien, y no celebraría ninguna fiesta porque no era cristiana. Tampoco se llamaba Isolina. Su verdadero nombre era impronunciable para la gente de este país. Isolina era raro pero sonoro.
Nochebuena. Isolina cambió de idea y salió a la calle. Quizá encontrara algún hombre que no celebrara la Navidad. Necesitaba dinero. El puerto estaba desierto. Hacía frío y la humedad se calaba a través de su minúscula falda. En los pies sentía alfileres helados atravesando sus uñas pintadas de color lila. Las luces de un coche chispearon a lo lejos, como las estrellitas del Belén cristiano. El coche se detuvo a su altura. Desde la ventanilla el hombre le pidió un completo. Isolina le dijo que esa noche era más caro. Él aceptó de inmediato y le propuso que fueran a su casa donde no hacía frío. Isolina accedió. La idea de trabajar en el coche no le seducía.
En la casa no había nadie. Isolina vio un pequeño Belén sobre una mesilla en el recibidor con una gran estrella de luces que colgaba desde el techo. En el comedor había un árbol adornado con más luces y bolitas coloridas. A los pies varios regalos. Nadie los abrirá, dijo el hombre. Hacía calor en la casa. Era confortable, mucho mejor que la calle.
Isolina preguntó dónde estaba el baño. Cuando salió estaba completamente desnuda. Su piel de ébano parecía lustrada como el charol. El hombre la contempló durante unos segundos, pero le dijo que había cambiado de parecer y le rogó que se vistiera. Ella se encogió de hombros.
Él la sentó a la mesa. Cenaron carne mechada, turrones y cava. Y le cantó villancicos. Abrieron los regalos del árbol. Isolina estaba atónita. Pensó que los hombres blancos eran muy extraños. Pasada la media noche el hombre le pagó a Isolina el completo que no había hecho. Ella lo miró agradecida con sus ojos de luna.
Él agachó la cabeza, le dio las gracias y murmuró algo sobre la soledad.
©
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19.12.06

Un regalo para Liter's

Os dejo un regalito en mi blog.

BONES FESTES, companyes!

Liter-2

16.12.06

Lo que leo

Estoy escuchando (que no viendo) la tele. Están hablando del "Premi Sant Jordi" de novela, que se celebró anoche en Girona (no se celebraba allí desde hacía treinta años, o por lo menos eso es lo que dice el presentador.
Ha ganado un pintor: Joaquim Pijoan. La novela se llama "Sayonara Barcelona" y, según palabras del mismo autor, trata del presente "rabioso" (sic). La leeré, of course. Quiero saber qué escribe/describe un pintor, siento mucha curiosidad.
Y hablando de libros - le prometí a una de mis Liter's que haría un post sobre lo que leo, que he pospuesto por unos días, pero aquí va:
Decía, en un comentario al post anterior de mi compañera, que últimamente acudo mucho a la biblioteca comarcal de mi pueblo. Es una forma de no tener que comprármelo todo (un ahorro) y al mismo tiempo, una forma de no tener que almacenarlo todo (una gaita, porque a mi me encantaría almacenar libros, pero entiendo que no puede ser).
Ayer estuve y creo que en diez minutos incumplí todas las normas: de entrada, me encontré lo que en Catalunya llamamos "una Romaguera", una persona que te para por la calle y te entretiene y no te puedes sacar de encima. Me la encontré cuando ambas dos cruzábamos la puerta de la biblioteca: yo entraba y ella salía. Y me pilló en medio y me tuvo cinco minutos de reloj, ambas con las respectivas puertas en la mano, charla que te charla, y yo, por educación, no sabía cómo decirle "hala, adiós". Aguantamos hasta que vino el conserje y nos dijo que había que cerrar las puertas (o entrábamos o salíamos) porque se le escapaba el calorcillo de la calefacción. Anécdota pura, pero bueno... la reprimenda fue para mi, que era quien entraba.
Una vez me saqué a la Romaguera de encima, entro y me dirijo a la sala para buscar libros de poesía. Últimamente estoy leyendo poesía, empecé con poemas de mujeres, ahora ya me da igual que no sea de mujeres. Ayer escogí dos tomos, uno de Màrius Sampere -a quien conocí personalmente y quizá en otro momento o en mi blog explique cómo y de qué manera - y el otro de joan Vinyoli. Ambos son poetas catalanes.
Mientras buscaba, me suena el móvil dentro del bolso. Avregonzada - la Romaguera me había hecho despistar y no lo silencié antes de entrar- salgo pitando de la sala y me pongo a hablar con quien me llamaba, en la escalera, o sea, no estaba dentro de la sala ni en el vestíbulo. En éstas que aparece de nuevo el conserje, me mira - sonriendo, eso sí- y me hace con la mano el gesto de que corte y termine. Afirmo yo con la cabeza y me señala el cartelito - justo encima de mi cabeza- de prohibido hablar por el móvil - lamadrequemeparió, que no lo había visto (me recordó aquella vez que aparqué justo debajo de la señal de prohibido, juro por todos los dioses que no había visto la señal, y me tuve que "pelear" con el guardia, que el pobre aún me dice, cuando me ve, que si ya renové mis gafas, aix, qué vergüenza, pordios) bueno, total que, en diez minutos, dos infracciones, con las consiguientes reprimendas del conserje, que ya, cuando me vea aparecer, se colocará detrás mío para irme indicando lo que voy haciendo mal.
El otro libro que me llevé es una novela. "Foc latent" (Fuego latente) de Lluïsa Forrellad, que es una señora que escribió una novela en los años cincuenta, ganando el Premio Nadal. La novela era "Siempre en capilla". Luego, aparentemente, se retiró del mundo literario, y reapareció, más de cincuenta años más tarde, con esta novela que voy a empezar durante este fin de semana y que ya os diré lo que me parece.
Y bueno, creo que va siendo hora de que os deje respirar, así que me voy a leer un poco de poesía, antes de ponerme a escribir otro post en otro de mis blogs (arf,arf)...

