1.8.06
Verano
El verano siempre me devuelve a la infancia, a distintos períodos de la adolescencia. A los meses de vacaciones.
El calor. Su pesadez hace que todos los olores se espesen, se reconcentren en sí mismos.
Los sábados y los domingos íbamos a la playa. Tomábamos el tranvía, a la Malvarrosa, como la novela de Manuel Vicent cuyo texto tanto me aproximó a mi propia vida. Mi madre nos preparaba el bocadillo del almuerzo (puntualizo, en València almorzamos a media mañana, y suele ser un bocadillo o entrepà) que normalmente consistía en atún con olivas, o tortilla de atún, o anchoas — cosas frescas para combatir el calor— y algún melocotón. El tranvía iba atestado de gente, dentro y colgados en las barras de fuera manteniendo el equilibrio pese al sudor de las manos. Lo peor era cuando el tranvía enfilaba la Avenida del Puerto, larga, interminable, lento el discurrir del tranvía que cada vez iba más cargado. Nos apretábamos todos entre bolsas, sillas plegables, unos que subían, otros que pretendían bajar. Mi tía y su amiga nos protegían a mí y a la otra sobrina de moscones de manos largas. Cuando ya conseguías atisbar la torre del edificio principal del puerto, nueva parada, ésta indescriptible e incontrolable. La vía del tren de Barcelona atravesaba por la Avenida del Puerto, bajaban las barreras y todo el tráfico se detenía sin saber cuándo se iba a reanudar. Si había suerte y era el tren de pasajeros, la parada no era demasiado larga. Sin embargo, si el convoy era de mercancías, mejor era ponerse a rezar porque nunca sabíamos cuando iba a terminar de pasar. Veías vagones y más vagones de camino a los Altos Hornos de Sagunto. La gente bajaba del tranvía, paseaba y cuando arrancaba, se volvía a subir.
Ir a la playa se convertía en una odisea, teniendo en cuenta que íbamos tan sólo para unas cuantas horas porque volvíamos a comer a casa. El regreso, con el cansancio de las horas al sol y en el agua era mucho peor. Sudados, llenos de arena hasta en el más recóndito lugar del cuerpo, con el picor del salitre en la piel, los olores diversos, dispersos a lo largo del tranvía, que te mareaban y de nuevo hasta los topes. Finalmente, llegábamos. Mi madre tenía preparada ya la comida. Generalmente, paella. Otras veces ensaladilla rusa fresquita. Y si se sentía festiva, canelones.
Lo mejor era la siesta. Yo me tumbaba en medio del pasillo de mi casa, donde corría el aire. Hasta que me dormía me parecía sentir el placer de dejarse mecer por las olas, el cuerpo ligero, flotando, perdiendo consistencia hasta que se cerraban los ojos.
27.7.06
Homenatge

Hay una canción que me cantaba mi abuelita cuando yo era pequeña. Ella tenía sangre valenciana y sangre mora. Y como entre nosotras hay una valencianeta... se la dedico, que siempre me ha gustado y ha venido hoy a mi memoria sin saber por qué.
La barraqueta
Tinc una barraquetaque no té trespol
que no té trespol, que no té trespol
Per la matinaeeta ja li pega el sol.
ja li pega el sol, ja li pega el sol
Trulla que trullara que trullarà.
I com és xicotetano paga lloguer ,
no paga lloguer, no paga lloguer
perquè era dels meus pares
i és pels meus xiquets,
és pels meus xiquets, és pels meus xiquets
Dins jo tinc un armari molt ben arreglat,
molt ben areglat, molt ben arreglat
amb tres pitxers sense ansa
i un plat foradat,
i un plat foradat i un plat foradat
Tic un canteret d'aiguai tres botes de vi,
tres botes de vi, tres botes de vi
i un setrillet que és d'allò més fi,
que és d'allò més fi, que és d'allò més fi
Trulla que trullara que trullara que trullara
25.7.06
Ratón de Guetaria
21.7.06
Fiesta Mayor
En mi pueblo es Fiesta Mayor. Las fiestas mayores actuales han perdido el significado que tenían las de antes. Antiguamente la gente trabajaba todo el año y sólo tenían fiesta el día de navidad y por la Fiesta Mayor, que para eso se inventó. Es como todo: las fiestas de todo tipo han perdido su auténtica razón de ser pero nos las seguimos reinventando año tras año, incluso a veces caemos en la trampa de intentar revalorizar tradiciones que ya cayeron en desuso porque, sencillamente, ya no son necesarias. Por ejemplo, los bailes populares donde los mayores bailaban y los jóvenes aprovechaban para conocerse y relacionarse. ¿Qué jóvenes de hoy en día necesitan los bailes populares en la plaza del pueblo para relacionarse entre ellos? Las fiestas siguen llevando consigo un ajetreo y un trajín que lleva a los habitantes de los distintos pueblos a trasladarse - en coche, naturalmente- a los otros pueblos, con lo cual conseguimos que todas las carreteras y autopistas queden colapsadas formando el más bonito maremágnum que uno pueda imaginar.
