¿De qué va esto? Ni se sabe, las palabras dirán...

7.2.07

En las nubes

"En las nubes" es el título del nuevo libro de Ian McEwan.
Como habitual lectora, recomiendo el libro de relatos cortos "Entre las sábanas". Quienes me conocen ya saben mi debilidad por este tipo de literatura.
Al leer las primeras páginas de este nuevo libro no he podido evitar sonreír y sentir el aguijón de la nostalgia. McEwan utiliza la palabra "ensimismado" y me he visto reflejada en el texto. "Ensimismamiento" es la palabra que siempre he utilizado para definir mi estado mental durante mi infancia.
McEwan habla de un niño que siempre está así: ensimismado. De un niño "difícil" al que los mayores no comprenden. Sólo he leído el primer capítulo, pero estoy segura de que entre ese niño y yo hay muchas similitudes.

He copiado un poco de ese primer capítulo.

Cuando Peter Fortune tenía diez años, algunos
adultos le decían a veces que era un niño «difícil
». Nunca comprendió lo que querían decir.
Él no se consideraba en absoluto difícil. No estrellaba
las botellas de leche contra el muro del
jardín, ni se echaba salsa de tomate en la cabeza
y fingía que sangraba, ni le golpeaba los tobillos
a la abuela con la espada, aunque de vez en cuando
se le ocurrieran esas ideas. A excepción de todas
las verduras menos las patatas, el pescado, los
huevos y el queso, comía de todo. No era más
ruidoso, sucio o tonto que ninguna de las personas
que conocía. Su nombre era fácil de pronunciar
y deletrear. Su cara, pálida y pecosa, era bastante
fácil de recordar. Iba a la escuela todos los
días como los demás niños y nunca armó demasiado
escándalo por eso. Con su hermana no era
más insoportable de lo que ella lo era con él.
Nunca la policía llamó a la puerta con intención
de detenerlo. Nunca unos médicos vestidos de
blanco quisieron llevárselo al manicomio. En
opinión de Peter, él era de lo más fácil. ¿Qué tenía
de difícil?
Peter lo comprendió por fin cuando ya hacía
años que era adulto. Creían que era difícil por lo
callado que era. Eso parecía preocupar a la gente.
El otro problema era que le gustaba estar solo. No
siempre, claro. Ni siquiera todos los días. Pero la
mayoría de los días le gustaba quedarse a solas
durante una hora en algún sitio, en su habitación
o en el parque. Le gustaba estar solo y pensar en
sus cosas.
Ahora bien, a los adultos les gusta creer que
saben lo que pasa por la cabeza de un niño de
diez años. Y es imposible saber lo que alguien está
pensando si esa persona no lo cuenta. La gente
veía a Peter tumbado de espaldas alguna tarde de
verano, mascando una brizna de hierba y mirando
el cielo. «¡Peter, Peter! ¿En qué estás pensando?
», le gritaban. Y Peter se incorporaba sobresaltado.
«Oh, en nada. En nada.» Los adultos sabían
que algo ocurría en el interior de esa cabeza, pero
no podían oírlo, ni verlo ni sentirlo. No podían
decirle a Peter que parara porque no sabían lo que
estaba haciendo. Habría podido estar incendiando
la escuela, tirando a su hermana a los cocodri-
los o huyendo en globo, pero lo único que veían
era un niño mirando el cielo azul sin pestañear,
un niño que no oía cuando lo llamaban por su
nombre.
En cuanto a lo de estar solo, eso tampoco les
gustaba demasiado a los adultos. Ni siquiera les
gusta que otros adultos estén solos. Cuando te
juntas con otros, la gente ve lo que estás haciendo.
Estás haciendo lo que ellos están haciendo.
Peter tenía ideas diferentes. Juntarse con los demás
estaba muy bien, en su momento. Pero sin
exagerar. En realidad, pensaba, si la gente dedicara
menos tiempo a juntarse y a hacer que los
demás se juntaran y dedicara un poco más de
tiempo al día a recordar quiénes eran o quiénes
podrían ser, el mundo sería un lugar mucho más
feliz y quizá nunca habría guerras.
En la escuela, dejaba a menudo su cuerpo
sentado en el pupitre mientras su mente se perdía
en las nubes. Incluso en casa, tener la cabeza en
las nubes lo metía a veces en líos.


