
Zamba de mi esperanza
amanecida como un querer,
sueño, sueño del alma,
que a veces muere sin florecer
Zamba, a ti te canto
porque mi canto derrama amor,
caricias de tu pañuelo
que va envolviendo mi corazón
Estrella, tú que miraste,
tú que escuchaste mi padecer,
estrella, deja que cante,
deja que quiera como yo sé
El tiempo, que va pasando,
como la vida no vuelve más,
el tiempo me va matando
y tu cariño se va, se va
amanecida como un querer,
sueño, sueño del alma,
que a veces muere sin florecer
Zamba, a ti te canto
porque mi canto derrama amor,
caricias de tu pañuelo
que va envolviendo mi corazón
Estrella, tú que miraste,
tú que escuchaste mi padecer,
estrella, deja que cante,
deja que quiera como yo sé
El tiempo, que va pasando,
como la vida no vuelve más,
el tiempo me va matando
y tu cariño se va, se va

Hundido en horizontes,
cual polvareda que al viento va
zamba, ya no me dejes,
yo sin tu canto no vivo más...
Se la oía cantar a Jorge Cafrune y a Marito. Una de las canciones más bonitas que recuerdo...
¿Cantamos juntos? ¿Quién va por la guitarra?
10 comentarios:
yo tambien os acompaño, y si hace falta os hago unos acordes a la guitarra (aunque hace mucho que no la toco).
Saludos desde el sur, Meli
Es extraño ver escritos los versos de una canción que está grabada en mi corazón como si de una sola palabra se tratase... como el himno, que aprendemos de chicos sin tener idea de lo que decimos.
De hecho, el fin de semana pasado la canté en Plaza San Telmo, junto a mi suegra y mis hijos, que miraban embelezados a los bailarines callejeros.
Me has emocionado! Gracias!
Vos tambien el domingo?
Zamba yaa noo me dejes
yosintucanto noo viivo más
Y el Turco( Cafrune) saludaba
Preciosa canción. No hace mucho en mi blog sonaba una de las de Cafrune "Yo soy el dueño de todo"
El poder de la palabra y de la música juntas, es maravilloso.
Te lleva y te lleva...
Abrazos y cariños.
A vuestro servicio, liters :)
*
Maternidad
Mujer, en un silencio
que me sabrá a ternura,
durante nueve lunas
crecerá tu cintura.
Y en el mes de la siega
tendrás color de espiga,
vestirás simplemente,
y andarás con fatiga.
El hueco de tu almohada,
tendrá un olor a nido,
y a vino derramado,
nuestro mantel tendido.
Si mi mano te toca,
tu voz, con la vergüenza,
se romperá en tu boca
lo mismo que una copa.
El cielo de tus ojos
será un día nublado.
Tu cuerpo todo entero,
como un vaso rajado
que pierde un agua limpia.
Tu mirada, un rocío,
tu sonrisa, la sombra
de un pájaro en el río.
Y un día, un dulce día,
quizás un día de fiesta
para el hombre de pala,
y la mujer de cesta.
El día en que las madres
y las recién casadas
vienen por los caminos
a las misas cantadas.
El día que la moza
luce su cara fresca,
y el cargador no carga,
y el pescador no pesca.
Tal vez el sol deslumbre.
Quizás la luna grata,
tenga catorce noches,
y espolvoree plata
sobre la paz del monte.
Tal vez en el villaje,
llueva calladamente.
Quizás yo esté de viaje.
Un día, un dulce día,
con manso sufrimiento,
te romperás cargada
como una rama al viento.
Y será el regocijo
de besarte las manos,
y de hallar en el hijo
tu misma frente simple,
tu boca, tu mirada,
y un poco de mis ojos,
un poco, casi nada.
*
Espero que este sea el poema.
Lo escribió José Pedroni. Cafrune recogió algunos de sus poemas para un disco. "Cafrune canta a José Pedroni" o algo parecido; no recuerdo exactamente. Tampoco sé si el poema está íntegro o es solo una parte.
Quien hace lo que puede...
Abrazos y cariños
JO-DER (con perdón), pero es que me has tocado mi fibra sensible. Ese tema me pone la piel de gallina desde mis quinde años (o quizás antes). A veces la canto yo sola en casa, a veces la escucho varias veces seguidas... Ay...
Un beso.
Esa zamba era la primera canción que te enseñaban a tocar en la guitarra cuando mis hermanos iban a aprender. La tengo requetegrabada en la memoria, ya que cada acorde se repetía miles de veces hasta lograr tocarlo correctamente. Lo gracioso es que ninguno de los tres siguió tocando la guitarra.
A veces, los niños se levan un empacho de estudiar música y luego abandonan para siempre.
Mi hija estudió pintura de pequeñita, le gustaba mucho, pero ahora que ya es una mujercita no quiere seguir. Prefiere hacer deporte. Su profesora dice que es normal a esta edad.
Veremos si lo recupera alguna vez, o no.
Dicen que sobre gustos no hay nada escrito…
Me gusta ver una zamba tan de mi tierra como semilla al viento.
Hace muchos años en un pueblito cercano a Buenos Aires, al borde de un campo plano con árboles añosos, bajo un olivo nos pusimos a cantar esta zamba. En el grupo había una joven brasilera y se puso a llorar. Pidió que cambiáramos el canto por una “samba” de su tierra. La poesía es hermosa, dijo, pero la música nos llena de nostalgia.
Hola Amalia, un gusto saludarte a este lado del Océano.
¿Sabeis una cosa? Después de leer vuestros comentarios, tan emotivos, siento aun más ganas de escuchar esta zamba!!!!
Amalia, te salió un divertido juego de letras entre samba y zamba.
Es cierto que cuando estás con la nostalgia en el cogote, la música te puede dar un mal rato.
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