Lluvia mansa
Y no quiero cambiar ni una letra.
Cuando hablas conmigo tienes
lluvia mansa en los labios;
yo, en mi torpeza, busco el sentimiento
propio y el ajeno, sin aviso.
Como un eclipse que pasa.
Abro el corazón cerrando el cerebro,
se me agolpan las frágiles palabras
y las cambio por la ansiada recompensa
de un beso entre tus brazos,
del tatuaje de mi nombre en tu frente.
Toma un trozo de cielo
y verás mis ojos buscándote
en una aurora inflamada de fuegos,
ardiendo en el aire de tu boca.
En este camino
si encuentras una luz
júntala con la mía,
para que en ese espacio sin tiempo,
sin cambiar ni una sola letra,
te diga bajito, suave y a gritos,
no sólo que te quiero,
sin cambiar ni una sola letra:
¡Te amo!
Luna
Ed. Gallo de Vidrio y A.C.P. en la Red.
Col. Algo nuestro, núm. 39
Etiquetas: Poesía