¿De qué va esto? Ni se sabe, las palabras dirán...

10.9.06

11-S

Mañana es 11-S.
Los catalanes celebramos la Fiesta Nacional. La Diada conmemora la toma de Barcelona, en 1714, por las tropas borbónicas de Felipe V. Catalunya había sido una nación soberana hasta entonces, pero dejó de serlo: perdió las libertades nacionales, las leyes propias del país y sufrió la prohibición de la lengua y la cultura catalanas.
El sentimiento nacional es bastante generalizado; no obstante, a ningún catalán se le escapa que el 11-S tiene otras lecturas. Vazquez Montalbán escribió: "Como si se tratara de una fecha a la vez monstruosa muñeca rusa, si en su núcleo lleva la modesta fecha catalana, sobre la que se enroscó la conmemoración chilena, de pronto el 11 de septiembre de 2001 provoca en Nueva York la primera catástrofe seria padecida por el nuevo orden internacional desde el final de la guerra fría y el desmantelamiento del bloque soviético."
Pau Casals, que vivió en el exilio durante muchos años, fue un eminente violoncelista y compositor de piezas tan prestigiosas como "El cant dels ocells", o sea, El canto de los pájaros. Hacía referencia a su obra aprovechando la feliz coincidencia de sonidos con el inglés. Decía: "Los pájaros hacen "piz,piz,piz", o sea, "peace, peace, peace"

2 comentarios:

El Canilla dijo...

Es la apropiación de la fecha y el contenido global /universal/excluyente de lo otro y los otros que le imprime la estrategia comunicativa del imperio.
Es lo que causa cierto asco en todos aquellos que dicen como el poeta " entre estos tipos y yo hay algo personal", no ?

Anónimo dijo...

Las conmemoraciones, en el fondo, tienen su utilidad.
No es que deba buscarse utilidad a todo, pero conviene no perder esta perspectiva en el análisis.
Para los catalanes, el 11-S es un recordatorio de una realidad nacional que existe y que desafortunadamente se tiene que combatir demasiado. Este combate interesa a defensores y detractores. Es una pena, pero es así.
Yo no me considero nacionalista, porque veo demasiado unido el nacionalismo y el concepto de exclusión y, consecuentemente, de limitación. Nadie ha de tener ventaja por haber nacido donde haya nacido. Ni se le han de suponer unos valores y unas cualidades distintas de las demás personas.
Pero dicho esto, es absurdo negar la evidencia de que existe un sentimiento de comunidad, que puede aportar, en positivo, equilibrio y sentido a muchos ciudadanos de nuestro país.

Ojalá sirva esta conmemoración para la reafirmación personal de los catalanes y no para hallar oportunidades para la descalificación y el enfrentamiento contra los "supuestos" invasores de otras realidades nacionales.