¿De qué va esto? Ni se sabe, las palabras dirán...

21.7.06

La mirada fría

No estoy calificada para hacer estudios psicológicos y menos aún para emitir juicios, pero, como humano de a pie, me sigue llamando la atención la mirada de un criminal, el rictus de su boca
y su comportamiento. Y me ocurre cada vez que lo veo en televisión. Me estoy refiriendo a Txapote.
Sé que hay multitud de estudios y conclusiones sobre el comportamiento humano y también sobre las mentes criminales. A mí me lo que me resulta impactante es cómo se enternece su mirada, cómo sonríe cuando entra su compañera Amaia a la sala. En ese instante, corto, entreves que debajo de esa frialdad existe un ser humano como cualquier otro. En ambos. Instante seguido no puedo dejar de pensar en la contradicción de lo que acabo de pasar por mi mente, ¿cómo una persona es capaz de ambas reacciones? Porque al verlos juntos, al observar cómo se miran, cómo se hablan imaginas su convivencia que, a buen seguro, estará llena de momentos cotidianos y normales como en cualquier otra persona, aunque con la singularidad de que, en lugar de planear excursiones al campo ellos planean asesinatos a sangre fría. ¿Qué harán? ¿Qué se dirán? "Va, cariño acaba con la plancha que tenemos un asesinato dentro de una hora".
Todos somos contradictorios. Claros ejemplos hay de ello a lo largo de la historia. Pero creo que hay contradicciones de distintas naturalezas, y sin duda, las más llamativas, por llamarlas de alguna manera son aquellas que contienen ternura y crueldad.
Amor, odio. Fe ciega en una idea, en un proyecto que te lleva a matar a aquellos que no piensan como tú.
Las ideas elevadas, cargadas de razón, encomendadas por un dios, por una patria, por un ideal sobrehumano parecen desembocar irremediablemente en sacrificios humanos.
La fe mueve montañas, el diablo carga la escopeta y entre ambos comenten asesinatos.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Ah, los desinhibidos, fíate y no corras!!! No me creo su escenificación. Aunque actúen con aparente naturalidad, o tal vez, porque actúan con excesiva naturalidad, cual amigos en una barbacoa, cual amantes en un fin de semana romántico, sensuales, el uno entregado al otro, simpáticos, con su ancha sonrisa, como si aquello no fuera con ellos... no, no, lo siento, pero no son creíbles. Tan magna actuación sólo pretende mostrar lo que no hay. En realidad, se sostienen mutuamente: si se cae uno, se lleva al otro hacia al suelo. Y ellos lo saben, porque han vivido sus momentos de desesperanza. Su relación es puro instinto. No hay nada, aparte de un enorme vacío existencial, una sinrazón. Por eso la mirada fría.

Anónimo dijo...

Y sin embargo son grandes actores.
Ya lo dicen, no? que del amor al odio sólo hay un paso... ojalá no fuera verdad

MIB dijo...

La vez pasada vi una película, donde un tipo, ex asesino a sueldo, maleante sin precedentes y la peor escoria del lugar (creo que era Philadelphia en la peli), se pira y decide cambiar su vida.. creo que toma la identidad de un tipo al que mató... en fin... conoce una mujer, tiene dos hijos, pone un cafecito cerca de su casa, todo muy lindo muy bueno... muy tranquilo.. el hombre un pan de Dios... salva a sus empleados de unos asesinos, y oops sale en la tele, lo ven los ex maleantes compañeros a los que él dejó muy mal parados, y lo van a buscar... Es entonces que la mujer se da cuenta (después de varios sucesos) que su marido es un ex asesino, tremendo... y que tiene una sangre fría para matar increíble... Qué impresión no?! EL hombre con su mujer e hijos era un dulce.. y había cambiado de vida... parecía normal.. tierno... Creo que es difícil darle una oportunidad a alguien al que uno conoce como asesino... me daría miedo... pero si de repente lo conocés sin su contexto.. y te muestra esa mirada que vos decís.. de ser humano tierno?? qué jodido eh!

Me gustó lo que decís sobre el final. Las ideas elevadas, cargadas de razón, encomendadas por un ideal ... parecen desembocar en sacrificios humanos... Muchas veces es cierto no? una tristeza...

Fins aviat!

Montse dijo...

Las oportuniddes deben existir, pero no quisiera tener que ser yo quien le diera la oportunidad a un asesino y menos enamorarme de él, ufff

Anónimo dijo...

Que el amor es ciego, ya lo sabía. Pero, ¿las esposas también son ciegas?
En su descarga, admito que hay tipos muy persuasivos, extremadamente encantadores... pero hummmm, casi demasiado. Algo que huele, roza lo sospechoso... en algún momento u otro darán señales de sus intenciones embaucadoras, ¿o no?
¿Puede tener la mirada tierna un tipo así?