Jorge Luis Borges:
"Yo sigo jugando a no ser ciego, yo sigo comprando libros, yo sigo llenando mi casa de libros. Los otros días me regalaron una edición del año 1966 de la Enciclopedia de Brokhause. Yo sentí la presencia de ese libro en mi casa, la sentí como una suerte de felicidad. Ahí estaban los veintitantos volúmenes con una letra gótica que no puedo leer, con lo mapas y grabados que no puedo ver; y sin embargo, el libro estaba ahí. Yo sentía como una gravitación amistosa del libro. Pienso que el libro es una de las posibilidades de felicidad que tenemos los hombres. Se habla de la desaparición del libro; yo creo que es imposible... "
"El libro de los libros", ilustración de Quint Buchholz
Texto de Elena Casero:
El manto frío de la luna mitigaba la calurosa noche. La mujer, largo rato insomne, abandonó la caverna, atraída por la luz mágica. El haz luminoso se fue estrechando a sus pies hasta convertirse en un fino hilo brillante. Ella lo observó sin saber qué hacer. Se sentía sobrecogida por su belleza álgida. La luz bailaba ante sus ojos, atrayéndola. Ella, a pesar del temor a lo sobrenatural, extendió su mano temblorosa hasta tocar el haz. Notó el frío, pero ya no sintió miedo. El hilo era consistente y se adaptaba a su mano. Al tocarlo, un pequeño fragmento se desprendió con suavidad dentro de su palma. Durante unos instantes la oscuridad cubrió la tierra hasta que la luna pareció despertar de nuevo y suavizó la penumbra. La mujer, con el regalo mágico en su mano, se adentró en la caverna y comenzó a dibujar extraños signos en las paredes. Signos que nada tenían que ver con los animales que los hombres pintaban. Durante muchos años dibujó estos símbolos en las piedras, en las pieles curtidas y en las cortezas de los árboles y enseñó al resto de las mujeres a descifrarlos. Las pieles curtidas y las cortezas de los árboles se convirtieron en papel y las mujeres continuaron con su labor de transmitir los signos a sus hijas y a sus nietas. Los signos fueron pronunciados y la fuerza de la voz los transformó en narraciones. El hilo mágico fue pasando de una generación a otra mientras crecían las historias escritas por las mujeres, iluminadas por el embrujo de la luna.

7 comentarios:
y a ti, Elena, te iluminó el embrujo de la luna mientras tomabas el hilo testimonial. Y escribiste en tu caverna, y vas a transmitir el hilo, al mismo tiempo que la luz que desprendes.
Magnífica historia, amiga.
Feliz Sant Jordi, companyes!
Felicidades Elena,
tienes el encanto de crear narrativa para ser disfrutada al ser leida! Tu texto merece una novela completa, la historia es la historia del libro, la creacion del relato y el mimo con el que la mujer transmite sus narraciones tan poderosamente como la influencia de la luna en sus ciclos vitales.
Gracias Frac por hacernos de este post un regalo en el dia del libro!
Y gracias Arare por formar con tu comentario una parte mas del texto del post.
Las Liter-aTres una vez mas aportando tanto!
Feliz dia tengais las tres!
Meli
Precioso cuento, Escriptorum.
Nos reivindica como narradoras y portadoras de esa especie de llama olímpica que es el lenguaje en todas sus formas.
Es necesario insistir más en esto.
Las mujeres tenemos ese regalo mágico, como tú dices, desde siempre. Capacidad para enseñar signos y descubrir mundos.
Viene muy bien que nos lo recuerdes.
Y si es con tan buenos relatos, muchísimo mejor.
:)
Abraçades i petons, reinetes.
Uhh qué lindo relato elena! me ha encantado... no sé por qué pensé en el Nushu... ese lenguaje oriental pasado de generación en generación entre mujereres.... y esa luna... esa luz que traen las palabras... el lenguaje... .muy bonito.... me gustó mucho...
Lo de Borges es también conmovedor... su ceguera y su amor por los libros.... excelente también es el relato de Borges el que está dentro de El LIbro de Arena... con el mismo nombre.... El libro de arena... lo leyeron?
CHe.. un abrazo grande a las 3!!
Saludos
María
Pasó San Jordi, pasó el Día del Libro.
La vida sigue y dentro de un año volveremos al punto de partida, con más lecturas a las espaldas, con más aventuras disfrutadas, con más poesía vivida y aventurada.
Arare.
Gracias por el comentario. El caso es que a mí me gusta más el sol que la luna pero creo que el misterio que provoca la luna es el que hace que las historias se transmitan a lo largo del tiempo.
Meli, gracias a ti también. Siempre hemos sido las mujeres las transmisoras de las historias y de la vida. Y cada historia es una vida distinta.
Un beso desde el este
Trenzas.
Quería contraponer el valor de los signos masculinos con los femeninos. Que no digo que sea así en todos los casos. No quiero ser tan categórica. Pero estoy convencida de que en nuestras manos está la transmisión de muchos valores, entre ellos de la cultura oral.
María, Hola querida. Espero que tu padre haya disfrutado de su estancia en este país. Y tú, por supuesto, de su compañía y del olor del café recién hecho.
Tienes razón, no había caído en lo del lenguaje Nushu. No pensé en ello cuando escribí ese pequeño relato.
Leí el Libro de Arena, como he leído casi todo Borges. El comentario es más que conmovedor: es el significado del amor a los libros, a su sentido vital, su olor, su tacto.
Un beso y un abrazo muy grande también.
Gracias
La ilustración tien una belleza: allí está la luna y podria ser un recurso cursi, sino fuera por los claroscuros y por lo sugestivo: la mujer como esencia en el libro. O es una percepción personal.
El texto de Borges, conmoviendo por su declaración de amor al libro.
Y el texto de Elena Casero, se percibe como un relato oral y lo que me gusta es la idea que dota a la mujer como el ser primigenio que contiene la escritura y la lectura.
Luego pienso que de pronto los seres que vendrán serán quizás andróginos (y sí, ese es otro tema)...
Abraxo.
Rain.
La ilustración es poética. Podría ser, como bien has indicado, un recurso cursi, pero efectivamente no lo es. Tu percepción personal es la misma que sentimos nosotras.
Mi texto, referido a la transmisión oral de la palabra, de la historia, de las narraciones es un pequeño homenaje a la labor que han realizado muchas mujeres durante siglos.
El texto de Borges es aplicable, en cualquier momento, y en cualquier contexto para todos aquellos que amamos los libros.
¿Quién sabe cómo serán los seres que nos releven en este extraño mundo? Pero, sean lo que sean, por favor que lean y no permitan que la tradición oral se vaya perdiendo más de lo que ya está.
Un beso
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