¿De qué va esto? Ni se sabe, las palabras dirán...

31.10.06

Humanidad virtual

Volviendo sobre los blogs, la virtualidad y todo este mundo entretejido alrededor de un ordenador, debo confesar que llevo días con intranquilidad., incluso puede que se haya reflejado en alguna de mis respuestas. Me encuentro ligeramente desfasada, lo sé. Muchas de estas novedades, lenguajes y expresiones propias de este mundo me pasan por los costados con la velocidad del AVE. Me sobrepasan, no me da tiempo a absorber. Yo entiendo el ordenador como un arma de trabajo, como entiendo el teléfono como un elemento necesario pero no indispensable. Presumo que el hecho de trabajar ocho horas con uno me condiciona mi ritmo vital. Aprecio todo lo que se mueve en la red. De hecho, debo darle gracias a ella puesto que he encontrado amistad y calidez en las dos personas con quienes comparto esta página y que, afortunadamente, conozco en persona. Pero, no dejo de verme algo anticuada. No sé leer un libro en la pantalla, me cansa profundamente y pierdo concentración.
No concibo la lectura sin sostener el libro entre mis manos, arropada en la cama, enroscada en un sillón o absorbiendo los rayos del sol a la orilla del mar o debajo de un pino. No comprendería que la virtualidad absorbiera esos momentos únicos y entrañables que se produce entre el escritor y el lector, la intimidad que se forja por el mero hecho de tocar el libro. Ya sé, sé que vais a decir que pensáis lo mismo. El libro es cálido y la pantalla es fría.
He escrito las dos novelas prácticamente a mano, algo anticuado, está claro. Pero no sé arrancar ningún escrito si no es sobre papel y con un lápiz. Después las paso al ordenador y ahí se quedan.
La virtualidad ha acortado las distancias pero, al mismo tiempo, las ha constreñido. Somos mucho más capaces de expresar nuestros sentimientos, nuestras cuitas, hablar de nuestros problemas personales por medio de un escrito que pretende ser humano, a acortar la distancia que media entre dos personas y entrar a formar parte de su realidad humana. La red protege tu intimidad, parece querer decir. Pero te impide el acercamiento.Será porque me gusta hablar de tú a tú, observar los rostros, los movimientos, la mirada, la chispa de los ojos.Lo cierto es que, a través de los mensajes de la red, aprendes a observar también, a captar los matices de la escritura, a desenmascarar imposturas y fantasmadas y a reconocer la honradez y la amistad.Eso es precisamente, pese a mi carácter tendente a la introversión, lo que me anima a compartir este blog con dos personas que, de virtuales, pasaron a ser tremendamente humanas.

10 comentarios:

Chiara Boston dijo...

Amiga, nada de malo con que conserves los códigos de expresión, comunicación y placer que te sellaron a fuego y te convirtieron en quien sos hoy. Los niños actuales están hechos de teclas y pantallas, junto a todas las sensaciones que éstas les producen. Llegará el día en que no haya necesidad de palpar la tecla, y seguramente la echarán de menos, la evocarán y se negarán al cambio, por más cómodo que pueda resultarles en varios aspectos. Siempre ha pasado...

Te mando muchos besitos escritos con teclas, pero no menos sentidos que los que se dan en la mejilla o se envían con el lápiz.

Anónimo dijo...

Elèna, es lo que hemos hablado tantas y tantas veces: al final, cuenta la persona. Su mirada, su sonreír. Por fortuna es asi.
Yo te necesito on.line. Necesito compañía para seguir con esta tarea tan ingrata de escribir, porque supone horas y horas de trabajo en solitario, horas y horas de dudas, horas y horas de espera. Y ese mail a media mañana, o ese post, o ese breve saludo por chat ayudan a continuar. Este es el gran valor del ciber.
En el mundo, real o virtual, hay mucha gente, pero personas no tantas. Lo único válido en la red pasa por la humanidad virtual.
O sea que es un placer compartir el blog. Gracias.

Montse dijo...

Casi me emocionas, bruixa roin!!!

Yo también, hala, que llevo toda la mañana escribiendo y me duelen ya las teclas!!!

Por cierto, bruixa roin, tengo una pregunta para ti que hago "en abierto".

Para lo que estoy escribiendo necesitaría algo muy simple, que te pregunto a ti porque así me ahorro buscar (por lo de la economía de tiempo y esas cosas)

¿Cual es la estructura de una sinfonía? ¿Todas las sinfonías tienen la misma estructura, siempre? ¿el mismo número de movimientos? ¿Cuales son esos movimientos por orden?