Pues eso: ¡Que viva la Fiesta Mayor! pero a mi me pillará en casita.
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La mirada fría
y su comportamiento. Y me ocurre cada vez que lo veo en televisión. Me estoy refiriendo a Txapote.
Sé que hay multitud de estudios y conclusiones sobre el comportamiento humano y también sobre las mentes criminales. A mí me lo que me resulta impactante es cómo se enternece su mirada, cómo sonríe cuando entra su compañera Amaia a la sala. En ese instante, corto, entreves que debajo de esa frialdad existe un ser humano como cualquier otro. En ambos. Instante seguido no puedo dejar de pensar en la contradicción de lo que acabo de pasar por mi mente, ¿cómo una persona es capaz de ambas reacciones? Porque al verlos juntos, al observar cómo se miran, cómo se hablan imaginas su convivencia que, a buen seguro, estará llena de momentos cotidianos y normales como en cualquier otra persona, aunque con la singularidad de que, en lugar de planear excursiones al campo ellos planean asesinatos a sangre fría. ¿Qué harán? ¿Qué se dirán? "Va, cariño acaba con la plancha que tenemos un asesinato dentro de una hora".
Todos somos contradictorios. Claros ejemplos hay de ello a lo largo de la historia. Pero creo que hay contradicciones de distintas naturalezas, y sin duda, las más llamativas, por llamarlas de alguna manera son aquellas que contienen ternura y crueldad.
Amor, odio. Fe ciega en una idea, en un proyecto que te lleva a matar a aquellos que no piensan como tú.
Las ideas elevadas, cargadas de razón, encomendadas por un dios, por una patria, por un ideal sobrehumano parecen desembocar irremediablemente en sacrificios humanos.
La fe mueve montañas, el diablo carga la escopeta y entre ambos comenten asesinatos.
LINCOLN CENTER JAZZ ORCHESTRA
Era la tercera vez que íbamos a escucharlos. Este año el concierto se celebraba al aire libre, en un parque-auditorio en la población de Burjassot en València.
Allí estábamos, emocionados y contentos. El evento en sí comenzó con la actuación del pianista italiano Fabio Miano, componente del grupo Kirk McDonald Quartet, que nos gustaron mucho, por cierto. Estaban finalizando su actuación cuando el cielo empezó a cubrirse de una espesa capa de nubes blanquecinas que no presagiaban nada bueno. Al fondo de ese cielo los relámpagos iluminaban la noche.
Al término de la actuación del cuarteto comenzaron a caer unos gruesos goterones sobre el escenario que no tenía protección alguna. Todos observábamos el cielo con inquietud y las gotas de agua, como duros viejos, seguían cayendo. Los integrantes de la Lincoln Center comenzaron a recoger atriles, partituras, desmontaron la batería, taparon el piano de cola y el equipo de sonido y todos supusimos que no tendríamos el placer que habíamos venido buscando. Tras dos comunicados que aconsejaban esperar hasta que la lluvia pasara, mediante un tercer comunicado nos dijeron que el Sr. Marsalis había decidido dar un concierto de calle, tal como se hace en Nueva Orleáns. Los aplausos atronaron más que los truenos.
