De todas las cosas que he estado haciendo durante el viaje que me ha mantenido casi seis meses alejada de este blog y apareceiendo sólo de vez en cuando para saludar, puedo decir que una de las más importantes para mí - me refiero a las acciones que no tienen que ver específicamente con el viaje en sí mismo- ha sido leer. He tenido tiempo, algo que las personas humanas no solemos tener, de lo cual nos quejamos reiteradamente. Yo misma, sin ir más lejos, llevo toda la vida aparcando libros interesantes "para cuando tenga tiempo". Este hecho, que no se da sólo en mi vida - me consta- sino en la de la mayoría de los mortales, es significativo. El tiempo que quísiéramos emplear en leer y no tenemos, siempre hace que dejemos de lado libros que nos interesan y que, sin embargo, van pasando a segundo plano porque lo necesitamos para dedicarnos a otras cosas, que en ese momento son más pertinentes. ¿Ejemplos? Todos los que queráis: el trabajo, la dedicación a la familia - que incluye intendencia, cocina, plancha, etc,etc,etc,-la maternidad, el estudio... ¿sigo?
Bueno, pero ya estoy yéndome por las ramas, como siempre. Volvamos al meollo de la cuestión. Estos meses he tenido TIEMPO. Y todo el tiempo que no he empleado en cocinar, ni en la intendencia ni en relacionarme con mi pareja ni en observar ni en escribir ni en ... bueno, todo el tiempo que he podido, he leído.
Quisiera hacer constar que - aparte de algunos libros que hacía como 20 años que tenía aparcados- algunos libros de arte que compré cuando estudiaba en la Universidad y que nunca leí- también me he dedicado a leer novelas. Y de éstas es de las que quiero hablar. Así pues, empezaré una serie de posts, no demasiado seguidos para no cansar, teniendo en cuenta, además, que este blog es compartido y que aunque lleve tiempo sin escribir no quisiera - bajo ningún concepto- acaparar el espacio virtual que me es concedido para ello, donde comentaré los libros que he leído o releído en algunos casos.
He leído en castellano en catalán y en francés, pero en definitiva, la idea es una sola: compartir con vosotros. Así, sin más. ¿Os place? Pues manos a la obra.
El argumento: un hombre débil y sin fortuna, Bonifacio Reyes, vive sometido a la voluntad de su mujer, Emma, que lo tiraniza. Se consuela con la música, a la que es muy aficionado; llega a la ciudad una compañía de ópera y Bonifacio es seducido por Serafina, tiple y amante del director de la compañía, que a su vez se relaciona íntimamente con Emma. Queda esta embarazada, pero ¿de quién? Bonifacio, movido por el impulso de la paternidad, afirma que el hijo es suyo, su único hijo.
15 comentarios:
Ah! Esto huele a septiembre en el oeste americano. PIM-PAM-PUM, llegar y empezar a currar, como hacían los profesores más duros, allá en la escuela.
¿No habrá alguna explicación lúdica?
Capitana!!!! Què passa? Jo vull saber TOT, TOT i MÉS!!!!
BENVINGUDA A LITER, again!
Benvinguda a casa¡
¡Vaya! tanto leer y este libro no lo he leído y eso que tiene música.
que lindo! que regreses!! y que lindo que hayas tenido tiempo de leer!... yo por suerte tengo las mañanas para leer.. no todas.. pero disfruto...
Ese libro no lo he leído.... por lo que no puedo aportarte nada en el intercambio de opiniones... pero bueno... mientras tanto... reciban las 3 liters un gran abrazo de mi parte... desde mi poquito de nada en el que me encuentro!
Besos!
Frac, es que he "perdido" tanto tiempo que me he dicho: hay que actuar! Y ya sabes, yo soy de las que piensa y actúa casi a la vez... pero no te preocupes, intercalaré historias acerca del viaje, fotos... etc... O sea: tot, tot i tot, pero en pequeñas dosis. ¿Hace?
