¿De qué va esto? Ni se sabe, las palabras dirán...

10.4.08

Decálogo para la supervivencia de la novela

El martes, 8 de abril (anteayer) leí un artículo en La Vanguardia que me hizo reflexionar además de encantarme. Se trata del artículo de Justo Barranco llamado “Verdú da un decálogo para la supervivencia de la novela”. Intenté acceder a él a través de L.V. digital, pero es de aquellos que si no pagas no puedes leer, así que evitaré copiarlo entero de mi Vanguardia de papel convenientemente comprada y pagada, porque me da pereza, pero intentaré comentarlo.

Empieza así: Adaptarse o morir. Dice que esta es la máxima que aplica Vicente Verdú a la novela, tantas veces enterrada, “porque no se puede seguir escribiendo como si no existiera el cine, la televisión, como no se puede pintar hoy como los prerrafaelitas”

Dice Barranco que según Verdú, muchos autores reproducen los modelos del XIX, cuando no había otro medio de conocer el mundo que a través del libro. Sigue diciendo que hoy la escritura ha de reclamar lo que sólo se puede decir escribiendo. Que su papel no es contar aventuras sino relatar el mundo interior, para lo cual, dice, se necesita precisión y belleza. Sigue diciendo Barranco que Verdú propone un decálogo de reglas para la supervivencia de la novela, nacido de su primera novela “No ficción”, publicada por Anagrama.


Dice que la novela debe mostrar resistencia al intento de convertirla en cine, porque eso es lo que se hace con las novelas del XIX que atendían a un mundo sin cine. Que la fantasía y la intriga son mundos estereotipados y están fuera de tiempo. Que en el texto tiene que haber un placer de principio a fin, que no valen estructuras prefabricadas, sino la belleza de la inmediatez. Que la novela contemporánea que no haya asumido la fragmentación – como la de los blogs- “se ahogará en su jactancia” y que el desarrollo del libro debería obedecer a una red de experiencias que planteen un tutti frutti para el multipolar lector de hoy. Que debe haber una interacción con el lector y un cultivo del mundo interior, que la tercera persona, omniscente, ya no vale, que suena falsa y que hace falta humor porque sin ironía no hay contemporaneidad.


Por último, dice Barranco que dice Verdú (oichs…) que poner al día la literatura “es perder la sacralización de la idea de escritor y de novela”. Que hoy todo el mundo escribe (cierto) y el escritor es un productor como otro cualquiera.


Bueno, que me perdone el Sr. Barranco por haberle pisado el artículo, pero es que me interesaba mucho debatirlo. No lo he copiado al pie de la letra, como veréis los que lo habéis leído.


Me ha parecido genial, es por ello que lo he querido compartir y que me gustaría saber qué opináis al respecto.


Gracias, Sr. Verdú. Gracias, Sr. Barranco.

¿Y vosotros? ¿Qué pensáis?

12 comentarios:

Chiara Boston dijo...

Vine a comentar tu post aquí porque, al intentar hacerlo en tu blog, me sentí rodeada de palabras extrañas (que dicen ser catalán) y realmente tuve miedo de que me estuviesen insultando sin que me diera cuenta... Imagina!

Yo creo que la literatura es un reflejo del contexto en el que se escribe y de la necesidad que dicho contexto suscita. Hoy en día, el cine, el Internet y la facilidad de viajar satisfacen ampliamente el deseo por conocer otros mundos.
El mundo interno, como bien dice el artículo, es el que aún queda inexplorado.

Quizás sea éste el motivo por el cual surgen cada vez más novelas de autoficción. El otro día estaba leyendo algo al respecto en el suplemento cultural de La Nación (que me enloquece):

http://adncultura.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1000482&origen=acumulado&acumulado_id=6734-1

Ahora bien, será que todavía hay interés por el mundo interior ajeno? Pareciera que todo se orienta cada vez más hacia el individualismo... El entorno entretiene demasiado como para que necesitemos al otro...

Pero bueno, hoy es viernes y quiero pensar en positivo.

Te mando un beso desde mi otoño que amenaza con helarse.

Montse dijo...

Hola preciosa, si, los que me leen en mi blog suelen responder en catalán, tanto si el post está en catalán como si está en castellano, pero nosotros estamos acostumbrados al bilingüismo. Lo puse también ahí porque me pareció un tema interesante para debatir con los lectores de ambos blogs.

Bueno, a mi también me parece, como a ti, que cada vez hay más individualismo y que cada cual va a"a su bola". Ya no me refiero sólo a la literatura, por supuesto, sólo hay que pararse a escuchar una conversación entre dos personas. Puede que uno esté hablando del viaje que hizo el verano pasado y el otro le responda que su perro es de raza y tiene pedigrí.

