¿De qué va esto? Ni se sabe, las palabras dirán...

15.2.07

Síntesis


"El mundo era tan reciente que muchas cosas carecían de nombre, y para mencionarlas había que señalarlas con el dedo".

Estas palabras están en la primera página de "Cien años de soledad", de Gabriel García Márquez.

Una y otra vez, cuando las pienso, sé que tengo que encontrar la fórmula exacta para decir aquello que quiero decir, concentrado en una sola frase. Debo aprender a sintetizar. Tengo que despojar a la literatura de florituras y de palabras inútiles para quedarme con el núcleo de la cuestión, con aquello que sé que quiero decir, porque lo tengo en la punta del cerebro.

Todavia soy incapaz. Cuando escribo mis artículos, que tengo que reducir a quinientas palabras aproximadamente, siempre tengo que cortar y recortar, dejar reposar, como si fuera un guiso, y escribir y reescribir hasta encontrar la fórmula que más me satisface. Me cuesta.

El día en que pueda parir una frase parecida a la que os menciono de García Márquez, ese día seré feliz.

18 comentarios:

fractal dijo...

Sintetizar no siempre es una virtud.

Cuando consigues decir lo que deseas, has tocado el cielo, y sí, te hace feliz, pero sospecho que para esto no hay fórmulas exactas ni modelos a seguir. Solo esa voz, a la cual es tan dificil hacerle oidos sordos.

Chiara Boston dijo...

El secreto esté en dejar reposar (como la masa, digo yo). Quién sabe cuántos recortes habrá tenido esta oración de García Marquez!!!
A mí me pasa con lo que escribo y lo que traduzco. Rebano y rebano y rebano.

Sabés que me pasa con García Marquez? No concuerdo en el uso de las comas. Yo hubiera metido la coma después de "y para mencionarlas". Pero lo suyo no es errado tampoco. Creo haber escuchado el mismo comentario en una conferencia de linguistica.

Besitos, Brujín... Te veo en tu blog

Anónimo dijo...

Supongo que peco del mismo mal, debe ser que no me enseñaron bien a resumir en el colegio... Cien años de soledad está repleto de frases que son por si mismas un todo... Buena meta has ido a ponerte!. Besos desde mi luna, bonito post!

Anónimo dijo...

Tras haber leído cientos de libros no encuentro el momento de empezar "Cien años de soledad". Hace poco en otro blog encontré otra referencia a esta obra, así que entiendo que es una señal para que aborde su lectura....
Un saludo.

Anónimo dijo...

Yo tengo el problema contrario. Me cuesta alargarme.
Laura tiene razón. La masa hay que dejarla reposar. Y las frases se repasan una y otra vez hasta encontrar el efecto deseado.

Elena Casero dijo...

La coma está en buen lugar. Sustituye la coma por un punto y verás qué sucede.

Elena Casero dijo...

El anónimo era yo que ya no lo soy.
¡qué tranquilidad tener identidad, de verdasssss!

A mí me gusta García Márquez. ¿Habéis leído el "amor en los tiempos del cólera?"

Montse dijo...

Tienes razón, frac, no siempre es una virtud, sin embargo a mi me tranquiliza ser capaz de contar muchas cosas en un solo folio. Quizá es innato... no soporto alagrar y alargar. No soporto tener que leer páginas y páginas que me andan repitiendo lo mismo por activa y por pasiva. En este sentido, me encanta Quim Monzó (para los que no lo conozcáis, es un autor catalán que nunca dice una palabra más que las que hacen falta. Admirable)

Elena Casero dijo...

Quim Monzó, recomendable, muy recomendable. Relatos cortos en estado puro.

Montse dijo...

Laurabaires, efectivamente: no sólo la escritura, sino cualquier idea. El secreto es, siempre, procesarlo. Y no sólo una vez sino varias.

¡Y lo que cuesta!, lo que decimos: como una buena comida.

En cuanto a las comas, yo las utilizo muchísimo, y no siempre las coloco donde debieran. ¡Quizá me convendría un buen taller de puntuación!

Montse dijo...

Huy, Alalluna, no me lo he fijado como meta, no, no soy tan ambiciosa (bueno, ambiciosa lo soy, lo pudiera llegar jamás a la suela del zapato a Gabo!!!!)

García Márquez me sirve para ser humilde.

Montse dijo...

Itoitz, pues ahora no sé qué decirte. Se me hace difícil recomendarlo a estas alturas. Quizá yo empezaría - en los tiempos en los que nos encontramos- por otra obra, si no has leído nada de G.G.M. Seguramente empezaría por "El amor en los tiempos del cólera" y una vez metida en el estilo, entonces leería Cien años de soledad. Pero no me hagas mucho caso, puedo equivocarme muchísimo.

Montse dijo...

Amiga anónima que ya no lo eres, sisisisi, lo he leído, como ves, lo acabo de recomendar. A G.G.M. se lo he leído todo (o casi todo). La única obra que no me ha gustado (debido al tema, que no me llegó porque ando sensibilizada con el tema de la explotación infantil) fue ese último de las putas tristes. Muy bien escrito, muy todo lo que tú quieras, pero me horrorizó el tema y pensé que Gabo se me ha hecho viejo y chocho. Lo siento.

Arcángel Mirón dijo...

Es que García Márquez es increíble. No parece humano.

:)

Trenzas dijo...

Sintetizar puede ser bueno y malo. Creo que depende más de la obra que se esté intentando escribir. Los que leemos mucho, vemos la innecesaria longitud de algunas novelas y a otras parece que les han arrancado páginas.
Pero si el conjunto de la obra, es bueno, si nos ha hecho vibrar, resulta ser de menor importancia el exceso o el defecto de palabras.
Opinión personal y sólo eso :)
Molts petons, amiga

Montse dijo...

Cierto, arcángel mirón. Gabo es increíble, en muchos aspectos. Pero sí que es humano. Y humanum errare est. (¿era así, verdad?)

Montse dijo...

Trenzas, otra vez tienes razón. Hay novelas que se podrían escribir con cien páginas menos y sin embargo hay otras que se le quedan a una cortas. Pero yo me refiero a la capacidad de decir lo importante con pocas palabras. Eso me produce admiración y quisiera saber hacerlo.
Fíjate que en los libros de texto, muchas veces, para poder estudiar, hay que separar la idea principal de lo secundario. ¿Por qué? Porque es necesario saber qué es lo que nos aporta la verdadera información de lo que sólo son ejemplos o de aquello que llamamos "paja" que, sin embargo, es absolutamente necesaria para entender bien el tema. Lo que pasa es que ya no es necesaria para memorizar, una vez el almuno ha entendido bien la lección. Claro que - reflexionando a teclado abierto- en según qué tipo de novelas, lo que nos gusta es precisamente toda esa "paja" que nos sitúa, que parece describirnos (suprimamos el parece) todo lo que el autor quiere decirnos. Pero también para escribir "paja" de la buena, hay que saber hacerlo. ¡Y no es fácil!

Hay mucha novela con "paja de la mala" (como el colesterol)

¡Vivan las novelas con colesterol bueno!

ya sé: ya me he ido por los cerros de Úbeda. Perdónenme, ¡no sé más!

:D

Montse dijo...

Fe de erratas: almuno = ALUMNO

¡necesito gafas nuevas, YA!