Montaron la batería debajo del entoldado que protegía al público de la lluvia y Wynton Marsalis y su trompeta, seguido de Carlos Henriquez y su contrabajo y de Ali Jackson y sus baquetas comenzaron a improvisar. La gente se arremolinó a su alrededor, mis hijas se sentaron en el suelo para ver de cerca de los músicos. A los pocos minutos llegó el resto de la orquesta con sus instrumentos, hicieron un corro y se unieron a la música. En principio pensamos que se limitarían a concedernos unos minutos de actuación, lo suficiente para que el público no se alborotara y reclamara el dinero de su entrada. Nos equivocamos. Al cabo de un cuarto de hora los ayudantes trajeron los atriles y las partituras y ante el encantamiento general, DIERON EL CONCIERTO ENTERO: DOS HORAS haciendo un corro, de pie, cantaron y nos deleitaron con risas, bromas, magníficos solos tanto de Marsalis como de los componentes de la orquesta.
Vicent Gardner, por ejemplo, hizo varios solos de trombón que nos pusieron los pelos de punta. Nunca, y eso que soy músico, había escuchado en directo unos pianissimi tan logrados y tan difíciles.
Dan Nimmer, el pianista, en vista de que no podía tocar nada, le quitó la trompeta a Markus Pintup y se puso a improvisar. La salva de aplausos fue magnífica.
Wynton Marsalis dirige a la orquesta con la mirada, con la sonrisa, y con la gran complicidad que existe entre todos ellos.
Al final, gracias a la amabilidad de Carlos Henriquez mis hijas entraron a los vestuarios y se volvieron a hacer fotos con los músicos. Cada una con su preferido. La mayor (saxofonista) con Ted Nash – magnífico saxofonista, flautista y clarinetista. La pequeña (trompetista) con el amor de su vida: Wynton Marsalis.
El resto nos fuímos a casa envueltos en la nube del sonido.
19.7.06
Catalanes o polacos
La palabra "polacos" aplicada a los naturales de Cataluña es, efectivamente, sumamente despectiva. La mayoría de la gente cree que se trata simplemente de aludir al hecho de que en Cataluña se habla una lengua diferente de la que es oficial en toda España. Sin embargo, parece ser que el origen de esta expresión se remonta a un hecho concreto.
El uso de este adjetivo surgió a partir de la guerra civil española en los ambientes castrenses. Hacia los años 70 se popularizó entre la población y en los años 90 ha estado tristemente de actualidad. Según una de las explicaciones más verosímiles su origen estaría (al parecer) en el paralelismo entre dos hechos históricos casi simultáneos: la ocupación de Cataluña por las tropas franquistas a principios de 1939 (durante la guerra civil española) y la invasión de Polonia por los nazis en septiembre de 1939. Si esta explicación es cierta, quien conozca la actuación de los nazis en Polonia durante la II guerra mundial podrá comprender fácilmente el profundo sentido despectivo que encierra la expresión "polacos" aplicada a los catalanes. Sería muy deseable que fuera desterrada definitivamente de nuestro vocabulario cotidiano. "
18.7.06
Nepotismo
Uno de ellos es el Presidente de Polonia, Lech Kaczinsky, el otro su hermano. El más alto mandatario no tuvo otra idea mejor que nombrar Primer Ministro a su hermano gemelo Jaroslaw, con lo cual han surgido comentarios y especulaciones de todo tipo en todo el mundo. Y también más de una sonrisa socarrona. ¿Adivinan who is who en la foto? Espero y deseo que, en adelante, no se asocie lo catalán con nepotismo. Aunque, puestos a hilar fino, tampoco sería del todo injusto.
17.7.06
¡nnnyyyeeeaaauuu!
Que conste que ayer tarde me estuve peleando con este post. Cada vez que intentaba decirlo se me desconfiguraba todo. Al final me harté y mi hartura llegó a hacerme suprimirlo, todo él: letra, fotos y onomatopeyas.Lo cierto es que ayer tarde una servidora estaba hasta las mismísimas narices de tanto:
- nyyyyyyeeeeeeaaaaaaauuu- nnnyyyyaaaaaeeeeeeeeeeu
-nnnnnnyyyyyyyyyyuuueee
¡Y es que cada fin de semana es lo mismo, oigan! Y una se siente agredida en su sensibilidad. Y es que una es muy sensible. Y no me miren así. ¡Aquella que no ha sentido lo mismo que yo en algún momento de emisión de F1 o de motos, que tire la primera piedra!
¿No? ¿Nadie? Pues no me lo creo, ¿vale? ¡No me lo creo!
Libros...
