La primavera de este año ha traído de nuevo a España la espectacular imagen de los campos de colza. Gracias al amarillo limpio de su flores, el paisaje ha resultado precioso, como muestra la foto.
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Son "Los nuevos campos de petróleo". Así titula Antonio Cerrillo su artículo de hoy para La Vanguardia. Añade, "Los expertos alertan de los riesgos del uso masivo de biocombustibles sin control". Lamentablemente, según el mismo artículo, "Los biocarburantes, que son piezas clave para combatir el cambio climático, se obtienen de cultivos que a veces son básicos para el sustento alimentario de países del Sur".
Algunos países producen remolacha, cereales, girasol, colza, soja o palma con la finalidad de alimentar las máquinas de los países más desarrollados, los mismos que antes necesitaban abastecerse de petróleo, con la salvedad de que el petróleo no era alimento para las bocas humanas.
Una vez más, las fronteras entre lo legal y lo legítimo se presentan borrosas. Creo que retomaré la lectura de Claudio Magris. Necesito recurrir a su concepto de frontera, ambigua zona de unión y separación, y rescatar su reclamo de siempre: "hacer que se adquiera conciencia de que cada uno de nosotros está ora de un lado de la frontera, ora del otro".
Una vez más, las fronteras entre lo legal y lo legítimo se presentan borrosas. Creo que retomaré la lectura de Claudio Magris. Necesito recurrir a su concepto de frontera, ambigua zona de unión y separación, y rescatar su reclamo de siempre: "hacer que se adquiera conciencia de que cada uno de nosotros está ora de un lado de la frontera, ora del otro".
21 comentarios:
Prefiero estos campos de petróleo antes que el oscuro oro negro... Lástima que hoy día prevalezcan siempre los intereses económicos sobre los intereses ecológicos; de no ser así, otra cosa sería!.
Este tipo de carburantes alivian la cosa, pero no son la solución definitiva. Estamos construyendo una sociedad depredadora que, poco a poco, se va quedando sin presas. Quizás entonces le dé por devorarse a sí misma.
Un abrazo.
Mientras haya en el mundo primavera, ¡habrá poesía! que decía Becker.
Hermosa fotografía.
Un abrazo.
Pescadilla que se muerde la cola; círculo vicioso.
No vamos a querer volver al arado romano ni a aventar el trigo a base de cedazos, me parece.
El petróleo, como los preciosos linces, está en vías de extinción.
¿Entonces, que hacemos? ¿Usamos el combustible vegetal para aumentar la producción comestible o dejamos de producir cuándo se acabe el petróleo?
La solución, en los próximos siglos, cuando alguien encuentre la fórmula para que se puedan aplicar las energías alternativas (eólicas, solares, etc...) que, ahora mismo, no son viables a nivel general.
Sea como sea, el hambre está garantizada para demasiadas personas en el mundo. Cruel pero cierto.
Y si no logramos frenar el cambio climático, va a ser mucho peor, me temo.
Interesante post, Frac.
Abrazos y cariños, amiga
Hola,
Hay algo kafkiano en esto. Es absurdo. Mientras un ser humano muera de hambre no entenderé porqué se utiliza comida para carburante. ¿Os acordáis del post sobre la jatropha que publicamos en octubre? Era también una planta para biodiesel, pero en aquella ocasión era NO COMESTIBLE, idónea para uso industrial.
En definitva, viene siendo lo mismo que de costumbre. Todos sabemos que hay niños y adultos que mueren de hambre, al tiempo que tiramos comida o somos incapaces de redistribuirla correctamente.
No me puedo imaginar un mundo sin ese verde,o amarillo para que luego se convierta en oro negro.
La cantidad de gente que va a pasar más hambre para que otros rompamos la armonia de la naturaleza en nuestros bólidos.
¿somos cada vez más egoístas o me lo parece?
El balance energético para la obtención de biocatburantes es negativo. Esto significa que es mayor la cantidad de energia utilizada en el proceso que la obtenida en el mismo. EEUU ha incrementado ostensiblemente las importaciones de gas natural para producir biodiesel. ¿A quién interesa esta barbaridad? ¿Quién sale beneficiado de movimientos bruscos de mercado de futuros de materias primas? Los especuladores.¿A quién más interesa? A los intereses políticos vinculados con empresas constructoras de infraestructuras.
