¿De qué va esto? Ni se sabe, las palabras dirán...

19.9.07

Lenguas en extinción

Artículo publicado hoy en El País.

La mitad de las 7.000 lenguas que se hablan en el mundo podrían desaparecer en este siglo, según un estudio de National Geographic que alertó ayer del peligro en cinco puntos del planeta, entre ellos América Central y del Sur. Según el informe de esa sociedad científica estadounidense, más de la mitad de las lenguas habladas en el mundo no están documentadas por escrito, motivo que hace que un idioma se extinga cada dos semanas, al desaparecer su último hablante.
Los lingüistas encargados de llevar a cabo el estudio, David Harrison y Gregory D. S. Anderson, ambos del Instituto de Lenguas Vivas, coincidieron ayer en que la desaparición de un idioma se traduce directamente en una "pérdida de conocimiento".
Las cinco regiones del mundo con mayor peligro de perder riqueza lingüística son América Central y del Sur, el norte de Australia, la meseta noroeste del Pacífico, Siberia Oriental y el sureste de EE UU, según el informe, elaborado en colaboración con el Instituto de Lenguas Vivas para los Idiomas en Peligro.
"El 80% de la población mundial habla 83 grandes idiomas, mientras que existen 300.000 pequeñas lenguas que sólo las utiliza el 0,2%", dijo Harrison durante una conferencia de prensa telefónica desde la sede de National Geographic en Washington.
Anderson explicó que para identificar los puntos del mundo en los que hay una mayor tendencia a la desaparición de las lenguas se centraron en la "diversidad de las mismas".
Ello supone no solo calcular el número de gente que habla un idioma y la cantidad de documentación escrita existente, sino que además se debe investigar el número de familias lingüísticas presentes en estas zonas.
La diversidad boliviana
"Por ejemplo, Bolivia tiene el doble de diversidad lingüística que toda Europa, ya que cuenta con 37 lenguas y ocho familias lingüísticas", explicó Harrison. El lingüista destacó que existen lenguas, como la vasca, que son únicas porque no proceden de ninguna familia lingüística conocida, y que la pérdida de este tipo de idiomas es de mayor gravedad, puesto que sería prácticamente imposible su recuperación. "El vasco se conoce por no tener relación con ningún otro idioma del mundo. Pues bien, en Bolivia hay siete tipos distintos de lenguas como el vasco", explicó Harrison.
Entre las cinco áreas con lenguas en peligro hay similitudes, como por ejemplo que muchos de ellos habían sido territorios colonizados por potencias europeas. "Son el último bastión de ciertas lenguas en los que la colonización tuvo éxito", dijo Harrison, quien destacó la grave repercusión que tuvo la llegada del español al Nuevo Mundo. "Los idiomas desaparecen cuando una comunidad decide que su lengua es un impedimento social o económico y los niños son especialmente sensibles a esto", explicó Harrison.
Una mención especial para esta lengua:
Nushu
La última hablante del Nushu –único lenguaje del mundo hablado exclusivamente por mujeres– fue Yang Huanyi, de China, quien murió a los 98 años a fines de septiembre pasado. La primera en hablarlo habría sido una de las concubinas de un emperador, para expresarse con un idioma propio de mujeres.

20 comentarios:

Anónimo dijo...

Parece clara la relación entre las posibilidades de lectura que ofrece una lengua y su desarrollo como habla...

Mariano Zurdo dijo...

Una lástima. Tras la pérdida de una lengua se pierde una parte de la cultura y una forma más de organizar la realidad y el pensamiento.
No había leído el artículo. Gracias.

El Secretario dijo...

Hola.

Sí, eso de que la mayoría de las personas tenemos unos pocos idiomas y una minoría posee una gran cantidad (que son los que van desapareciendo...), suena como lo de la distribución de las riquezas, pero al revés.

Está muy bien que se conserven esos idiomas como señas de identidad cultural y todo eso. Repito: me parece muy bien.
Pero, por otro lado, la tendencia es a "unificar" y, como (casi) todo hijo de vecino sabe, el inglés se lleva el gato al agua a pasos de Goliath.
Los intentos de establecer una lengua universal (esperanto y otras...), no han dado los utópicos resultados que esperaban sus ilusionados creadores.

Cuando aquella parabólica historia de la torre de Babel, se formó "la de Dios"... ¿Lamentos? Sí. ¿Deseos de una sola lengua? Sí.

Pero, claro, hay que conservar esos pequeños tesoros minoritarios. La pregunta es: ¿Dónde? ¿En archivos fonográficos de museos y en bibliotecas, para su estudio...?

Si los hablantes desaparecen, ¿qué otro sentido tiene conservar esas lenguas? Sí, me dirán que el latín, que el griego clásico... Pero no es lo mismo una lengua perdida del Orinoco o de Siberia.

