¿De qué va esto? Ni se sabe, las palabras dirán...

8.6.06

Y tres

No hay dos sin tres. Nunca se sabe como vienen las cosas ni porque.
Empecé hablando de hurtos y me entusiasmé hablando de rumanos, y al final salió una trilogia improvisada, para nada prevista, que hoy concluyo con el mejor de los homenajes: la mención de dos obras, una musical y otra literaria.

Primero, la ópera Rigoletto que se está representando en España, a cargo de la Ópera Nacional Rumana de Iasi. Es una puesta en escena modesta que se representa en teatros y no en grandes auditorios. Pero a la vez, parece que digna. No puedo opinar porque no la he visto y solo me remito a las críticas (?) que he leído en los periódicos.


Y segunda, un libro que promete. Tampooc lo he leído pero aquí dejo la reseña. En el blog Boomerang, Fogel lo comenta en su post de hoy.

"Estamos sencillamente ante una pequeña joya de auténtica literatura, un ramillete de historias mágicas —pero reales como la vida— cuyo denominador común es la presencia de mujeres… de cualquier edad, raza y condición. Historias que un narrador de excepción cuenta con gran sensibilidad, en las que el sexo y el amor conviven gozosa y fraternalmente.En Por qué nos gustan las mujeres, Mircea Cartarescu, autor de culto y traducido ya a numerosas lenguas (se le suele comparar con Borges y Kafka, y será probablemente el primer Premio Nobel de lengua rumana), abandona momentáneamente los clásicos territorios oníricos de sus grandes novelas para adentrarse, a través de las anécdotas que habitan en el recuerdo, en su «intrahistoria» sentimental, la que en cada uno de nosotros da cobijo a lo más extraordinario de nuestra existencia."

1 comentario:

Trenzas dijo...

Esto es casi "una carta para ti" que hace tiempo te debo.
Y es que hace mucho me había propuesto leer todo el blog atentamente. Hoy por fin lo conseguí (ya sabes, eso del tiempo y tal)
Libros y poemas y música. Parece que tenemos gustos muy parecidos. Me han encantado las referencias a Marzal y Gil de Biedma, poetas a los que admiro muchísimo y que leo con regularidad, así, como tú; cuando de pronto se hace imperativo poner un poco de poesía en mi vida. Leo a muchos más, como tú, seguramente. Es que la lectura es un veneno :)
Vendré a concluir esta carta, párrafo a párrafo; al ritmo de tus posts.
Saludos y fortuna, que nunca viene mal.