Hace unos meses participé en una experiencia diferente, por lo menos, para mí. Se trataba de escribir una novela en grupo.
Mis antecedentes se reducían a escritos a modo de juego entre bloggers, básicamente de la blogosfera catalana, aunque también hubo algo parecido entre un grupo de escritores que participábamos en un foro. Justo donde conocí a Mati y a Elèna ( yo había participado sólo en este tipo de juegos).
Cuando leí la convocatoria - escribir sobre un personaje y enviar, a modo de "casting" - me presenté. Me inventé un personaje, escribí sobre él y pensé que no me escogerían porque siempre tendemos a pensar que los demás escriben mejor que nosotros mismos (a mi me pasa, no sé si es frecuente). La cuestión es que fui elegida, o mejor dicho: mi personaje y su autora fueron elegidos, junto con otros ocho personajes con sus autores. Un escritor local se encargaría de dar forma a lo que los otros ocho "pariéramos", así pues, la suerte estaba echada.
Un coordinador se encargaba de enviar las instrucciones acerca de la parte que teníamos que escribir. Nuestro personaje dejaba de ser nuestro en el segundo capítulo, para pasar a interaccionar con los demás personajes. Me cuesta explicarlo, pero en realidad fue sencillo, ya que en apenas tres meses, teníamos la historia terminada.
¿Qué ocurre con un personaje que tú has creado y que dejas en manos de otro autor, de otro "dios", que va a hacer con él lo que quiera? No es difícil hacerlo interaccionar con los demás. Lo difícil es "abandonarlo" a su suerte, o mejor dicho, a la suerte que los demás autores quieran ofrecerle. Este sentimiento - hablando después con los autores me enteré - fue el mismo para todos. Entregabas tu parte y esperabas a que te llegara un fragmento que no conocías y entonces te preguntabas "¿me va a gustar el caríz que han tomado los acontecimientos? ¿No me va a gustar? ¿Tendré la libertad de cambiar lo que no me guste sin que el otro se moleste?" La verdad es que pocas veces cambié detalles, sólo en alguna ocasión en la que no me cuadraban fechas o edades, por ejemplo. Después de haber hablado, ya en directo, con algunos de los demás autores, todos coincidimos en ello: respetamos al máximo las decisiones de los otros.
En realidad, de 8 personajes, salieron 4 historias paralelas y de esas 4, quedaron 2, donde cada personaje encaja con su entorno y con el resto de personajes. Esa fue la labor del autor local que comentaba y me consta que no fue fácil, aunque dice que se lo pasó en grande.
No quiero alargarme demasiado, sólo explicar que como experiencia ha sido buenísima, aunque algunos fragmentos de la novela yo los habría llevado por otros derroteros. Pero se trataba "precisamente" de "no hacerlo". Y, naturalmente, los resultados son los que son y cuando nos embarcamos en la experiencia, todos éramos conscientes de ese riesgo.
La cuestión es que una vez terminada la novela, fue leída por unos editores a quienes gustó y que se ha publicado en papel y fue presentada en sociedad el día 18 de abril en la "Fira Literària Cid i Mulet de Jesús" (al lado de Tortosa).
La novela se llama "Il·lusions i incerteses". (Ilusiones e incertidumbres)
Que me emocioné cuando vi el libro y que valió la pena compartir el personaje creado, aun viendo cómo "me" lo han transformado. Al fin y al cabo, yo también transformé a otros... así que...
Que si se da la circunstancia de repetir experiencia, repetiría con los ojos cerrados (o no tan cerrados, quizá impondría alguna norma, aunque entonces perdería espontaneidad... ya veremos... si se da ya os lo contaré).
Aquí podéis ver el video de presentación en la Fira Literària. Eso si, es en catalán, igual que la novela. Si alguien quiere que se lo traduzca, que lo diga, intentaría hacerle un resumen.
El último café
Hace 5 semanas
1 comentario:
Bueno, yo no voy a tardar en empezar a leerla. Y ya te diré. Por lo menos, para ti la experiencia tiene que ser única.
¡mi enhorabuena, bruixa roin!
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