Dejo aquí estas reflexiones que me vienen "a bote pronto". Que no se me ofenda, que no se me altere nadie, por favor...

Saludos.

Elena Casero dijo...

Pablo: Yo creo que está perfectamente claro. Si no tienes posibilidades de leer una lengua, acaba olvidándose.

Mariano. Por esa misma razón, aquellos que tenemos dos lenguas y las practicamos (y no somos bífidos) tenemos interés en que se mantengan. Es, al menos por mi parte, una cuestión cultural y de educación.

Señor Secretario. No creo que nadie se ofenda, ni deba.
Es imparable la globalización de las lenguas y la mezcla es inevitable. A veces me he quejado del uso de palabros extraños en nuestro idioma. No porque no sea normal, si no porque se utilizan sin saber lo que significan.
No creo que sea posible mantener una lengua que no está escrita. Como sucede con las mujeres Nushu, el último en utilizar la última palabra se la llevará a la tumba.

Es una lástima.

El Secretario dijo...

Hola otra vez.

Sí, verdaderamente triste. Como esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca. Cortázar dixit.

Me hizo pensar esa última afirmación tuya. Duele que una palabra que un día fue nombre de flor o de pájaro, o adjetivo para designar a un niño que empieza a caminar, o verbo para cualquiera de las formas del amor..., desaparezca para siempre.

Sí, triste.

Abrazo pensativo.

fiorella dijo...

Perder la lengua,no es poca cosa.La cultura de un pueblo son muchas cosas y fundamentalmente su lengua.Un beso

Desesperada dijo...

vaya, que historia tan triste, la de la última mujer que hablaba ese idioma. aunque supongo que es inevitable.

Elena dijo...

Es triste que una lengua desaparezca, porque al igual que las especies es algo vivo que ha dejado de existir. Un idioma se ha formado con la experiencia y la cultura de un pueblo o un grupo amplio de personas, y su desaparición implica la muerte de esa cultura, al menos en parte. Pero es un problema de difícil solución.

Un saludo

Trenzas dijo...

Muy interesante, E.
Muy penoso también. Siempre es triste que se pierda una parte de la cultura de los pueblos. Y sin embargo, vamos de cabeza en esa dirección.
Por otro lado, es gratificante pensar que aún estudiamos griego y latín y la escritura rúnica y los jeroglíficos egipcios, entre otras muchas lenguas de las llamadas muertas.
Estos días, que he visto mucha tele (que es como decir muchos documentales), me he dado cuenta cabal de hasta donde está interfiriendo la cultura occidental y en su consecuencia, los idiomas mayoritarios ahora mismo en el mundo. La conciencia de que hay que conservar lo de cada pueblo, debe nacer en ese pueblo; del que se trate. Y es difícil tener conciencia de conservar algo, cuando el hambre acucia y los paquetes de comida y las medicinas llegan etiquetados en inglés o similares. Debe ser difícil no identificar "comida (supervivencia)-idioma extranjero"
No sé, creo que me he liado un poco, pero en esencia es lo que he estado viendo. Si la leche llega mejor diciendo "milk", pues...
Uns quants petonets.

Elena Casero dijo...

Hola Señor Secretario. Hay tantas palabras nuestras que han desaparecido o llevan camino de hacerlo. Y estamos hablando de una lengua escrita. Recordaba, por ejemplo, ALCUZA. ¿Hay alguien que la use?
Recibo el pensativo abrazo.


Fiorella. Nuestra cultura se basa en nuestro lenguaje, que es nuestra forma de expresión y de comunicación a pesar de las diferencias idiomáticas existe un nexo importante de unión. Yo adoro las palabras y no me gusta que se mueran en el olvido.

Elena Casero dijo...

Deses. Es triste que unas mujeres como las concubinas tuvieran que inventar un lenguaje único para crearse su propio mundo, lejos de aquel para el que fueron educadas.

Elena. Es de difícil solución pero no imposible. Cuanto menos sepamos de nuestra propia lengua, más facilmente seremos manipulados. Eso es lo temible del caso.

Elena Casero dijo...

Trenzas. Si tienes razón, la tienes. Cuando el hambre acucia, igual da que los paquetes vengan en inglés como en chino.
En estos casos, creo que también estamos hablando de lenguas no escritas. Y llevan el mismo camino de perderse cuando la última persona deje de hablarlas.

Un beso

fractal dijo...