Estamos en un momento en el que no nos escuchamos los unos a los otros... ¿Cómo vamos a interesarnos por sus escritos? Cada vez es más difícil. Ya en las aulas te das de bruces con alumnos que te escuchan hablar como quien oye llover porque no les interesa para nada lo que les dices... quizá los culpables seamos nosotros mismos... las personas que formamos la sociedad (porque la sociedad en sí misma no tiene la culpa de nada, aunque nos empeñemos en decirlo... la sociedad esta formada por personas)

Y volviendo a la novela, a mi me gustó mucho el decálogo de Verdú porque como soy incapaz de escribir ficción, pensé que estaba salvada... pero entiendo que hay esquemas que funcionaban en el XIX, que siguen funcionando ahora y que seguirán por mucho tiempo. Todo es cuestión de que el escritor sea honesto consigo mismo, que escriba bien y que logre "engancharnos"... ¿no?

Huy, este comentario es tan largo que parece un post. Lo dejo ahí. Voy a ver el enlace que nos dejas.

Gracias por comentar. Un beso grande, grande.

Elena Casero dijo...

Te dije que no te dejaras las clases de inglés ...

Bien, vamos allá.

Tengo la sensación de que se sigue escribiendo la novela, algunas novelas, como si fueran guiones de cine, con la explícita idea de que alguien las adapte a la pantalla.

La novela también se ha convertido en un instrumento de nuestras prisas, de consumo rápido, de lectura ágil, nada de detenerse a considerar aspectos literarios. No. Eso es lo de menos. Por esa razón, y otras muchas diferentes, hoy escribimos todos. El escritor no importa si no vende, si su producto no ha dado beneficios.

A nadie nos interesa ni un ápice lo que el de enfrente tenga que decir. Si ya es difícil encontrar personas con la facultad de escuchar, que no de oir, ¿cómo no nos vamos a encontrar en la misma situación con respecto a la lectura?

Las novelas que triunfan son de ese tipo. Triunfan en ventas, triunfan entre la masa, independientemente de su valor como modelo literario o aporte humano.

Yo sé que no triunfaré en ese sentido. No sé escribir de otro modo más que en el que lo hago. Y eso que me gusta la introspección.

Muy interesante el artículo que ha mencionado Laura. Vale la pena leerlo.

Bon cap de setmana, reina mora. Un post molt interesant,

Montse dijo...

Escriptorum, lo que dices es verdad. Quien escribe, puede que ande pensando "mi novela podrá ser llevada al cine" (o no, a lo mejor es al revés, va un guionista o un director de cine y le dice al autor que quiere llevar su novela al cine... no sé como funciona) pero si que a veces me da esa sensación, cuando leo según qué novelas. Y después - en algunas ocasiones- ¡qué decepción al ver la película! (Alguien vio "El amor en los tiempos del cólera"? buf,buf,buf)

Tú serás una escritora para unos cuantos, como tantos otros escritores. pero dime ¿te parece eso un deshonor? quizá a nivel económico no es lo óptimo, pero ¿tú escribes para vivir de ello? ÔÔ

He leído el artículo que menciona Laura, yo también lo recomiendo, vale la pena gastar un poco de nuestro tiempo, que no perderlo, ojo, que a veces confundimos los términos!
Gràcies, bon cap de setmana també per tu.

Elena dijo...

Coincido con algunas de estas reflexiones, aunque no con todas. No creo que haya que esribir de una manera determinada para hacer buena novela, ni que haya que desterrar el narrador omnisciente. Creo que cada escritor debe verter su mundo interior en la novela, escribir tal como él o ella crean que deben hacerlo. No debe pensar ni en el éxito ni en una posible adaptación cinematográfica. ¿Que eso le condena a no ser un best seller? Probablemente, aunque no siempre es así. Está claro que hay que optar por una vía. Ken Follet decía hace poco en una entrevista que él se debe a su público, y que piensa lo que les gustará a sus lectores cada vez que empieza a escribir. A mí dejó de gustarme hace mucho tiempo. Y no me parece que sea un buen escritor (aunque me encantan Los pilares, qué le vamos a hacer).

Es un tema complicado. ¿Escribir como uno sabe hacerlo o dejarse llevar por otros condicionantes? A mí sin duda me convence más el primer tipo de literatura.

Por cierto, Arare, no me he atrevido a ver El amor en los tiempos del cólera. Me da un poco de miedo:-)

Un saludo

Un saludo

fractal dijo...

El decálogo me gusta mucho, pero no necesariamente para garantizar la supervivencia de la novela. La novela se mantiene viva gracias a los caminos de la descripción y de la introspección, que nada tiene que ver con los marcados por el cine. ¿Por qué esta tendencia a aunar cine y literatura? ¿Necesitan ir de la mano? Creo que el caso de Seda, convertida ahora en película, será una demostración más de los límites de uno y otra.

En Literatura, el individualismo cede el paso a la unicidad. Es más interesante.

Yo también prefiero a los autores que escriben lo que les nace, sin pensar en sus lectores.

Hay blogs que son auténticas novelas modernas.

En cuanto a la fragmentación, no sabría decir, porque de repente me da un placer enorme sumergirme en la lectura de un relato largo y continuo.

Quizá, lo mejor del decálogo es esa idea que devuelve al escritor al llano. Nunca he comprendido los atributos que se le suponen a quien escribe.

