¿De qué va esto? Ni se sabe, las palabras dirán...

10.5.06

Sintra y alrededores

Recuerdo mis días en Portugal por dos motivos: Lisboa y Sintra, hermoso paraje conocido también con el nombre de Vila Velha. Reza el refrán “salir a ver el mundo y no pasar por Sintra es ir ciego”. Encantadores palacios adornan sus paisajes. Multitud de residencias para vacaciones de monarcas portugueses, árabes o españoles salpican la región. El Conde de Barcelona, por ejemplo, padre del actual Rey de España que nunca llegó al trono por razones políticas, fijó su residencia en Estoril (Cascais). Allí vivió sus años de exilio. Los paisajes de Sintra-Cascais han sido reclamo para artistas del mundo entero y lo siguen siendo. Situada en la parte más occidental de la península -y por extensión del continente europeo-, apenas dista veinte minutos del llamado balcón al océano, el Cabo da Roca. Un lugar precioso, ventado, con un acantilado enorme. No pude apreciar la totalidad de sus ciento cuarenta metros de altura porque coincidió con un dia de niebla baja. No es que me importe demasiado: las alturas me causan vértigo, pero suponía también no ver el horizonte. Andamos un buen rato. Hacía frío. De vez en cuando la niebla bajaba, subía o se reblandecía a nuestros lamentos y nos dejaba ver. El mar. No era el Mediterráneo al que estoy acostumbrada, sino el Océano Atlántico. Bravo, encrespado, rugiente. De color plomizo. Aparecía y desaparecía, como un capricho del viento. Al final, nos fuimos sin la imagen del horizonte y tuvimos que conformamos con el monolito que recuerda las coordenadas geográficas: latitud norte 38º 47’; longitud oeste 9º 30’. Para los más organizados existe la posibilidad de solicitar incluso un certificado que acredita la estancia en ese punto. Yo no me acordé de pedirlo y no puedo acreditar nada, pero estuve allí y no lo olvidaré.
Desde el lunes, 8 de mayo, Paul Auster está por esa zona filmando "The Inner life of Martin Frost", la película que se basa en "El libro de las ilusiones". Hay detractores y defensores de este libro. Austerianos y anti-austerianos. Yo lo leí en una tarde y lo disfruté mucho.

3 comentarios:

Trenzas dijo...

Os estaba debiendo esta visita desde hacer mucho porque deseaba tener tranquilidad para hacerla. Sin embargo la tranquilidad es cara y escasa, así que, al menos, paso a agradecer la visita a mi cumple. Espero que las tartas estuvieran aceptables :DDD
Es una promesa; vuelvo y me quedo hasta que acabe de leer todito el blog.
Mientras tanto, un abrazo fuerte

Anónimo dijo...

Portugal está en la ruta de mis viajes. Iré a Sintra, por supuesto.
No veré a Paul Auster. YO SOY AUSTERIANA, aunque Brooklyn Follies no es el que más me ha gustado.

Estoy yo aquí a gusstitooo.

Montse dijo...

Yo no soy austeriana. Lo que he leido de Auster es "El libro de las ilusiones". Me encantó, tengo que confesarlo. Pero el último - que no lo he comprado- lo estuve ojeando y hojeando - lo tiene una amiga- y no sé yo... ahora bien, él está como un tren (qué le vamos a hacer, yo soy asínnnn) pero su forma de escribir, si bien me gusta, no me apasiona. "El libro de las ilusiones" es una genialidad sobre todo por el tema, por la idea y ya digo, me lo tragué enterito en poco tiempo (desde luego, en más de una tarde, lo reconozco)

Sed felices!!!