Y de nuevo nos encontramos, un año más, pendientes de lo que nos deparará el destino. Es una suerte que no lo sepamos, aunque haya quien diga que el destino nos lo labramos nosotros en nuestro día a día. Si, por supuesto, esto es cierto, pero... ¿qué pasa con la predestinación? Si algo está escrito ¿ocurrirá, aunque no lo deseemos?
Por el momento, intentemos vivir con nuestro destino a cuestas, y nunca olvidemos las palabras.
Nuestros mejores deseos para este año que acaba de entrar, nuevecito, envuelto todavía en unos pañales cargados de ilusiones. No las echemos a perder.
¡Feliz literatura nueva!
¿Qué será?... no lo sabemos, las palabras continuarán diciendo...
El último café
Hace 5 semanas
5 comentarios:
Exacto. Las palabras dirán ... o callarán, que el silencio también es expresión.
Que el año nos sea propicio y se cumplan, al menos, una parte de nuestros sueños.
"Parole, parole, parole..." escritas que nos gustan.
!Salves! os deseo lo mejor y gracias por visitarme, hasta pronto Elèna&company.
Hasta pronto, pues, Natàlia, gracias por seguir leyéndonos, aunque escribamos tan poquito.
A veces cambiamos rutas, a veces nos encallamos en un mismo itinerario sin darnos cuenta de que la calle paralela, nos ofrece un sinfín de cosas...
Ánimos y ganas!
Una abrazo!
En la calle paralela, fanal, no sé qué sucede, pero en algunas calles empinadas "fan volar tants coloms que quasi ni es veu el cel"
Una abraçada
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