Y así seguiremos hasta que no tomemos conciencia de que la fuente de energía más limpia y económica es el ahorro energético y el uso prudente de recursos.
Hay una canción de Drexler que dice: habrá más guerras, y perderán los mismos.
No creo que sea una cuestión de egoísmo, Escriptorum. No únicamente, por lo menos. Cual invitados a una fiesta, permanecemos en ella a pesar de que no responda a nuestros gustos. Nos lleva una inercia dificil de romper. ¿Quién no necesita la electricidad? ¿El gas? ¿Las comunicaciones? Y de eso se sirven los que hacen mal uso del poder. Nosotros somos sus cómplices. ¿Egoístas? ¿Ignorantes a conciencia?
austra, terrible lo que cuentas. Y absurdo. También injusto. El biodiesel viene revestido de entorno natural, concienciación ecológica, ahorro, justicia social... ¿esto es solamente el envoltorio?
luzbel, las canciones tienen el poder de la síntesis, breves frases actúan con la contundencia de un tratado de psicología, en un par de renglones se cuestiona todo!Esta es la fuerza de la poesía, ¿verdad? Usted sabe bien.
Ayer leía en "La velocidad de la luz" de Javier Cercas, una frase atribuida a un cantante tb, que más o menos venía decía: mientras no estás ocupado en vivir, estás ocupado en morir.
¡PLÍÑ!, un 10 FRAC,¡ béseme !
Es un tema... no creo que sea diferente utilizar una planta comestible o no comestible... porque aunque se utilizara la no comestible.. es probable que ocupe todo el espacio y el apoyo de los gobiernos antes que su competidora comestible...
Desde hace tiempo se están buscando recursos alternativos y fácilmente regenerables para hacer frente al incesante aumento de consumo de energía... Creo que ya no es tan sencillo vivir sin esas comodidades como la electricidad y el gas... En cambio sí creo que puede concientizarse a la gente en el ahorro de energía y recursos...
Es increíble ver cómo en los países más pobres la gente prescinde de todos los servicios que nosotros consideramos fundamentales... Siempre existirán diferencias entre los que tienen y los que no tienen... los que producen, consumen y comercializan la energía... y aquellos que ni siquiera se cuestionan su falta de recursos...
excelente post.. frac...
alphonse, ahí van un par de besos. Mire usted que soy española, y la española cuando besa, besa de verdad.
Uno es para usted. El otro para Luzbel, haga el favor.
.......
mib, cierto, no es tan decisivo que la planta sea comestible o no. Es la idea la que importa.
¿Tú crees que podríamos vivir con lo básico?
¿Cómo se hace para reducir el consumo?
Si no has leído Otro Mar, de Magris, te lo recomiendo. Parte del relato se sitúa en la Patagonía.
Chau
Un beso muy grande, esta vez desde Cap d'Agde.
Petonetsssss!
hola frac.. no he leído el libro de Magris... lo sumaré a la inmensa lista...
No sé si es sencillo reducir el consumo... calculo que uno lo hace cuando lo necesita... Estoy absolutamente segura de la posibilidad de vivir con lo básico... el tema está en el lugar en donde uno nace... la sociedad... el sistema... Todo está pensado para el cosumo y hacia allí nos dirigen... y hacia allí vamos sin problemas porque se van inventando cuestiones que hacen nuestra vida más fácil... y por ende consumimos... La gente que no tiene... no se cuestiona más que cosas fundamentales... como trabajar para comer y tener un techo donde dormir... ni coche ni hipotecas, ni vacaciones, ni supermercados, ni regalos, ni fiestas... Se consume lo que se puede...
Igual en estos temas... de pobreza, sistema capitalista, consumo y necesidades básicas no es tan fácil dar con el quid de la cuestión... sino ya se hubiesen planteado grandes soluciones...
Besos!