"Soy un hombre entregado a la liturgia de los libros, lo admito. Puedo hacer y deshacer sin medida, con la única intención de conseguir un ejemplar que me interese. Una mañana, en París, paseaba tranquilamente por la Plaza des Vosgues. Entré en una tienda de antigüedades y empecé a curiosear distraídamente las caricaturas del agudo Sem. La imaginación me había transportado ya por los casinos y cabarets de media Europa, cuando, de repente, los gritos de un hombre turbaron mis pensamientos. Lanzaba sonoras maldiciones contra un libro que sostenía en sus manos. En cierto modo, pensé, era el libro el que sostenía al hombre. Sospeché incluso, que, en cuanto lo soltara, se derrumbaría. Y efectivamente, así fue. Después de unos instantes de enajenación y llanto retenido, el hombre inspiró fuerte, colocó su gorra en la cabeza y se retiró visiblemente abatido. Yo sentí una insospechada conmiseración. De inmediato, -me faltó tiempo- fui a hojear el libro que había sido arrojado sin miramientos hacia ninguna parte. Lo recogí del suelo y leí. Se trataba de un ejemplar de poemas y destacaba por su cursilería extrema; daba empacho sólo de leer las primeras estrofas. Sé que nunca hubiera comprado un libro como este, pero la infamia y el rechazo tocaron mi fibra bibliófila, así que decidí cambiar su suerte. Consciente de la baja calidad de sus letras, de que no me gustaban sus efluvios de amor, ni me incumbía la atormentada dedicatoria -¿realmente, fue ese el motivo del enojo?- era evidente que compraba algo más"13.7.06
Congreso "espiritualmente literario o literariamente espiritual"
¡El Literatrío brindó por la literatura!
Fue un grato encuentro, memorable e inolvidable. Y , por fortuna, repetible.
Gràcies, companyes!
11.7.06
Muy soprendida, he comprobado de nuevo la enorme capacidad de convocatoria del Boss. Hoy, en Barcelona, se han vendido las 18.000 entradas (DIECIOCHO MIL) para su concierto en octubre... en menos de dos horas!!! Y lamentablemente no llegué a tiempo para comprar las nuestras.
Bruce Springsteen ha visitado varias veces la ciudad y nunca he tenido la fortuna de escucharle en directo y me duele... me duele mucho!
9.7.06
Más sobre el español
A propósito del post que hacía referencia al español, en declaracónes de J. Marías, un pequeño párrafo de José María Merino, en "Ficción continua":
6.7.06
¿Un poco de mar?
Las nubes están llenas de flecos al ponerse el sol. Flecos en las nubes, mala señal, pero forman parte también de las cosas del mar y gusta mirarlos.
Todo se calma al empezar la noche, los cúmulos disminuyen de tamaño, el viento no supera ya la fuerza 6, el horizonte se despeja al oeste y salen las estrellas en la noche que comienza.
Vuelvo a izar la vela de estay bajo el claro de luna. Hay luna llena esta noche, y la habrá todavía al pasar el Hornos dentro de unas cuarenta y ocho horas, si sigo a este ritmo."
(...)
"El viento vuelve fresco, la proa rumorea día y noche, todo el cielo es mío, como lo son también todo el mar y toda la tierra. Soy tan feliz, que quisiera decírselo a mis amigos que se han quedado en tierra, no guardármelo para mi solo, decirles cómo se está aquí en el mar, después de tanto tiempo. Tanto tiempo, que casi no me acuerdo. Y esto es lo que cuenta, lo que queda cuando uno no se acuerda ya de casi nada.
Las fotos de mis hijos sobre el tabique de mi litera se me nublan ante los ojos. Dios sabe sin embargo que les amo. Pero el caso es que todos los niños del mundo se han vuelto mis hijos, y es todo tan maravilloso, que quisiera que pudieran sentirlo como yo lo siento."
Bernard Moitessier: El largo viaje
Gurú de los navegantes, Moitessier. El hombre, su barco y los elementos, fundidos y vibrando al unísono. ¿Qué navegante no conoce a Moitessier?
