Hay un elemento que no podemos evitar, que convive con nosotros, que no somos capaces de extirpar para siempre: el estrés. Reaccionamos a los cambios externos según las exigencias de nuestro organismo. Cuando hace demasiado calor sudamos y nos malhumoramos, cuando hace demasiado frío nos quejamos "no recuerdo otro invierno más frío en toda mi vida" - hemos oído decir a muchos de nuestros mayores, una valoración totalmente subjetiva, la mayoría de las veces. ¿Qué nos pasa, a los humanos, cuando llega este cambio de estación llamado Primavera? ¿Nos estresa más que otra estación del año? ¿Estamos subjetivamente influenciados por la literatura? ¿Es real, ese cambio en el organismo, ese estrés que algunas personas experimantamos? ¿O quizá es una construcción cultural, algo que nos han transmitido los poetas, los cantautores, la literatura por si misma? Están las temidas alergias, claro... ¡ese es un tema real, no inventado! ¿O quizá, como dicen algunos puristas, las alergias primaverales son de origen psicosomático y el poder, tanto de producirlas como de evitarlas, está en la mente del sufridor? ¿Es todo ello un proceso inconsciente o es un fenómeno capaz de aflorar a la consciencia? ¿Es cierto que en Primavera tenemos más alicientes para enamorarnos o esta afirmación también es otra construcción cultural?
¡Ah, la Primavera!...
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