Escriptorum, hay tantos libros que yo no he leído... había leído "La Regenta", que es su novela más famosa, y he de decir que la había leído varias veces, amén de ver la película y la serie que hicieron - la serie me pareció magnífica- por eso me animé a desempolvar otra obra de Clarín de mi biblioteca de toda la vida... y me sorprendió gratamente su lectura. Salvando las distancias con "La Regenta", por supuesto. Pero es que no son comparables, para nada. Si alguna vez cae en tus manos, puedes leerlo. Siempre será un clásico.
Me quedo con mi parte del abrazo, María Ignacia, muchas gracias. Y te animo a que leas a Clarín, si no lo has hecho ya (bueno, confieso que yo sólo le he leído las dos novelas que digo... tampoco es que me haya dedicado a leer "todo Clarín"). ¡Seguro que podemos intercambiar opiniones de otro libro!
jeje arare... maria ignacia era yo.... pero como estaba conectada al gmail con otra cuenta mía... me tomó ese nombre, que es el mío, claro...
Me gusta tu vuelta... quizá es momento de volver ... un septiembre otoñal... quién dice... mi hermano ha llegado a Madrid a vivir conmigo.. eso me renueva... y ... es posible que haya vientos de cambio... y me suba un ratito a volar...
Celebro tu regreso...
(y me voy a comentar el interesante post de abajo... que en mis días de ausencia dejé sin visitar)
Respecto a no tener tiempo,justo estoy leyendo un ensayo de Pedro Salinas donde habla de eso mismo y otras cosas màs,El Defensor. En lo personal,leo en el bus,en casa,donde pueda, en mi caso la falta de tiempo va asociada con tratar de encontrar ese lugar perfecto que se me da poco en la realidad,por lo tanto leo a como de lugar.Un beso
Yo tampoco lo he leído y el argumento no tiene mala pinta. Dentro de poco me toca hacer una visitilla a la librería para recargar las asistencias, así que lo mismo la busco.
Gracias por la sugerencia.
Besitos/azos.
Hola Arare.
Durante años me he considerado un lector "potente", es la palabra que me viene a la mente...
En los últimos 15 años o así, he estado leyendo una media de más de 1 libro por semana.
Además, iba anotando en un cuaderno los datos y características importantes de cada ejemplar. Así como una valoración personal (muy personal...), de cada libro leído.
En los dos últimos años, por causas parecidas a las que tú apuntas, mi frecuencia lectora ha disminuido alarmantemente. Y lo que es peor: cuando leo, no existe concentración.
Estoy deseando que pase esta época de "hundimiento lector", pero las circunstancias mandan.
No, no he leído este libro de Clarín; pero ya iremos informándonos por aquí de más cosillas sobre él.
Abrazo lector (aunque ahora menos).
MIB, jajaja, no te reconocí!!! Bueno, ya sabes que soy muy despistada. me alegra la visita de tu hermano. En fin, como te decía en el comentario, seguro que coincidimos en alguna otra lectura. Besos despistadillos.
Fiorella, el bus es genial, pra leer. Gracias a que mi casa estaba relativamente lejos de la Universidad (tres cuartos de hora de bus, ni más ni menos) cuando más leí fue en mi época de estudiante. Y no, no aprovechaba para estudiar, el bus se reservaba para el ocio. Si los transportes públicos funcionaran como es debido, seguro que habría muchos más lectores de los que hay.
Un beso, Fiorella, y gracias (le di al enter antes de tiempo)
Hola secretario, de acuerdo, tampoco es que pretenda hacer una tesis con los libros que he leído, simplemente cuatro referencias por si les pueden iteresar a otros. Gracias por el comentario, hasta pronto!
Arare, hace, por supuesto.
Perder tiempo, en tu caso, habrá supuesto ganarlo... Publica lo que te apetezca. El resto lo leemos en tus blogs y página web
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