Escritura obsesiva
4.7.06
Peer Gynt (Ibsen- Bieito)
2.7.06
El español y su futuro- Entrevista a Javier Marías
R. Veo un mal futuro. Me refiero siempre al español que se habla en España, no al que se habla en América, porque no lo conozco mucho. Lo más grave ha ocurrido en los últimos 20 años, y poco puede hacer la Academia; es que se ha perdido lo que yo llamaría la instalación en la lengua.Tengo la sensación de que las palabras y la lengua no son algo que las personas tienen asido. Son algo que está flotando como un magma en torno a los hablantes. No hay una posesión verdadera. Antes se hablaba mejor o peor, con un léxico más o menos rico, pero la gente se expresaba con una cierta elocuencia siendo rico o pobre, instruido o analfabeto. Hoy mismo, en una entrevista para la radio, hablando del Real Madrid, equipo que me gusta y que está fatal, el periodista me ha dicho "no quiero restañarte en la herida", cuando lo que quería decir era que "no quería ahondar en mi herida". Esto es frecuentísimo. Se están perdiendo los verbos específicos. Otro ejemplo: hay quien dice hazme un beso en lugar de dame un beso. O hizo un crimen horrible, en lugar de cometió un crimen horrible. Se recurre al verbo hacer para casi todo. Se ha perdido el uso de palabras tan cómodas y fáciles de usar como "cuyo". ¿Qué pasa con esta sopa boba en la que la gente parece flotar?
P. ¿Tiene todo esto que ver con la política de enseñanza bilingüe que desde hace tiempo se imparte en algunas comunidades autónomas?
R. No lo sé. Puede que sí, aunque está demostrado que el bilingüismo no tiene que ser empobrecedor. Y el problema no ocurre sólo en Cataluña o en el País Vasco. En Madrid la gente habla como perros y los primeros son los políticos. Lo que dicen los políticos sale en los medios de comunicación todos los días, lo merezcan o no. Y aunque un político no sea una autoridad lingüística, sí tiene autoridad. La gente cree que si habla con la pomposidad o frases vacuas de los políticos va a ser más importante. Eso es una plaga. Y quiero añadir que, en estos últimos tiempos, los políticos se están metiendo en cuestiones que no les competen. ¿Quiénes son para decidir que se diga A Coruña y no La Coruña? ¿o Lleida y no Lérida? La Academia sugiere, orienta y aconseja, pero no ordena. ¿Quién es un concejal o un libro de estilo para dar órdenes?"
La pregunta formulada por el periodista me parece capciosa. Afortunadamente, Marías ha sabido cómo responder. Creo injusto que se piense que el mal uso del español se achacable a las zonas bilingües. Ese razonamiento es fruto del desconocimiento y de la tendencia de sacar conclusiones sin tener fundamentos suficientes. Los bilingües no somos tantos como entorpecer el desarrollo del español. El español que hoy se habla en las zonas no bilingües no está afectado por palabras de origen catalán, ni vasco, ni gallego. Me atrevería a decir que las influencias son foráneas. el empobrecimiento del idioma hay que buscarlo en otras fuentes. Se tiende a hablar con interjecciones, frases inconclusas, giros que nada significan. La cultura no es importante, o no tiene la importancia que debería tener. Yo añadiría unos cuantos "palabros" que escuchamos continuamente, algunos graciosos, como el nacimiento del verbo preveyer a partir del cual preveyemos el futuro, o implementamos proyectos, pero no los apoyamos, los soportamos. Para mí una palabra es como una vida. Cada palabra que desaparece se lleva consigo su propia historia, su etimología. Es como si nos quedáramos cojos, como si el objeto que esa palabra señala desapareciera también y se conviertiera en un "eso" sin entidad, sin vida. Me alegro de ser bilingüe por convicción, por cultura, por pasión. Trilingüe por obligación y placer. Incluso de hablar por teléfono. ¡ah! Javier Marías reconquistaría para el uso diario la palabra "Chafardear". Me quedé de piedra (bocabadada, que decimos en València) porque en mi tierra al entrometido le llamamos Xafarder. ¡qué cosas!
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1.7.06
Y más sobre felicidad
Luís Rojas Marcos
Antídotos de la nostalgia
(Espasa hoy)
29.6.06
Chillida Leku
27.6.06
Mil palabras
Para los que una imagen vale más que mil palabras pueden empezar a lamer y relamer. Qué lo disfruten! Y para los que una imagen puede llevar a engaño, y no se fían -benditos!- dejo una lectura oculta. Ahí va heladito de fresa!!!

