¿De qué va esto? Ni se sabe, las palabras dirán...

12.2.07

La megalomanía

La megalomanía se define como la sobreestimación de las propias capacidades; algo así como un delirio de grandezas, o convicción irracional de la propia riqueza, fama o poder. Llevo unos días dándole vueltas a este asunto, a raiz de unas palabras de Milan Kunedra, según las cuales, el novelista sólo puede ser de gran calidad.
"Escribir sin esta ambición es puro cinismo: porque, mientras que un fontanero mediano es útil a la gente, un novelista mediano, que produce a conciencia libros efímeros, corrientes, convencionales, por tanto inútiles, nocivos que estorban, sólo es digno de desprecio. La maldición del novelista: su honestidad está atada al potro infame de su megalomanía".

¿Cuál es el lugar de la honestidad?
¿Y el del cinismo?
¿Cuál es el valor de la calidad?
Potro infame...

16 comentarios:

Alalluna dijo...

Una cosa es escribir por propia satisfacción personal, y otra bien distinta dedicarse profesionalmente a ello... El novelista no debería abandonar ese instinto de perfección, ese puntito de ambición, que le motivará a ser un profesional en su trabajo. El que escribe por puro entretenimiento, se puede permitir el lujo de ser poco ambicioso y honesto... Curiosa frase esta de Milan Kundera, ahora me pasaré un rato dándole vueltas yo también jajaja. En fin, besos

Elena Casero dijo...

Ya sabía yo que tenía que ser fontanero y olvidarme de escribir.

Voy a meditar ....

Montse dijo...

Entonces yo ya puedo "plegar", que decimoe sn catalán.
Porque la literatura es muy personal y los gustos también. ¿Quien decide lo que es buena literatura y lo que no lo es? lo que para mi puede ser horroroso (Corín Tellado, por ejemplo) puede ser una literatura apreciadísima para otras personas. Si, ya sé, ya sé, no me mires así.

Pero es que ¡ES ASÍ!

hala, ya podéis echarme a los perros ;)

Trenzas dijo...

No sé si entiendo la parrafada de Kundera.
Y si la entiendo, ha bajado cinco puntos en mi consideración. Y como sólo tenía seis...
Libros inmortales, no hay tantos y no creo que su obra vaya a marcar ningún hito en la historia literaria.
En ese sentido sus novelas también son efímeras y por tanto cabría aplicarle los mismos adjetivos que a los que él considera sujetos al "potro infame"
Desde luego que es bueno ambicionar hacer un trabajo impecable, pero si no se consigue no hay porqué pensar que es falta de honestidad.
No sé; creo que me estoy liando. Una de dos; o han sacado de contexto la frase, o este hombre se ha pasado de rosca con esas declaraciones.
¿...?
Abrazos y cariños

El detective amaestrado dijo...

No entiendo que siempre vayamos en pos de la perfección.
Es, o debe ser, algo que se encuentra. La literartura sería un tostón si solo hubiera artistas magistrales.
Menos lobos, Kundera

Arcángel Mirón dijo...

¿Y quién determina la mediocridad? ¿Kundera? ¿Y si yo no confío en el criterio de Kundera?

Pau dijo...

Quien me lo iba a decir...como dice David bisbal...jeje..Kundera se considera un dios, pero si todos somos normalitos,aunque al señor escritor le parezca que solo el escribe o escribia perfecto o podia elevar a su palabras sus pensamientos,pero bueno vaya ...vaya

MIB dijo...

Creo que la clave de la frase está en... producir a conciencia libros efímeros.. inútiles, etc... Y en esto coincido en que eso sería digno de desprecio para un novelista que quiere ser considerado de calidad.
Igual no entiendo lo de la honestidad con la megalomanía...

Es un tema sensible...
Un beso de despedida a las 3 liters.. que ahora la que se va soy yo...

Anónimo dijo...

La honestidad no reside sólo en franqueza (capacidad de decir la verdad) sino en asumir que la verdad es sólo una y que no depende de personas o consensos sino de lo que el mundo real nos presenta como innegable e imprescindible de reconocer.
El cinismo nos muestra en ver el mundo como realmente es y no como se quiere que sea. Como dijo Oscar Wilde, cínico es el hombre que sabe el precio de todo y el valor de nada.
En la carrera por la calidad no hay línea de meta…

fractal dijo...

Hola a todos,

Parece que estamos de acuerdo en varios puntos: la calidad es un valor muy subjetivo y, por lo tanto, relativo; la honestidad no va ligada a los resultados; uno puede ser honesto sin llegar a ser genial; todo libro puede ser util o necesario, incluso los considerados efímeros; la novela admite muchas variantes.
Durante años, Kundera ha intentado definir qué es una novela. Por eso centra su disparo en los novelistas, no en los escritores, ni en la literatura en general.

Con todo, seguimos buscando una definición...

Elena Casero dijo...

Tampoco hay que confundir al novelista con la persona que lo encarna.
No todo lo de Kundera me ha gustado. No sé si pasará a la gloria y sus novelas se incluirán en los anales de las mejores. O, por el contrario, sólo formarán parte de una reseña.
Cada uno escribe como mejor sabe o puede. Es cierto que hay que tratar de buscar la excelencia, pero ¿dónde está la excelencia? ¿quién dice que algo es mejor que otra cosa?
Seguiremos buscando una definición para un género que es casi indefinible.

Lúzbel Guerrero dijo...

Las frases definitivas, huelen bastante a megalómano, pero me parece acertado aspirar a hacer cualquier cosa al límite de nuestra excelencia. Deseo llegue el día en que los fontaneros y/o escritores, se pongan a su obra maestra cada día, da igual si les sale o no, no olvidemos que el que nació para pito, no llegará nunca a corneta, pero todos se lo agradeceremos. ¿Se nota que estoy de obras?
Besos querida.

Montse dijo...

Estoy contentita porque ya somos bloggers y ya puedo entrarrrrrrrr!!!!! así que pronto os daré la paliza.

Júlia dijo...

Creo que es mucho más peligroso un mal fontanero que un mal novelista...

fractal dijo...

Por ser bloggers hemos perdido la identidad Liter...


Liter-1, ahora escriptorum54, la identificación del autor con su persona o incluso con sus personajes crea un entramado de psicologías un tanto complicado. Es bien dificil manetenrlos a todos en su papel. No sé hasta qué punto novelista y autor no son la misma persona. Según tú, representan dos identidades distintas. ¿Y cómo se consigue esto?


luzbel guerrero, las frases definitivas me suenan también a novatada, a juventud extrema.
Me quedé con la duda ¿qué tipo de obras estará haciendo usted? ¿serán literarias, verdad?

arare, por fin, todo llega


julia, hola! De acuedro!
Me río, porque hoy el fontanero está trabajando en mi casa. Le preguntaré...
Dime, ¿qué es una novela para ti? Me gustaría muchísimo conocer tú punto de vista.

Elena Casero dijo...

Las dos identidades son dos:
El escritor y el gilipollas, en muchos casos.
A eso me refería.

Aunque en cada novela dejes algo de ti, no es tu personalidad completa. Es tu forma de escribir y el enfoque que le puedas dar a la vida.