Trenzas dijo...

Pues yo no sé si me he enterado del todo :)
Con un estilo mucho más alambicado que ahora, los escritores siempre, pero siempre, en todas las épocas, han escrito introspección. Y diarios personales de éxito, y memorias, que es algo bastante personal, creo. Claro que ahora no se escribe como en el XIX, pero sí se tocan los mismos temas, porque no pueden ser otros. Con nuevos ropajes, eso sí. Todo está inventado en la novela. Item más; estoy segura que R. L. Stevenson, jamás escribió pensando en que sus novelas fueran adaptadas al cine y a pesar de que se adaptaron, siguen vivas.
Seguro que se os ocurren muchos ejemplos de novelas decimonónicas que habéis leído con infinito placer, que conserváis, y que aún seguís releyendo y aconsejando a vuestros hijos que las lean.
No dudo de que la evolución es necesaria; tampoco de que es imprescindible saber de dónde venimos en literatura. Escribir es algo más que estar dispuestos a recorrer el camino interior, o plegarse a la Retórica y Poética de los griegos.
Y luego están los que escriben, únicamente, para ganar dinero.
Que por qué no, si lo prefieren
:)
Bueno, que me paso de tiempo.
Muy interesante Arare...!
Petonets, maca.

Montse dijo...

Perdonadme, no había forma humana de dejar comentarios en el blog... a veces me pasan cosas así. Mañana os respondo, ahora sólo aprovecho que "ya" me deja entrar para dejar un saludo.

¡Buenas noches!

Montse dijo...

Elena, yo tampoco tengo claro de qué manera hay que escribir para haceer una buena novela, ni siquiera sé cuándo una novela es buena porque a mi o me entra o no me entra, e incluso, una novela que a lo mejor empiezo en uun momento determinado y la dejo, en otro momento la leo y me encanta, eso supongo que tiene que ver con nuestros momentos anímicos, que también influyen en la lectura. Yo no sé si Follet es un buen escritor. Los pilares de la tierra me gustó muchísimo, no pude dejarla hasta que acabé, y sin embargo, antes de empezar a leerla, la tuve en la pila de los libros para leer durante cuatro años, ¿qué te parece? No sé si me daba pereza o era miedo a que me gustase. Y me gustó. La segunda parte la tengo pero no sé cuánto tardaré en leerla...
Ni te atrevas, a ver la película. Me han comentado que los maquillajes son tan rematadamente malos que se cargan todo lo bueno que pudiera tener la película.
Un beso.

Montse dijo...

Frac,
Coincido contigo en que la novela se mantiene viva gracias a la introspección. En cuanto a la descripción, para mi también es cierto, pero el otro día mantuve una conversación-discusión donde alguien cercano a mi decía que esas descripciones que a ti y a mi nos apasionan porque parece que nos encontramos “en el escenario que describe el autor” están algo así como pasadas de moda. No dio su brazo a torcer y decía que lo que tiene éxito hoy en día es la acción. ¿Tú crees que es verdad? ¿Hay que meter acción y/o misterio en una novela para que tenga éxito? ¿Es la sociedad actual la que nos lo exige? ¿Vamos a transigir?
En cuanto a los blogs… a mi lo que me pasa es que por mucho que me guste leer algunos blogs, me pone nerviosa leer en pantalla. Por eso prefiero los blogs concisos. Si pudiera leerlo en papel, me gustaría mucho más y también leería muchos más. Hay demasiados que me gustan y demasiado poco tiempo y ganas tengo de quedarme ante la pantalla con la sensación de que estoy “perdiendo el tiempo”, aunque en realidad no lo esté perdiendo, no sé si me explico…
Por último, yo siempre he pensado que cualquier autor, por divinizado que esté, es una persona como yo. Y eso hace que pueda leerlo con afición. Si lo divinizo se termina el interés por ese autor o autora. Es una opción personal, sin embargo. Y pienso que todos los autores, por buenos que sean, tienen alguna obra mala malísima y no por ello dejan de ser buenos escritores. Sólo que son humanos y tienen limitaciones. Y eso me ocurre en cuanto empiezan a sacar una obra cada año “porque toca”. Ahí ya, en lugar

Montse dijo...

Trenzas, yo tampoco sé si me he enterado del todo, ¿eh? Que he hecho mi propia interpretación . Das en el clavo: siempre son los mismos temas, con otros vestuarios, con los vestuarios adecuados a nuestra época. Por eso no acabo de entender esas pasiones hacia las novelas escritas hoy en día pero con ropajes antiguos. Aunque algunas me gustan y todo! Espíritu de contradicción que tengo.

Gracias por escribir, trenzas. Un beso. Ens llegim! (Nos leemos)

Montse dijo...

Bueno, puyes nada, agradeceros a todos/as vuestras respuestas y que perdonéis mi tardanza, como ya os comenté, he estado unos días en que no me dejaba enviar. Es decir, yo escribía el comentario y éste no se enviaba. Vayan a saber ustedes por qué.

Un abrazo literario a todo el mundo.