Creo que es necesario que un niño se ensimisme. Y que los adultos entendamos que su mente es un vergel de ideas, una revolución de neuronas que se acomodan a los acontecimientos que sacuden la vida de esa criatura. Creo que de una mente que es capaz de ensimismarse, de sentir la necesidad de su soledad y estar a gusto puede crecer una persona sensible y sensata.
¿Por qué digo yo esto si aún sigo ensimismada?

20 comentarios:

Alalluna dijo...

Completamente de acuerdo. Besos de parte de una ensimismada más en este mundo de locos!!!

Elena Casero dijo...

Alalluna (de València)porque supongo que de ahí eres.
Los ensimismados creo que lo somos para toda la vida.

Besos

Arcángel Mirón dijo...

Leíste El curioso incidente del perro a medianoche, de Mark Haddon?

Elena Bravo "Elena de San Telmo" dijo...

Hola Liter 1,
Parece ser que la soledad y el ensimismamiento, resultan siniestros.Cosa de parias.
Y yo me pregunto qué hubiese sido de la filosofía sin pensadores solitarios?.
El mandato social es estar "up" rodeado de gente, ser infaliblemente exitoso y por supuesto tener el cuerpo lleno de siliconas.Yo no le hago caso:D
Muy buen post. Felicitaciones.
Venía a saludar a Litter 3 y me "prendió" el tema. Mandale besos

fractal dijo...

Estamos abrumando a los niños con un exceso de actividades extraescolares. Les avasallamos con estímulos de todo tipo: deporte, música, idiomas... Y por si fuera poco, esperamos que sean buenos en todo! Tienen todas las horas del día ocupadas. Los fines de semana también.

Si no tienen tiempo para aburrirse, ¿como van a soltarse para imaginar? ¿Cuando pueden contemplar los árboles, las nubes, una hilera de hormigas? Jugar solos sin la mirada supervisora de un adulto, explorar territorios...
Enfermo al ver un coche familiar con televisión incorporada!

Liter-1, ya tienes otro McEwan. Que lo disfrutes.
Chau, elena san telmo, besos recibidos.

Otra ensimismada.

Anónimo dijo...

Queridas Brujas:
Os leo ensimismada desde mi soledad.
Liter 1, tu musica y tu luz natural en la escritura me dejan embelezada.
Liter 3, a mi me encantaba tirarme en el jardin y contemplar las imagenes que las nubes nos daba cada dia, jugar a poner azucar en un lugar estrategico y observar el tiempo que tardaban las listas hormigas en llegar a encontrarlo..., a fantasear con realidades que estaban solo en mis pensamientos. Estoy de acuerdo con el atosigamiento al que se somete hoy en dia a la infancia.
Os leo, os leo, os leo a todas! Pero la mitad de las veces no tengo tiempo para dejaros mis pensamientos.
Besos para tres literatas queridas desde el sur, Meli

Anónimo dijo...

Las hojas del suelo
Levantan el vuelo
Cuando vas paseando

El viento que las mece
Despeina tus cabellos
Mientras estas pensando

Los rayos del sol
Aparecen y desaparecen
Creando un paisaje errante

La luz te ilumina
O te esconde
Y no eres consciente

Que después de cada paso
Las hojas vuelven al suelo
Y ese viento

Te va dejando …
ENSIMISMADA.

Osvaldo Michelon dijo...

Me sumo al comentario de Liter-1; y si bien no he leído el texto que has avanzaado por completo (cosa que haré mañana con las neuronas refrescadas), creo que tiene mucho interés. Me veo en ese niño que imagina cosas extravagantes para no permitírselas.

Acerca de la reflexión del mar y el tiempo, también a veces me he quedado colgado en el asombro de esas especulaciones. Una añadida es mi curiosidad aceerca de cómo será nuestra civilización dentro de 500 años (supongo que hablar de miles sería una osadía).
Buenas noches.

Elena Casero dijo...

Hola Arcángel. Sí, leí el Curioso incidente del perro a medianoche y me pareció interesante, muy especial. Y lo recomiendo. No sé lo que pensarás tú.

Tocaya Helena. Muchas veces se escucha la palabra "rara" para calificar a una persona que disfruta con esos pequeños momentos de soledad, meditación, lecturas. A mí me lo han dicho muchas veces pero tengo una respuesta a quien lo dice: si ser raro es no ser como tú, gracias a Dios lo soy.
Gracias por tu visita.