Graciassssssssssssssssssssss

Literarare

Elena Casero dijo...

Mati. Ya lo sé porque hemos hablado muchas veces, como tú dices. A pesar de dias tontos, como hoy o ayer, es emocionante encontrar personas como tú a través del espacio.

A ver, Literarare.¡cómo, solo casi¡ pues mi pretensión era que lloraras de emoción .... y de risa. Tal como tú eres emotiva a más no poder. Sencilla como la vida misma.

Sinfonía. Normalmente consta de cuatro tiempos o movimientos. Cada tempo está estructurado de diferente manera, allegro, adagio dependiendo del gusto del compositor y de la época en la que se escribió. Si tienes algún disco de Sinfonías a mano, por ejemplo, Beethoven y otro de Haydn, y los comparas, creo que encontrarás que aunque la estructura es igual o muy parecida: 4 tiempos, la denominación de esos tiempos es distinta.

Besos

MIB dijo...

Qué palabras más emotivas! no te imaginaba así... fue intenso leer estas lineas ¡¡de verdad!! y coincido con todas... la persona es la que cuenta...
Me gustó el título del post!

un beso grande.. .

y Arare.. gracias por preguntar sobre música en este espacio.. porque así yo puedo aprender de esto... Hoy venía escuchando a Haydn .. justo.. y pensé... quiero saber cómo son los movimientos... las matemáticas dentro de la música.. y no sé que otras historias más imaginaba... en fin...
gracias a las 3 liter... a mí me encanta visitarlas.. y aunque a elena todavía no la conozco personalmente.. para verla sonreír.. mirar.. escucharla hablar... puedo estar segura que no me equivoco al decir que debes ser una persona profunda y muuuuuuuuuy interesante.

BESOOOOOS!

Trenzas dijo...

Chicas; los ordenadores son inanes. Ellos no dicen una palabra por pequeña que sea, que les salga de un corazón que no tienen. No se emocionan; no se les saltan las lágrimas, no se rien. Les da igual si hace frío o calor y nunca se fijan en el vuelo de las mariposas ni en el rumor de las olas, ni en como el aire hace cantar a los árboles.
Cuando algo nos emociona aquí, no son los ordenadores quienes lo hacen posible; son las personas que los manejan las que nos transmiten sus sentimientos.
Todo esto, lo sabemos de sobra.
Y si alguien es capaz de traspasar la pantalla con la calidez de unas palabras y tienes, al leerlas, la sensación de que está a tu lado, que te ha entendido y eso te sirve, benditos sean los ordenadores.
Y ya vale, que me tengo que ir...!
Abrazos

Anónimo dijo...

Una cosita más.

http://www.yoescribo.com/publica/ayuda/publicar.aspx


http://www.circuloindependiente.net/publicar.htm


http://www.revistavoces.com/publicar/index.asp


http://www.librosenred.com/

A ver si hay algo que os interese.

Unknown dijo...

Le oí a un librero decir que la lectura de un libro nos remite a una butaca confortable junto a una chimenea encendida en una tarde lluviosa de invierno. Los libros son por lo que son y lo que nos recuerdan. También nos pasará con las pantallas, con el tiempo. Tenemos los dos soportes ¿qué mas se puede pedir?

Una abraçada!

fractal dijo...

Elêna, ¿en serio escribes tus novelas a mano? Yo casi no escribo nada manual, ni tan siquiera la lista de la compra, que la tengo programada en el PC y la voy variando sobre la marcha. A veces, cuando debo anotar algo en la agenda de mis hijos para la escuela, siento mi mano tan torpe!!

Qué bonito lo dijo trenzas: "Y si alguien es capaz de traspasar la pantalla con la calidez de unas palabras y tienes, al leerlas, la sensación de que está a tu lado, que te ha entendido y eso te sirve, benditos sean los ordenadores."
Las cosas, los inventos, no son buenos o malos por sí mismos; sólo la utilidad que se les da los adjetiva.

Elena Casero dijo...

Sí, la primera la escribí totalmente a mano en hoja sueltas, cuadernos y libretas y después la pasé al ordenador como pude.
La segunda, la de la muerta medio viva, pues hubo de todo.
Los relatos cortos, por lo general, empiezan siempre a mano y luego sigo al ordenador.

Lo que es seguro es que todo empieza a mano. Las correcciones también son manuales. Es decir, imprimo la página/s y corrijo.

No rechazo los inventos, en efecto, sólo intento utilizar lo que me es útil.

Y si, muy buena la reflexión de Trenzas.

Besos