Leía ayer este artículo
Libros que no acabé de leer
Me llamó la atención porque, en términos generales, coincido con la percepción de su autor. Cuando era joven (mucho más joven) pensaba que ningún libro se merecía que yo no lo acabara de leer. Por tanto, me obligaba a lecturas que no me gustaban del todo.En estos últimos años, como le pasa al autor del artículo, he dejado libros sin terminar de leer porque pienso que, aunque queden unas cuantas páginas, el final ya se ha desvelado.
En otros casos y esto es lo que más rabia me da, es llegar a las cincuenta páginas o más y ver que el libro no te dice nada, que no te está reportando ningún beneficio, ni placentero, ni cultural.Pero en lo que más coincido es en el último párrafo cuando habla de "literatura comercial de calidad", es decir, literatura fácil en libros malos aunque estén bien escritos. Esos que se venden como churros y todo el mundo lee porque es lo que toca.
¿Cómo sabemos, a priori, que no nos vamos a equivocar cuando compramos un libro?
¿Cómo nos guiamos, qué factores nos impulsan a comprar un libro y no otro?
¿Seguimos las indicaciones de amistades, de críticos literarios, de las listas de más vendidos?
¿Somos capaces de comprar un libro de un autor de quien jamás has oído hablar?
28.1.10
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6 comentarios:
Normalmente me dejo guiar por las críticas, no sólo de los periódicos, también este medio. Unas veces sale bien y otras casi también.
A mí, como autora novel, me gustaría que la gente se dejara llevar por la curiosidad de leer un libro de alguien a quien no conoce. Exactamente igual que hacemos con autores extranjeros. Yo lo hago y me llevado sorpresas muy agradables.
Cuando voy a comprar libros, siempre leo la nota biográfica del autor, me dejo guiar por el color-olor-grosor del libro, las editoriales son una clara referencia a la hora de elegir, también los autores que ya conozco, me encanta si doy con un autor que no conocía o si me tienta algo de la portada o de la contraportada aunque no sepa decir qué es, casi nunca compro un libro que aparece en las listas de los más vendidos...
La blogosfera es un buen consejero. Por ejemplo, el otro día leí la reseña de Fin, de David Monteagudo y me llamó muchísimo la atención.
No tengo problema a la hora de abandonar un libro cuando no me gusta. El útlimo que dejé a medio leer fue Pomes d'or, de Baltasar Porcel, sórdida en exceso para mi gusto.
El artículo que enlazas, Elena, habla de Novelas sin historia. Son las que más me atrapan.
Creo que nunca acabaré de leer el Ulises, de Joyce, aunque lea todas sus páginas, quizás sea esta su grandeza, o de la de cualquier libro: que sea inagotable
.
Huy, déjame que lea el artículo y te respondo. Aunque a priori te diré que me dejo aconsejar por gente como tú :P
y así, casi siempre sale bien (menos cuando no coincidimos, que alguna vez ocurre)
Volveré.
Frac.
Yo me dejo guiar bastante por lo que voy pillando de aquí y de allá en internet. Los críticos no siempre son de fiar.
También por lo que el libro me dice, o me parece que me sugiere.
Montse. Si todos tuviéramos el mismo gusto sólo se vendería un libro. ¡viva la diferencia!
Bueno, casi un mes después, pero artículo leído y dispuesta a responder. Cuando ya no toca.
Veamos: yo creo que hay una literatura para cada momento. Me explico: hay veces en que tengo ganas de leer una obra densa, difícil y que me haga reflexionar. Entonces puedo leer un clásico simplemente, ensayo o filosofía. Otras veces mis ánimos no están para este tipo de lecturas, sencillamente, la vida me va llevando por derroteros que ya son suficientemente duros y en esos momentos necesito lecturas mucho más amenas, digeribles, no hace falta que sean "malas". Simplemente, me dejo llevar por el autor. Esa es la hora de las novelas. No hace falta que sean "malas". Pero sí: tienen que ser libros de ficción. Podrían ser cuentos, también. O novelas cortitas... O novela negra...
A veces el cuerpo me pide poesía. Entonces leo poesía. No me quedo con un solo estilo. Puedo mezclar a Machado con Djuna Barnes o con Verdaguer. Llamadme ecléctica.
Y si con algo no he podido nunca es con los sucedáneos: perdonadme si os digo que El mundo de Sofía jamás me ha interesado (y he intentado leerla varias vece). Para leer filosofía, compnyes, leo filosofía directamente.
Vaya rollo os he metido! casi había materia para otro post. Pero no hace falta. Aquí está mi comentario, con efecto retroactivo.
Además, releyendo, me doy cuenta de que mi redacción deja mucho, muchísimo que desear.
¡pero ya me entendéis!
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