Liter-3. Mis hijas, ahora que son grandes, nos agradecen los fines de semana al aire libre, con la bicicleta, saltando de roca en roca en los espigones, de rascones en las rodillas y mercromina y a correr de nuevo. La única cosa extraescolar que sufrieron mis hijas fue la música.
Daba gusto verlas entretenidas en seguir el rastro del hormiguero, por ejemplo, o en pasarse horas intentando pescar un pulpo.

Querida Meli. Aquí estamos para que nos visites cuando puedas. Siempre se te recuerda desde tu cálido sur. ¿cómo van esas poesías?
Un abrazo.


Itoitz. Hermoso poema que nos has traido para dejarnos Ensimismados.
Gracias por tus palabras.

Osvaldo. 500 años ¡quién sabe! a mi me gusta más imaginar qué encontrarían los navegantes que llegaron a las costas mediterráneas. Playas inmensas .... vacías, sólo agua, sol y arena.
Un saludo

fractal dijo...

No puedo resistirme a la cuestión que plantea Osvaldo, y suelto una respuesta posible: dentro de 500 años nuestra civilización no existirá, por lo menos, no tal como la entendemos hoy. En todo caso será una civilización de personas-máquinas muy organizadas y respetuosas que vivirán en el espacio sideral. El mar, querido Osvaldo, seguirá deleitando, como ahora, con su oleaje perpetuo. El mar seguirá ensimismando a los observadores atentos a las delicias de la naturaleza, que dicho sea de paso, resistirá mucho mejor el paso del tiempo que nosotros los humanos.

¿Que os parece esta versión? ¿Ficción o posible realidad?

Montse dijo...

Queridos y queridas: ayer dejé un comentario bastante largo, que se tragó la virtualidad y la madre que la parió. Me cabreé tanto por no poder comentar como porque hace dos semanas que no me deja entrar en el blog.

De todos modos, amigos y amigas, a partir de primeros de mayo, tampoco iba a poder participar como me hubiera gustado, así que el blog que incialmente fue Liter-a-tres, habría pasado a ser Liter-a-dos, con alguna colaboración esporádica desde "el extranjero" (modelo "asuntos exteriores")

Visto que Blogger es una especie de patata, paso de todo y os dejo aquí mi despedida (aunque no el cierre)

En forma de Arare ya sabéis que sigo estando. En forma de Liter-2, la virtualidad virtual ha decidido que no puede ser.

Así pues, nos vemos en mi otro blog y, si queréis, también aquí, pero, como digo, en forma de comentarios.

Fue precioso mientras duró.

Un beso grande a todo el mundo.

Pero antesssssss... antes, dejadme decir lo que decía ayer (más o menos) bajo forma de Liter-2:

Decía, ayer, con muchísimas más palabras, que a mi me encanta estar en las nubes, o en la luna de Valencia. Y que, normalmente, sigo allí.

Un beso desde las nubes!!!

fractal dijo...

¿Nubes? Nubarrones es lo tuyo!

¿Nadie te ha dicho nunca que no se abandona el barco? Vete, vete, y resiste sin nosotras si puedes...
... está claro que podrás, maldita capitana!

Que seas muy feliz en ese viaje al "extranjero" con tus maravillosos "asuntos interiores". ¿Sabes? Tal como viniste te vas. Tú creaste Liter-a-tres una tarde de febrero del año pasado, hace ahora exactamente un año. Fue de repente, respondiendo a un impulso, el mismo impulso que ahora te manda decir adiós.

Bye, companya, aquí tienes tu Liter-a-2 para cuando regreses. Es tuyo.
Es cierto, fue precioso.

MIB dijo...

quisiera comentar muchísimas más cosas... pero temiendo que la virtualidad se lleve mis palabras, y teniendo un breve lapso de tiempo... sólo pedirles que nunca abandonden el barco de liter a tres!
hoy te vas arare... pero igual vuelves no!? algún día!


sobre el ensimismamiento comentaré más adelante.. me pareció interesantísimo el tema... y merece más que un comentario llano de mi parte... entonces... prefiero callar!

un gran beso a las 3! !
enorme!
y gracias por estar allí! porque de verdad es un placer diario meterme en liter!

petonets!

Elena Casero dijo...

