¿De qué va esto? Ni se sabe, las palabras dirán...

7.5.07

José Luis Sampedro o la lucidez


«La palabra es el ladrillo con el que construimos el mundo. La imagen que cada uno tenemos del mundo es rigurosamente personal porque sus dimensiones son infinitas, así que cada cual tiene la responsabilidad de construir su mundo. Por eso hay que defenderse del mal uso de la palabra»
Este párrafo es uno de los comentarios que realizó José Luis Sampedro en la Feria de Libro de València. Me agradan las opiniones de Sampedro por su lucidez, sensatez y amor hacia una profesión o vocación: la literatura. Por la claridad de sus exposiciones que son el fruto de sus noventa años de vida. Noventa años en los que se condensan grandes y trágicas experiencias como la Guerra Civil, los traslados de una ciudad abierta como Tánger hasta un pueblecito de la provincia de Soria donde conoce la España profunda de antes de la guerra. Sus años de enseñanza en Estados Unidos. Su difícil paso por la Universidad en la época franquista.

En fin, noventa años de una condensada vida dedicada a su carrera de economista y a su vocación de escritor.

« Este es un mundo que se derrumba por la falta de lucha y por el miedo a la libertad en el que predomina el valor del mercado por encima de cualquier otra consideración. El valor de las cosas se mide por su valor de mercado. Por eso a mi me preocupa el futuro aunque parezca grotesco porque ya tengo noventa años»

Independientemente de que su escritura pueda o no gustar (a mi suele agradarme, unas obras más que otras como sucede con todos los escritores) lo que creo que es de agradecer es que su enseñanza no se limite solamente a mostrar su obra, que se arriesgue a ir más allá y, sin tremendismos ni abruptas descalificaciones, nos enseñe lo que la vida le ha ido enseñando a él.

23 comentarios:

Montse dijo...

José Luís Sampedro, qué gran persona! Lo descubrí con "La sonrisa etrusca" y me enamoré de él. Noventa años, efectivamente, dan para mucho. Ojalá pueda seguir construyendo, a través de sus palabras-ladrillo. Fundamento no le falta.

Besos de tramontana.

Elena Casero dijo...

eh! bruixa¡¡¡

quina alegría.
Com va eixe viatge?

Anónimo dijo...

Me parece muy bien, porque la literatura ha de trascender a sí misma, si no sería un círculo vicioso insoportable.
Un saludo.

Elena Casero dijo...

Gregorio. Eso es lo que hace este hombre. Aparte de escritor es tremendamente humano.
Nunca se le ha subido a la cabeza su estatus.

Saludos

fractal dijo...

Las personas importantes no necesitan darse importancia. La tienen.

Para Sampedro, y para otros muchos escritores, escribir es vivir. Así ha titulado una recopilación de charlas publicada por Plaza Janés en Areté. Y a mi me parece una buena manera de entender este oficio, ¿acaso la unica?

La fuerza de la palabra es también su fragilidad. Puede ser ambigüa o carecer de sentido. Azotar como un látigo o luchar con la fuerza de un ejército, por eso es tan temida a veces.

Elena Casero dijo...

Yo ya he leído Escribir es vivir.
Y su lectura me ha conducido a una entrañable persona. Un hombre comprometido con sus ideas, con la sociedad en la que vive.

Si tengo tiempo esta tarde o mañana añadiré algunas cosas que creo que subrayé de su libro.

Y, desde luego, la escritura se vive. Lo contrario, no es escribir, sería decir y de decidores está lleno el mundo.

Lúzbel Guerrero dijo...

Admiro a este hombre desde hace décadas, y no por lo que escribe, sino porque he tenido muchas oportunidades de escucharle; es un hombre próximo y afable, sabio y gran comunicador, sólo hay un hombre que se disputa con él, la supremacía en el deleite de escuchar a un prodigio, el desaparecido López Aranguren. En estos maravillosos 25 años en España, he asistido entusiasmado a la difusión del pensamiento de mujeres y hombres lúcidos y generosos, que eran una rara avis (por motivos históricos monstruosos) en el mundo de que provengo; y utilizar la palabra "mundo", no es gratuito, es otro mundo aquel.

Elena Casero dijo...

Sí, señor Luzbel. Toda la razón tiene. Lopez Aranguren era otro de esos monstruos que usted dice.
Un hombre sabio y, como tal, afable y cercano.
E-54

Anónimo dijo...

pues vaya, yo lo he escuchado en alguna entrevista por televisión y me ha parecido una persona desencantada de la vida (que no la suya)que es guay,verdadera y de izquierdas por un tubo...
beso

fractal dijo...

"la palabra es el ladrillo con que construimos el mundo"

Algunos se empeñan en construir el mundo a pedradas, a golpe de tocho. Ayer saltó esta noticia: "El delegado de la Generalitat en Madrid, Raimon Martínez Fraile, ha dimitido a petición del presidente de la misma, José Montilla, que ha considerado un "hecho muy grave" que tildara de "un poco enfermo" tanto física como psicológicamente a Pasqual Maragall"

A saber porqué llamar a alguien "enfermo" tiene valor de insulto.

Anónimo dijo...

Hay una diferencia entre personas y personalidades; estas ultimas son seres relevantes, sabios o meritorios de reconocimiento...
Abrazos.

Anónimo dijo...

"Este es un mundo que se derrumba por la falta de lucha.... El valor de las cosas se mide por su valor de mercado. Por éso a mí me preocupa el futuro aunque parezca grotesco porque ya tengo noventa años".

Cuanta sensatez! Cuanta lucidez! ¿Habrá más Sampedros repartidos por el mundo?... Me gustaría pensar que sí :-)

Besos.

Elena Casero dijo...