15.12.06

La vida secreta de los libros

"Me sentía orgulloso de poseer mis propios libros"
Ivan Klima
"El libro de los libros"
de Quint Buchholz

12.12.06

EGOCASTING. Un nuevo palabro o término de la globalización que significa: "tendencia actual de reutilizar esas cacharrerías de comunicación global del cuarto de estar digital para incomunicarnos con el mundo exterior, es decir, para reconvertirnos en tecnoburbujas de aislamiento casero, en plan cocooning"

Egocasting es la utilización del iPod, el Zune, zapear, bajar películas de Internet, navegar por la red en los blogs que más nos definen o crearnos uno propio que nos defina aún más. Es decir, son espejos digitales que reflejan nuestro ego.

Los neurofisiólogos han divulgado una teoría que explica esta tendencia hacia el egocasting, es la hipótesis de las neuronas espejo, de las que creo que ya hemos hablado en alguna ocasión. Simplificando: no sólo es que existen en el interior de cráneo unas neuronas espejo que funcionan por empatía social, que nos contagian las emociones que emiten las neuronas ajenas, sino que cuando falla el propio sistema inmunitario, y falla mucho, tienen la irrefrenable tendencia a buscar por ahí fuera las neuronas que mejor nos reflejan.
El llamado Egocasting neuronal.
Y según dicen esto se resume en la búsqueda de mundos o pantallas que nos reflejan como un espejo para conjurar el estrés exterior y defender nuestro sistema inmunitario

11.12.06

El Ojo Silva

El Ojo Silva, por Robeto Bolaño


Lo que son las cosas, Mauricio Silva, llamado el Ojo, siempre intentó escapar de la violencia aun a riesgo de ser considerado un cobarde, pero de la violencia, de la verdadera violencia, no se puede escapar, al menos no nosotros, los nacidos en Latinoamérica en la década del cincuenta, los que rondábamos los veinte años cuando murió Salvador Allende.

7.12.06

Dedicado a Liter 1 y Liter-3



Después de hablar un rato con Liter-1 y con Liter-3 siempre me acaba quedando la sensación de que están en un plano superior. No me refiero a un plano superior como personas, no nos confundamos.
Como personas humanas y como amigas, estamos las tres en el mismo plano..
Es otra cosa, algo mucho más sutil, algo que no os sé explicar.

Simplemente, pienso que ellas están en un plano superior al mío en tanto en cuanto saben tomarse las cosas de la vida con calma. Tienen paciencia, saborean todo lo que hacen. No van tan deprisa...

Y es que ¿saben? las personalidades son diferentes... y a veces la manera de ser de una le juega malas pasadas.

¡Cuánto me gustaría a mi ser capaz de tomarme las cosas con un poco más de calma!

Pero no puedo, no puedo y no puedo.
Sólo me van a comprender aquellos a quienes les ocurra lo que a mi. Si quieren le ponemos etiqueta (haberla, hayla) pero yo prefiero no hacerlo, no ahora, que estoy tratando de desactivarme un poco... a ver si aprendo.

Navegando por la red y buscando respuestas a mis preguntas (soy muy preguntona) he dado con un
artículo que me ha parecido muy interesante... y que dejo aquí para que a mis compañeras de blog les quede constancia de que... ¡intentarlo, lo intento!

Definitivamente, vivir conmigo debe de ser un poco difícil :)