¿De qué va esto? Ni se sabe, las palabras dirán...

30.6.08

El mono piensa

El mono piensa en ese tema


¿Por qué será tan atractivo -pensaba el Mono en otra ocasión, cuando le dio por la literatura- y al mismo tiempo como tan sin gracia ese tema del escritor que no escribe, o el del que se pasa la vida preparándose para producir una obra maestra y poco a poco va convirtiéndose en mero escritor mecánico de libros cada vez más importantes pero que en realidad no le interesan, o el socorrido (el más universal) del que cuando ha perfeccionado un estilo se encuentra con que no tiene nada que decir, o el del que más inteligente es, menos escribe, en tanto que a su alrededor otros quizá no tan inteligentes como él y a quienes él conoce y desprecia un poco publican obras que todo el mundo comenta y que en efecto a veces son hasta buenas, o el del que en alguna forma ha logrado fama de inteligente y se tortura pensando que sus amigos esperan de él que escriba algo, y lo hace, con el único resultado de que sus amigos empiezan a sospechar de su inteligencia y de vez en cuando se suicida, o el del tonto que se cree inteligente y escribe cosas tan inteligentes que los inteligentes se admiran, o el del que ni es inteligente ni tonto ni escribe ni nadie conoce ni existe ni nada?

Augusto Monterroso

7 comentarios:

Elena Casero dijo...

¡Joder con el mono pensador!

Yo voy a intentar no ser de esos de los que "a veces se suicidan". Del resto, lo tendré que estudiar.

Es bueno, una perfecta aproximación a los escritores.

Raúl dijo...

Pues no tengo ni idea. Pero sospecho que la atracción del tema viene provocada por lo reconocible del caso; es decir, por lo de fascinante que tienen las desgracias ajenas.
Saludos.

MIB dijo...

jajaja! che! y a mí mis amigas me dicen MONKEY!! no tendrá nada que ver no??? Nunca había escuchado ni leído estas palabras! Qué mono complicado!
Me quedo con el último...

Un beso grande!

Montse dijo...

Un buen escrito, Frac. Gracias por ponerlo. Una buena reflexión para los que nos gusta leer y escribir.

¡Qué monos! ;)

Trenzas dijo...

¡Genial Monterroso...!
Siempre que releo este cuento, me suena un poco a Cortázar. Me sorprendo leyéndolo al ritmo de las gotas que se suicidan; que tiemblan un poco y luego caen...
:)
La agrafía y la hipergrafía, así como las dudas que las mueven o las frenan, son un tema que no nos es extraño ¿verdad?
Me ha encantado releerlo aquí.
Molts petonets, reinetes totes.

fractal dijo...

Genial Monterroso, no nos cansaremos de apreciar su ingenio.

Bueno, de todo un poco tendremos cada uno de nosotros y cada una de nosotras, monos, monas y mokeysssss saltando de letra en letra hacia las palabras y luego hacia las frases. ¡Qué cosas! Ya lo dice Tàpies, que lo más dificil es crear el entorno adecuado para crear. ¡Necesitamos una selva para el mono que piensa! Y digo yo que esto no será malo, ¿verdad? por aquello de que "no és boig qui a casa torna", más o menos, el regreso a los orígenes.

.......

Elèna, a veces no te suicides...
Todavía no.

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raúl, será eso que tú dices; prometemos fascinarte con nuestras desgracias.
Un saludo y bienvenido a Liter.

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mib, monkey, ¿qué habrán visto tus amigas para ponerte este sobrenombre?
Ni te cuento con cual me identifico yo.

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arare, ¿tú crees? ándate con cuidado que tus reflexiones tienen ahora más credibilidad estando como estás navegando por mares azules en días diáfanos...

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trenzas, grafía, esa es la palabra. Sin a, que niega todo. Sin hiper, que es un exceso de sábado por la tarde.
Genial Monterroso,
tú eres una amante de sus cuentos. Lo sé. ¿Te acuerdas de la preguntita que se me ocurrió hacerte?
Tengo una remota idea de por qué el texto puede sonar a Cortázar, pero no sé si me atrevo a decirlo. Dime tú.

Un beso

Trenzas dijo...

En el patio, he dejado los dos cuentos. A ver si lo notáis también.
:)