Tasga. Yo creo que más que desencantado, que no dudo que lo está, es un poco de vuelta de muchas cosas por todo lo visto y vivido. Gracias por la visita.


Frac. Predominan más las pedradas que los ladrillos.
No entiendo muy bien lo de Maragall. Quizás lo que es malo es decir lo que uno piensa o lo que sabe que piensan los demás y nadie dice.

Itoiz. Personas somos muchos millones, las personalidades abundan bastante menos.


Yolanda. supongo que tiene que haber muchos más Sampedro pero ya sabes que hacen menos ruido que el resto, por eso se nota menos su existencia.

Trenzas dijo...

Es posible que para hablar sin tremendismos ni descalificaciones, uno tenga que estar de vuelta de muchas cosas.
La experiencia enseña que no sabemos apenas nada de nada y que, por ese motivo, ni debemos rasgarnos las vestiduras ni echar las campanas al vuelo con demasiado entusiasmo. Preocupación sí, claro. Por esa falta de valores auténticos que poco o nada tienen que ver con el mercantilismo.
¡Qué pena que no aprendamos más y mejor de tanta experiencia...!
Abrazos y cariños y me voy a leer lo atrasado :)

Montse dijo...

Una vez tuve la suerte de ir a una conferencia de José Luís López Aranguren. Quedé tan impresionada que nunca más se me olvidó. Hablaba de ética, moral y política. Qué gran persona!

Aprovecho para saludaros, he tenido acceso a la red por un ratuco. Un beso enorme desde mi mar.

fractal dijo...

Saludo arare,
¡Desde que zarpaste hacia el Caribe tus visitas son más frecuentes que cuando vivías en tierra firme! ¡aaarggg, el mono!
(¿era cierto, hay un ciber en cada rincón del Planeta?)
Un petonet

francisco aranguren dijo...

Este es un hombre con el que me identifico. Fue durante mucho años economista, funcionario, fue complaciente con lo que se llevaba. Pero, en secreto, iba haciendo su gran novela. De repente un día se suelta la melena y dice que todo esto, el sistema, es una mierda. Y saca los pies del tiesto. Ya muy mayor, ya sin casi tiempo para amar, para vivir la libertad creativa y amorosa que no tuvo en tantos años. Y entonces, empieza a ser reconocido como escritor, a salir en la tele, a ser "el contestatario",el "abtiglobalización"...Todo eso me produce intranquilidad: porque llegó tarde y porque llegó con tanta fuerza que...es imposible que no sienta el tiempo perdido de la corrección política. Ahora publica memorias. No sé porqué no me gusta.

Amy dijo...

En un mundo regido por el marketing o mercadotecnia (que es diferente al simple concepto de mercado) cuando en mi país escucho hablar a mucha gente siguiendo esa línea, siento escozor. Pienso en la teoría de Sapir sobre el lenguaje (como estructurante del pensamiento), sobre todo cuando el lenguaje es un tecnicismo al servicio de la manipulación. No leí nada de Sampedro y si él es capaz de expresarse a los 90 ó a los 100 de una manera que va contra la corriente ¿está mal? ¿No es maravilloso que alguien que tiene experiencia y puede razonar diga en consecuencia? Supongo que es un tema muy propio de España, pero esto me hizo recordar a Niemöller que estuvo a favor de los nazis y un día se dio cuenta que había guardado silencio, que habían venido por los comunistas, los socialdemócratas, los sindicalistas, los judíos y él había dejado hacer, había sido cómplice porque no lo tocaban, cuando se dio cuenta de lo que pasaba -en su Alemania de pre-guerra- era tarde, lo habían venido a buscar, no había nadie que hablara por él y lo encerraron en Dachau.

Amy dijo...

Después de haber publicado el comentario anterior siento que no quedó muy claro lo que dije, quizás porque quedé atada al último comentario. Aclaro, a mí me molesta que todo se rija por el mercado, que todo se convierta en mercancía. Por eso me adhiero a toda escritura que pueda hacernos reflexionar sobre ese tema. Cariños desde “el fin del mundo

Elena Casero dijo...

Francisco,

Yo no puedo opinar de aquello que desconozco en un tanto por ciento. A tenor de lo que él escribe en sus memorias parece que siempre fue contestatario y contestón cuando ya daba clases en la Universidad.
De todas formas, en el caso de no ser así, y que resultara que el señor Sampedro se desayuna a los noventa años con una lúcida crítica sobre la situación mundial, no dejaría de ser extraordinario ya que la mayoría de nuestros personajes que comenzaron siendo críticos y rojos y republicanos han acabado por ingresar en las filas neocons.

Por supuesto, cada cual es muy libre de pensar lo que le plazca y más aquí, donde la libertad de pensamiento es un grado.

Un beso

Elena Casero dijo...

Amalia desde el fin del mundo.
Quedó claro en el primer comentario tu punto de vista.
siempre es bueno que, más tarde o más temprano, alguien con criterio, base intelectual y experiencia te haga pensar.

Besos

fractal dijo...

Es bueno que, quienes han cultivado un criterio, lo muestren para que sirva de apoyo y base a jóvenes -y no tan jóvenes- con ganas de aprender. Newton dijo: "Si he logrado ver más lejos, ha sido porque he subido a hombros de gigantes" en alusión a los científicos que le precedieron. También Rodin aconsejaba aprender de los grandes maestros artistas de la historia.

El ejemplo de Niemöller es muy significativo
.

Anónimo dijo...

Supongo que para ser un gran escritor es fundamental tener grandes cosas que decir, este hombre es buen ejemplo de ello... No sé si me gusta más cuando lo leo o cuando lo escucho hablar en alguna entrevista... Aprovecho para recomendar uno de mis libros preferidos: la sonrisa etrusca. Si todavía no lo habéis leido...¡a qué estáis esperando!. Besos