Leía ayer en La Vanguardia el artículo de Victor Amela -creo que era suyo-, en el que recordaba la anécdota de una locutora de TV cuando presentaba la Pasarela Gaudí Home, y pronunció la última palabra en un perfecto inglés "joum", cuando en realidad es una palabra catalana, que significa Hombre.
Y esto no es un caso aislado.
Pocos presentadores pronuncian la LL catalana. No entiendo porqué. ¿Será para eLLos un día de "Luvia" y no de "LLuvia"?
Así también, durante años hemos visto y oído President MaragaL en lugar de MaragaLL. Ayer mismo, escuchábamos Hospital de la VaL d'Hebrón en lugar de VaLL d'Hebrón. Y etc.
Son muchos años ya de convivencia con este respeto por nuestra cultura...

Elena Casero dijo...

Y, sin embargo, es bonito Valadoliz.....

¿Es, de verdad, tan difícil pronunciar la Elle final?
¿Cuánta gente se esforzaría por pronunciar esto: Wholehearted y que su acento fuera lo más inglés posible?

Y ya me callo, que con este tema me rio munchismo, como dicen en mi aldea.

quantum dijo...

Un ejemplo más (entre tantos otros) de ataques a la lengua, en este caso la castellana y por escrito, de nuestros bachilleres:
"des ha llunar" (¿imagináis lo que es?)
Muy interesante tu escrito, amiga, en muchos sentidos.
Abrazo.

Elena Casero dijo...

Quantum.

Seguramente es que se refería a la luna. jajajaja.

En cualquier caso siempre tendremos que referirnos a una merma en la cultura. En unos casos por falta de interés y en otros por falta de lectura.

Anónimo dijo...

Hola Escriptorum, en verdad he leído tu escrito sintiéndolo bastante visceral. Se nombra América del sur, claro.
Y pienso nada más en la diversidad de pueblos originarios que aún quedan en Argentina. Y cómo al día de hoy, a las lenguas originarias se las mata. Y cómo? Desde la hegemonía nada más y nada menos que de las escuelas públicas.
(Ni hablar de las privadas).

Las identidades son un foco de destrucción y muy cierto es, que la globalización no ha comenzado en el siglo XX ni mucho menos.

Besos
(Un gusto llegar, otra vez)

Prometo volver para leer a Frac, (a quien le djo mi beso!
Ya mis ojillos esta noche no dan para más.

:)

MIB dijo...

Qué interesante el tema!
A mí me apacionan los idiomas, los lenguajes... y me parece de lo más válido y admirable la lucha por que no desaparezcan. En España el caso del catalán y el vasco, y el valenciano! obvio! ;o) me han llamado la atención e intento aprender un poquito... Me gusta llegar a Barcelona y que el menú de Mc Donalds esté en català... me gusta!!
No sé hasta qué punto la escritura es la única que "salva" a una lengua... Creo que muere con el último que la habla... La escritura permite el posterior estudio... pero quien mantiene viva una lengua es quien la habla, quien la transmite, quien comunica con ella...
Bueno creo que habría que distinguir entre lengua, habla, y demás estados del lenguaje... pero nos pondríamos muy lingüísticos no? ....
Que sé yo... por un lado lo de "globalizar" el lenguaje y encontrar una herramienta de comunicación única es por un lado importante... pero no hay que perder "lo nuestro".. y A ESCRIBIR... A HABLAR... A ENSEÑAR!!! A TRANSMITIR!!! nuestras lenguas... nuestros idiomas! nuestras características únicas!!!

Un abrazo grande!
o una abraçada!!

Elena Casero dijo...

Hola Mar. Es un tema complicado. En cuanto al español, por ejemplo, lo que se pretende no es la unificación, si no el tratamiento respetuoso de las múltiples variedades que tiene. Y eso me parece positivo.
Las lenguas minoritarias, que es de lo que trata ese artículo irán transformándose según esa sociedad se vaya integrando dentro de una mucho mayor. Y, en el caso, de que sigan aislados en el momento en que la última persona pronuncie la última palabra.
El mundo es muy amplio pero esa diversidad cultural es lo que nos enriquece.

Bienvenida de nuevo. Es un placer recibirte.

Elena Casero dijo...

Querida Mib. A mí me pasa como a ti: me encantan los lenguajes, las letras, su significado.
En el caso del valenciano, auguro que acabará perdiéndose. Y no porque no se escriba, si no por dejadez, desidia en general. Y eso es aún peor. No tienes idea de la cantidad de palabras que se han perdido o se han transformado en un castellano mal dicho. Dejo el tema que me enciende la sangre. Más teniendo en cuenta que yo soy de nacimiento castellano-hablante.

Sinceramente yo no quiero encontrar una herramienta única para entendernos. Creo que aprender un idioma nuevo no es sólo comprender las palabras, es mucho más, es entender el modo de vida de las personas que lo hablan y es mucho más que simples letras.

Un abrazo enorme