¿De qué va esto? Ni se sabe, las palabras dirán...

18.6.08

La rebeldía de leer (2)

Acabo de escuchar en la radio la pequeña anécdota de un niño: en lo que llevamos de año, seis meses escasos, ha leído entre ciento dieciséis y ciento veinte libros.
Sus preferencias están entre la ciencia ficción y los libros de magia. Evidentemente, ha leído toda la saga de Harry Potter.
Lee a todas horas, hasta el punto de que le han prohibido que lea durante el recreo.

Estas son una de las preguntas que le han hecho en antena:
— ¿Tus padre leen? -
Según el niño, lo hacen.
— ¿Cómo le entró la afición a la lectura?
Sus padres le leían en la cama, antes de dormir. Y, sin darse cuenta, se aficionó.
— ¿A qué se dedican tus padres?
El padre es ingeniero y la madre es pediatra.
— ¿Tienes hermanos?
Uno de siete años pero todavía no se ha aficionado a la lectura.
— ¿Ves la televisión?
Sí.
— ¿Juegas a la Wii?
Sí.
— ¿Cuándo juegas al fútbol?
Ha respondido que no juega. El fútbol no le interesa.
- ¿No te sabe mal no jugar con tus amigos por estar leyendo un libro?
Y, tan a gusto, ha dicho que no.
La criatura tiene 9 años.

Alguien que haya escuchado esta entrevista se habrá preguntado si existen tantos libros escritos en el mundo. Y, fácilmente, habrá deducido que sí porque los habrá visto amontonados cuando haya pasado cerca de la sección de libreria del Tajo Británico.

Me he quedado preocupada. ¿qué futuro le aguarda a esta criatura?

14 comentarios:

Trenzas dijo...

Será un incomprendido pero le importará un cuerno :)
Me entristece el hecho de que sea noticia digna de llevar a los medios de comunicación el que un niño lea mucho. Una especie de fenómeno; algo que nadie hace; anormal.
Lo tratamos así porque así es como lo ven la mayoría de las personas.
Triste.
Que le dure esta maravillosa anormalidad.
Abraçades, reineta mora

Portobello dijo...

jejeje está bien eso del futuro. Pero seguramente que será más listo que el resto, más inteligente y sabrá captar enseguida al otro. En su todo. Que grande que tu hijo se crie con libros, hoy día. pUede que sea un buen escritor, también.

Elena Casero dijo...

Trenzas.
Noticias como ésta o que los niños toquen el violín a edad temprana son noticia. Aunque más que eso, a veces lo encuentro espectáculo de feria.
Mis compañeras de trabajo, cuando comenté la noticia, me dijeron que no les gustaría tener un hijo así.
¡Y me dio una pena!
Yo no leía tantos libros como ese niño a su edad, no teníamos acceso a tanto pero también me enredaba en lecturas horas y horas.
A mí me enorgullecería.

Besos

Elena Casero dijo...

Hola Blanca.
Es que no sé si habrá libros en el futuro, o nos los habrán prohibido por ser nocivos para la salud del país.
Creo que los niños deben crecer entre lecturas, música y aire libre. Después ya tendrán tiempo de enviciarse con algo de eso.
Mis hijas están más "enviciadas" con la música que con la lectura, aunque también leen.

fractal dijo...

Así se puede ver que las letras y los números no casan bien... ?¿?¿
No me parece un ejemplo a seguir, siquiera a fomentar, porque imagino otro estilo de vida para un niño de nueve años. Será por aquello de que un buen desarrolo incluye deporte y juegos con la peña.
Que un niño se entregue en cuerpo y alma a los libros me habla de soledad y aislamiento.
De veras, me ha parecido un comportamiento exagerado.

Elena Casero dijo...

Leyéndome a mí misma parece, por mis palabras, que he incurrido en una contradicción.

Me enorgullecería tener un hijo que leyera mucho, por supuesto. Pero lo que creo es lo siguiente que he dicho, los niños deben crecer entre todo, sobre todo aire libre y juegos.
Que eso, que ya tendrán tiempo de enviciarse.
Sí que suena a aislamiento tan pequeño y tan solo.

Me he acordado de mí, en la época en que me aislé detrás de los libros. Asusta un poco.

fractal dijo...

menos mal, jaja... pensaba que me habían cambiado a mi companya de blog,
no te reconocía en la interpretación anterior
ahora sí

Montse dijo...

vaaaaaaaaaaale, ahora ya me he quedado más tranquila.

Elena, tienes que contarme algo. Un sms serviría. Com va anar a BCN? (tu nena)

Frac, he tenido problemillas con mi móvil, ahora tengo uno nuevecito de "!trinca". Mañana, sms al canto, aunque ya sabes que estamos en Almería. No?

Besos a las dos y a todo bicho viviente y leyente que entre en este, nuestro/vuestro blog.

Elena Casero dijo...

Frac.
Eso es por escribir con prisas y sin leer.
ahora ya ha quedado claro.
Mis hijas han crecido con muchas horas al aire libre y muchos juegos con los amigos.
Leían, cantaban y se agotaban.

Elena Casero dijo...

Bruixa roin.
t¡he enviat un msms.

Va tot bé por esos mares???

Una abraçada al capi.

MIB dijo...

aha! eso pensaba! A mí también me parece exagerado que un niño lea tanto... no hay que llegar a los extremos! Me suena a aislamiento y soledad... no pasa nada... hay niños que así son.. y bueno... serán temperamentos.. Pero creo que para que crezca sano y mentalmente saludable debería ser un niño polivalente... no es necesario que le guste el fútbol ni mucho menos... pero sí que se relacione con sus amigos y tenga otras aficiones más que la lectura...

en fin... que me parece super importante que los niños lean y mucho, pero que no por eso dejen de tener vida de niños...

Un beso grande

Elena Casero dijo...

Lo que resulta chocante en este caso es que nos parece mal que un niño lea tanto y tantas horas y no se relacione con otros de su misma especie.
Lo chocante no es, en realidad, es su afición por la lectura.
Una afición que le aisla del mundo que le rodea.

¿cuántos niños hay que viven aislados de otros de su especie, enfrascados en el movimiento oscilante de su mente sobre una pantalla de ordenador, o de una video consola o como quiera que se llame esos trastos del demonio?

Lo triste es que eso ya no es chocante y que las consultas de los psicólogos están llenas de estos tristes niños.

Elena dijo...

Desde luego son demasiados libros para un niño de nueve años. Es verdad que suena a aislamiento. Sin llegar a ese extremo, yo creo que a todos los asiduos de este blog nos gustaría tener hijos que amasen la lectura, aunque ello no debe impedirles vivir una vida real, llena de momentos plenos, tanto buenos como amargos. Es la única forma de aprender a vivir.

Un abrazo

Ana di Zacco dijo...

Como no soy madre no sé si me gustaría o no. Diría que si el niño disfruta así, que lo haga, o tocando el violín. La cuestión es cuán condicionado está. ¿es bueno que lea porque-sus-padres-leen? ¡Qué arduo asunto!
Conozco un matrimonio con hijas adolescentes, ambos cultos y leídos. Una de ellas es lectora empedernida, la otra deportista, y "criadas igual". Ni idea, pero ¡a mí que ya soy mayor que me dejen leer todo mi tiempo libre y que no me saquen en la tele por esoooo! :)