Son muy acertadas tus observaciones, Frac. El concepto de "huella ecológica" está siendo cada vez más empleado en el ámbito de la sostenibilidad. Leí que la humanidad está consumiendo el 120% de lo que produce el planeta. Pero esto es una media estadística, que oculta las enormes diferencias entre países. Mientras la huella de un ciudadano de Bangladesh es de 0,5 ha, la de un estadounidense es de 9,6 ha., lo cual significa que si todos los habitantes de la Tierra consumieran como un norteamericano, se necesitarían al menos tres planetas como la Tierra, lo que desencadenaría una crisis mundial de primer orden. Hay por ahí una clasificación de los diez países con una mayor huella ecológica y echando un vistazo veo que estamos en el vigésimo lugar (con 4 ha./p). Nos ganan Estados Unidos, Australia, Kuwait, Suecia, Finlandia, Canadá, Dinamarca, Irlanda, Noruega, Francia...
En fin, me he desviado de la colza pero me parecía interesante comentar este asunto.
mib, yo también creo en la posibiliddad de vivir con lo básico. Es más, a veces desearía que así fuera: suena a liberación, ¿no te parece?
No es fácil hallar una solución, porque no es fácil plantear el enunciado de este problema. No obstante, un viaje por las zonas menos favorecidas abre los ojos y ayuda a clarificar las ideas...
dédalus, aunque te desvíes... o mejor si te desvías del tema de la colza, porque lo más interesante viene con los diversos puntos de vista, las diferentes lecturas de cada uno. Esto facilita el analisis global.
En cierto modo estamos condenados a convivir con el desequilibrio que comentas. Somos artífices y víctimas a la vez. ¡Complicado!
Un abrazo y gracias a ambos
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Hace un par de años un economista argentino, Walter Graziano, escribió un libro con un título llamativo Hitler ganó la guerra (poco tiene que ver Hitler, pero sí mucho con cuestiones del poder y la economía, tal vez se haya inspirado en la última frase que dice Hitler en La caída sobre la importancia de tener petróleo y las relaciones con grandes corporaciones vinculadas a los nazis). Graziano habla sobre los combustibles, las relaciones de poder de las empresas multinacionales y cómo frente a las escasas reservas + la contaminación no se estaban tomando medidas. Cuando, en cualquier círculo, planteás el problema de la escasez y de los límites del marketing un poco más y te cuelgan el cartel de tarada. Pero ¡en fin! ya estamos padeciendo unas cuantas respuestas de la naturaleza que se encargará de restablecer el equilibrio, más allá de lo que el hombre desee. Lo lamentable es que, si la vida es un banquete, muchos nunca ingresaron al banquete y van a ser las primeras víctimas. ¿Leíste Informe Lugano? ¿Y El informe del Club de Roma? (este último era de los sesenta) los grandes países planteaban cómo debía controlarse el crecimiento de la población en Latinoamérica para que no consumiéramos los recursos escasos (sic).
Amalia, hola! Paradojas y más paradojas, alguna incluso roza lo cruel. O lo absurdo. Contradicciones a fin de cuentas. En fin, sí, seguro que la naturaleza tendrá la última palabra y recuperará el equilibrio perdido.
Está bien que cruces el charcho, y podamos mirar la luna...
Hola Frac,
encantada de conocerte y leerte.
Viendo por donde va este post, te recomiendo muchísimo la lectura del libro La venganza de la Tierra de James Lovelock.
El mal ya está hecho. Somos demasiados millones de personas y todas queremos vivir con el máximo lujo posible (aunque no sea mi caso). Apostar por la mera supervivencia en el mundo occidentalizado es una auténtica quimera hoy en día...
Además, mal nos pese, el hombre es un lobo para el hombre. Y los más poderosos seguirán aplastando a los demás para seguir con su tren de vida.
Mi único consuelo es que la Tierra sobrevivirá de todas formas. Los que vamos a perecer somos los humanos. Y nos lo habremos ganado a pulso.
hola viguetana, tomo nota de tu recomendación. Conozco a Lovelock, pero no he leído el libro.
Bueno, en tu blog o en Frac hemos intercambiado ya algún que otro comentario. Y sí, parece inevitable nuestra desaparición como especie, por lo menos tal y como la concebimos y permitimos que sea hoy. Si no aprendemos a comportarnos un poco más respetuosamente no tenemos un lugar en este inmenso y maravilloso mundo. Pura lógica.
¿Por qué nos costará tanto entender esto?
En fin, un abrazo e igualmente encantada de haberte conocido.
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