Muchas veces soy impulsiva, visceral mejor dicho.
Normalmente soy más visceral cuando me importa relativamente

Normalmente soy reservada cuando algo me fastidia, me hiere, me sorprende o me decepciona.
En este último caso, normalmente, no hago nada. Sólo espero.

Montse dijo...

La ossssssssssttttttttttttt...
acabo de hacer un comentario que se ha vuelto a llevar la virtualidad
Ccccccccccccaaaaaaaaaagontóooooooooooo!

Nada, decía que no me voy, que sólo es que no me deja entrar. Que me iré en mayo, pero que tampoco me iré del todo, que iré mandando emails a las liters (si puedo) para que suban algún post en mi nombre.

Decía también que esto no es un adiós sino una mala jugada (por no decir una putada, que no queda ni fino ni literario) que me ha hecho Blogger, que donde no me deja entrar es en el escritorio de Liter-a-tres.

Así que no me digáis adiós, decidme "hasta luego"

See you later!(aligator)

Arcángel Mirón dijo...

A mí me pareció lo mismo. Un libro muy original, muy bien escrito.

Anónimo dijo...

Arare.

Et trobarem a faltar molt a liter...sniffff... :-)

Por qué te vas???? Venga, cuando se te haya pasado el mosqueo, vuelve a escribir el comentario. No nos vas a dejar así, no?

Vaaaaale, te animaré un poco:

For-ça a-ra-re!!! (clap clap, clap clap clap)
For-ça a-ra-re!!! (clap clap, clap clap clap)

*Es con la música de lo de "hi-jo de pu-ta!!! , aquello de los campos de futbol, sabes? QUÉ??? Mi marido no me lleva a la ópera pero me lleva al Barça, tú. Qué pasa? Menos da una piedra, no? jajajajaja

Bromas a parte, "no te vayas todavía, no te vayas, por favor..." Bueno, esto iba en serio, eh? Así cantado con sentimiento y con aquella cara que ponen los flamenquillos, q parece q les estén pisando el "ull de poll..."

Val, guapíssima, un petó ben fort!

*Como este s m trague mi comentario... Con el sentimiento q le he puesto.... :-)

Anónimo dijo...

Xuxi, es que no me entendéis. No me voy (no todavía). Pretendo decir que Blogger no deja entrar a Liter-2 para comentar ni para escribir posts por un problema de configuración de los blogs (una especie de incompatibilidad entre el blogger viejo y el bloger nuevo) pero que yo seguiré escribiendo. Bueno, es igual.
:)

Rebienvenida, Xuxi, hacía muchos días que no te leía (bueno, si, esta semana has reaparecido y me he alegrado mucho)

Y el comentario que se fue virtualmente decía que siempre estoy en las nubes. Decía que cuando era pequeña soñaba y soñaba y, como el protagonista del libro que cita Liter-1, en casa pensaban que era rara. Lo peor para mi era que, aparte de estar siempre en las nubes, no paraba quieta ni un momento y los ponía nerviosos a todos. Llegaron a medicarme!(no solucionaron nada)
Feliz fin de semana a todos los comentaristas del blog (y a mis otras liter's)

Liter-2

Anónimo dijo...

Ah vale, pues qué susto me habías dado! Es que sin ti no será lo mismo, eh? Venga, ponte las pilas y a ver si solucionas este problema con Mr. Blogger.

Bueno y respecto al post, yo también pertenezco al club del ensimismamiento. Ya de pequeña, era muy muy callada... y una gran observadora. Ahora sigo igual... bueno, no tan callada... :-) pero lo otro sí. Mil veces me quedo ahí pensativa un buen rato y los niños: "Mamá, qué haces? Estás empanada..." Pero bueno, es que tengo mucha vida interior... Nada malo en eso, no? :-)

Petonets!

Trenzas dijo...

Lo dices porque eres sensible y sensata. Y porque es verdad que un niño necesita un espacio en el que pueda quedarse solo, si así le apetece.
Lo mismo que los adultos. A mí me gusta la gente, creo que soy sociable, pero si quieres verme feliz, déjame sola y ensimismada tanto tiempo como puedas :)
Esas son las vacaciones que necesito.
Claro que el ensimismamiento de un adulto con responsabilidades, nunca es completo. Hay un pilotillo encendido presto a dispararse por mil pequeñas cosas a las que atender, pero ¡qué gozada mientras dura esa paz y ese andar por las nubes..!
Gracias por el fragmento. Lo he disfrutado.
Abrazos y cariños