
Estoy estos días indagando sobre la música del siglo XVII y época anterior — en concreto sobre el inicio de la opera — para la novela que estoy preparando. Tengo la suerte de contar con la ayuda de una musicóloga que me va indicando los caminos que tengo que seguir. Entre todas las lecturas siempre se encuentran cosas curiosas. Aquí os dejo una.
Este es un buen de lo que debe de ser la mujer ideal.
Los moralistas del XVI esbozaron su versión de la mujer ideal, un icono dominado por la encarnación de la Virgen María, cuya semblanza sobre todo encarnaba la pureza, la honestidad y la buena voluntad. En parte, los moralistas se apropiaron de las descripciones misóginas basadas en la "Instrucción de la mujer christiana", escrita por el pedagogo valenciano Luis Vives en 1523. (Valenciano tenía que ser)
Vives identificaba "la virginidad, la belleza, la abstinencia y los deberes matrimoniales" como los pináculos de las virtudes de la mujer. Prescribía todo un programa de comportamiento adecuado y forma de vestir para las jóvenes damas, las vírgenes, las adolescentes, las casadas y, finalmente las viudas.
Los moralistas de principios de la edad moderna etiquetaron la transgresión de estos rígidos papeles como un mal contra las instituciones de la familia, de otros grupos sociales e incluso del catolicismo.
Las sanciones impuestas a las transgresoras variaban: desde las admoniciones, castigos corporales y penitencias hasta la generación de sentimientos de culpa para cada grupo según su edad. Los antiguos estereotipos de la mujer expuestos por los Padres de la Iglesia combinaban tanto el mito del paraíso como el concepto del pecado original, en los cuales la mujer había tenido un papel fundamental: una amalgama de perversión, engaño y traición a la confianza de Dios en la historia de los primeros padres. Los teólogos habían construido una imagen diabólica de la mujer debido a su sospechoso papel en la pérdida del Paraíso.
Los teólogos del Barroco definieron la tarea de las mujeres en el proceso de procreación como puramente pasivo. La mujer se asemejaba a una vasija, un mero recipiente de la semilla del hombre en el proceso de creación. Los teólogos vieron la procreación como una función natural y predeterminada del acto sexual entre el hombre y la mujer.
La escolástica definió el coito entre el hombre y la mujer como perfecto, independientemente de si uno u otro obtenían placer en el proceso. El hecho de que alguien obtuviera placer durante el acto sexual, aunque ni necesario ni requerido para la procreación, planteaba un dilema por completo diferente a la escolástica española. De acuerdo a la escolástica, el placer meramente funcionaba como el estímulo para la realización de la procreación.
El acto sexual entre el hombre y la mujer podía haber producido satisfacción, y eso, definido como bueno o malo dependía de las circunstancias que hubieran llevado a la realización de tal acto.
Bien, espero que cunda el ejemplo ..... el peinado es un poco costoso de realizar en buena mañana. Hoy he venido así a la oficina y me he tenido que levantar a las cinco. Pero la belleza bien merece estos sacrificios.
7 comentarios:
A Vives se le escapaba un apunte: ¿Cómo podía ser virginal una mujer que cumpliera cn sus "deberes matrimoniales"?
Sabes qué? Creo haber visto ese libro entre los libros viejos de un viejo armario del viejo piso de mis padres... (todo muy viejo)
Lo miraré más detenidamente, pero me suena taaaaaanto!!!
Liter-1, no me gustas con moños, eh? mucho mejor el pelopincho.
Salvo por lo del peinado, la belleza, la virginidad y los deberes matrimoniales soy el típico prototipo de mujer barroca... ^o^
Escribí toda una respuesta... muuuuuy larga.. y no sé si está directamente relacionada con esto... así es que... me fui a plantear polémica a mi propio blog!
Si queréis que lo traiga acá... lo traigo...
besos mujeres liter!
Documentarse para escribir una novela es una tarea muy gozosa. Y si además tienes la suerte de que un experto te tienda la mano, pues me parece fantástico!
Vaya "diseño" de vida para las mujeres!!! Desde el inicio de los tiempos nos mandaron hacer las cosas bajo responsabilidad de los moralistas, so pena de todo tipo de castigos y reprimendas. No sé si esto ha cambiado mucho, aunque gocemos en teoría y a la práctica de una mayor libertad. Veremos lo que nos cuentas en tu novela, Elèna.
Corre un chiste muy malo pero lo cuento: las mujeres no irán a la Luna hasta que no sean precisas las tareas de limpieza... aaagggrrr!!! En fin.
Mib, trae lo que sea y te apetezca, mujer, ya sabes que no nos espanta el largo.
Ufffffffffff Mati.. ahora ya lo escribí allá! jaa.. además me voy al médico.. (llegaré tarde)... pero te invito a debatir sobre los diseños de este tiempo!
(en realidad dejé el gancho acá para atraer tráfico a mi web! técnicas del marketing! ;o)
Besos diseñados!
Nada, nada, no había visto la técnica del gancho...
Vaya bien!
A qué se refiere cuando dice "buena voluntad" como virtud?
El peinado de la señora no me quedaría, tengo rulos.
Lástima.
:)
Pues yo me he levantado a las cinco con la intención de hacerme el peinado ese, pero me ha faltado pelo :)
Agitada vida la de Vives. Judío converso, recibiendo favores y dineros de Enrique VIII, amigo de Tomás Moro, comerciante, profesor...
¡Todo un personaje..!
Por otro lado, y aunque no tenga nada que ver con lo cristiano, hay que recordar que para las geishas, también había (y sigue habiendo en mayor o menor medida) un código de comportamiento igual de estricto.
Esto solo para reafirmar que, "mujer igual a sierva" Y la pregunta es cuándo acabará eso.
¿O estoy sacando mucho los pies del tiesto?
Abrazos, cariños, y peinados sencillitos
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