¿De qué va esto? Ni se sabe, las palabras dirán...

25.11.06

Sin título

CERVEZA NEGRA

Un hombre regresa a su casa con la única idea de pasar por el colmado y comprar cerveza negra. Le gusta tomarla frente al televisor cuando su equipo favorito juega. Deja el paque atrás, y al doblar la esquina, sus ojos buscan instintivamente el portal, pero descubre que no está. "Como en el cuento", se dice a sí mismo. Convencido de que sólo la fantasía de un escritor puede crear una situación parecida, se concentra en buscar el número 22. Y de nuevo comprueba que no está. Se siente aturdido; con los números es bastante fiable. Ha sido contable durante cuarenta y cuatro años sin que nunca se le haya imputado un error de cálculo grave. "Me habré confundido de calle", concluye. Recorre el barrio en busca de su calle, sin éxito. Luego camina media ciudad, y la ciudad entera, y todavía la ciudad empezando por el otro extremo; siempre en busca de una calle que no encuentra. "¿Como terminaba el cuento?", se pregunta, "¿qué le pasó al hombre que no hallaba su casa?". Fuerza la memoria, y se le aparece un lugar pequeño, remoto y blanco, donde reina una extraña calma. No reconoce el lugar, y en lo sucesivo, cada vez que fuerza la imaginación, se ve a sí mismo sorbiendo un trago de cerveza negra frente al televisor.


PORTAL BLANCO

Un hombre regresa a su casa con la única idea de pasar por el colmado y comprar cerveza negra. Le gusta tomarla frente al televisor cuando su equipo favotiro juega. Deja el paque atrás y al doblar la esquina, sus ojos buscan instintivamente el portal, pero descubre que no está. "Como en el cuento", se dice a sí mismo. Convencido de que sólo la fantasía de un escritor puede crear una situación parecida, se concentra en buscar el número 22. Y de nuevo comprueba que no está. Se siente aturdido; con los números es bastante fiable. Ha sido contable durante cuarenta y cuatro años sin que nunca se le haya imputado un error de cálculo grave. "Me habré confundido de calle", concluye. Recorre el barrio en busca de su calle, sin éxito. Luego camina media ciudad, y la ciudad entera, y todavía la ciudad empezando por el otro extremo, siempre en busca de una calle que no encuentra. "¿Como terminaba el cuento?", se pregunta, "¿qué le pasó al hombre que no hallaba su casa?". Fuerza la memoria, y se le aparece un lugar pequeño, remoto y blanco, donde reina una extraña calma. Es el portal de su casa, y en lo sucesivo, cada vez que fuerza la imaginación, se ve a sí mismo sorbiendo un trago de cerveza negra frente al televisor.

10 comentarios:

Lúzbel Guerrero dijo...

¡Brava querida! me gusta la audacia de su relato frente a un espejo de feria.

MIB dijo...

relatos ciclícos... la tercera dimensión.. siempre me dan como una especie de temor... Me gusta... ¿puedo decir que me hizo acordar a Paul Auster? no te la creas ahora.. eh! Pero sólo leí de él La Trilogía de Nueva York... y en algo me recuerdan estos relatos a aquello que leí...

Bueno nada... disfrutad del último domingo de novimebre! el próximo es mi cumpleaños! ea! vendrán todos a mi fiesta?! habrá tartas de chocolate, cava y demás (a mí me toca agua y poco más! jaja! pero para los invitados que no falte!)

Petonets !

Trenzas dijo...

Muy bueno, liter-3...!
Tan pocas palabras diferentes y el camino que nos haces recorrer es larguísimo. De dentro afuera; de fuera adentro.
Muy interesante, muy inteligente.
Me ha encantado..!
Abrazos y cariños

Montse dijo...

Buffffffff... yo cuando sea mayor quiero escribir como tú ÔÔ

Elena Casero dijo...

Extrañamente extraño. La imaginación dentro de la imaginación.

Me gustan los relatos inquietantes.
¡a tus pies!

fractal dijo...

Gracias luzbel, necesitaba un poco de audacia para mostrar la mínima frontera que se dibuja, a veces, entre el todo y la nada, entre la cordura o la locura.

Ay, la feria!
Me satisface que le gustara, gracias.

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mib, por qué te da una especie de temor? No te amedrentes que sólo es un juego de significados. Salió así y así os lo muestro.
Auster es un mago, gracias por la comparación... jaja, ah! no me la creo, para nada me la creo, niña, que sé muy bien donde tengo los pies!!! Pero la cabeza ni te cuento, eh! eso ya es otro asunto.

¿A qué hora es la fiesta del domingo? Necesito saber el nombre y número de la calle...

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trenzas, gracias por tus palabras. Captaste perfectamente el texto. Es tan mágico percibir que el lector te ha comprendido!!!
Y sí, el camino por recorrer es larguísimo.
Gracias de nuevo.

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arare, pues tómate vitaminas y crece mucho mucho, eh! y escribe como Auster, te saldrá más a cuenta.

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Elèna, has leído muy bien este texto extrañamente extraño e inquietante. Hay días en que es necesario remover algo, y el sábado fue uno de estos días.
Gracias por tu interpretación.

MIB dijo...

Mati... cómo es eso que tienes la cabeza por las nubes?? Yo que pensé que trataba con gente seria!

La dirección de mi casa no te la puedo dar abiertamente por internet... tengo miedo que vengan todos los hackers a mi fiesta! jaja . También me preguntas por la hora? Yo estaré despierta desde las 9 hasta pasado mi cumpleaños... y empiezo a festejarlo desde el sábado... así es que el horario para mí nunca fue un límite para festejar!

Petonets!

Pd: mira que te espero en serio eh!

fractal dijo...

Mib, mi cabeza está en las nubes? dije yo eso? Más bien creo que está en los infiernos... Pero bueno, vamos a dejarla que trabaje un poco a ver qué sale al final.
Espero que tu casa tenga un portal blanco con el número bien visible, y la cerveza negra esté bien fría, porque me sumo a tu fiesta seguro!


Algunas personas se pierden porque no encuentran la manera de regresar a su hogar. Cuando entras en casa, sabes quien eres, qué tienes, o qué anhelas en la vida. La imagen de ese instante, llave en mano, es muy gráfica. En ese instante está sintetizada toda una existencia.
En mi post intentaba relatar la doble imagen del que vive feliz o atormentado. Aparentemente, casi no hay diferencia. Ambos salen de trabajar para ir a su casa. Eso es lo que vemos, puesto que mucha locura está escondida.

En fin, me enrrollé sin que me lo pidieras. Aprovecho para decirte que me basé en un cuento de un escritor catalan.

Buen día y gracias por la invitación.

MIB dijo...

Mati .. me ha gustado lo que dices de ese preciso momento en el que introduces tu llave en casa... Como dices... me pega de lleno en estos días... (no te tengo que pedir que te enrolles!! sabes que me encanta leer todo lo que tienes para decir!

Besos!

fractal dijo...

... gestos cotidianos que realizamos sin pensar y son el puro reflejo de lo que hay.
Y sigo con esa letra pegadiza "la vida es asi, no la he inventado yo", que es una canción de aquellos otros tiempos lejanos.

Chau, cuidate!