¿De qué va esto? Ni se sabe, las palabras dirán...

5.6.07

Homosexualidad, suicidio y Chaikowsky

La música, igual que la literatura, nos ha dejado personajes atormentados.
Personajes de ficción y reales. Escritores malditos y extravagantes. Músicos depresivos, alocados o irresponsables.
Uno de estos personajes atormentados fue Piotr Ilich Chaikowsky, conocido también como el Niño de Cristal. Gran compositor, niño prodigio que a los cuatro años comenzó los estudios de piano y comentaba que tenía la cabeza llena de música.
Desde la infancia fue carácter y naturaleza frágil, probablemente por su condición de homosexual que parece ser que nunca llegó a aceptar con naturalidad. Incluso se casó con una fanática Antonina Miliukova que había estado escribiéndole encendidas cartas de amor con el fin de superar su tendencia homosexual. El matrimonio jamás llegó a consumarse.
Su música es universal, muy conocidas la mayoría de sus obras, especialmente los ballets. Otras lo son menos pero no por ello menos bellas.
Hasta no hace mucho tiempo se ha considerado que Chaikowky murió de cólera, a raíz de una epidemia que asoló Rusia. Ello fue debido a beber un vaso de agua no hervida a los tres días de estrenar la última de sus sinfonías.
Sin embargo, parece ser que existen otras dos versiones: una, que su muerte sigue siendo todavía un misterio. Y dos, que el compositor se suicidó con arsénico. La causa fue la denuncia de un aristócrata porque el compositor había tenido relaciones homosexuales con su sobrino. La denuncia estaba dirigida al zar, aunque no llegó, porque primero pasó por las manos de un importante senador que había estudiado con Chaikowky en la Escuela de Jurisprudencia.
El senador mandó formar una corte para juzgarlo y salvar el honor de la escuela por la que, sin ninguna duda, había pasado más de un homosexual disfrazado ahora de hombre honorable. La corte lo juzgó y sentenció: Chaikowsky debía suicidarse.
Parece ser que así lo hizo, siendo su última obra compuesta la Sinfonía nº 6, a la que su hermano bautizó como Patética.

18 comentarios:

Anónimo dijo...

Tremenda biografia.
Cuantas celebridades, talento artistico y futuro se ha desvanecido por la intolerancia humana. En cuantas ocasiones el mundo no ha conocido las grandes obras de los muertos que alfombran la tierra...
Un fuerte abrazo.

Elena Casero dijo...

Sí, tremenda. ¡cuánto tuvo que sufrir por la intolerancia y la hipocresía de la sociedad!

Un abrazo también para ti.

Anónimo dijo...

¿Cómo puede una corte condenarte a que te suicides?, con razón derribaron a esa monarquía intolerante y caciquil.
Un abrazo.

MIB dijo...

Otro Sócrates!!

Qué lindo saber algo más de Chaikowsky... justo este fin de semana me pasé escuchando "El cascanueces" y "El lago de los cisnes" ...
Al principio no me gustaba mucho Chaikowsky, confieso, me parecía muy atormentado por momentos... muy fuerte... Pero después de ver El Cascanueces me empezó a gustar más... y este fin de semana necesitaba ese ritmo en mis oídos! ejeej

Besos Elèna!

Hipatia dijo...

Condenado a suicidarse, como Sócrates.
Magnífico apunte biográfico. No conocía nada.
Gracias.
Un abrazo desde la Enterprise

fractal dijo...

Por favor, suicídese usted... ¡Qué brutos!
Elèna, casi leo raro Chaikowsky escrito así; me parece más normal -no sé- Txaikowsky, ¿pq no hay unanimidad en esto?

Cómo se puede enroscar la vida cuando no se mira de frente. Intentaba imaginar ahora la reacción de ambos cónyugues (?¿) ante las apasionadas cartas de amor que ella le mandaba.

Desesperada dijo...

vaya, no tenía ni idea de esa historia del suicidio inducido. qué fuerte.

Trenzas dijo...

No sé si acabo de creerme la versión de ese suicidio inducido que relata A. Orlova. La biografía que yo tengo, dice que de quién estaba enamorado era de su propio sobrino, y que eso le torturaba. Tal vez lo suficiente para suicidarse. Mi duda es que, dada su amistad con el Gran Duque Konstantin Romanov, y siendo Chaikowsky poseedor de la Orden de San Vladimiro, un senador se hubiera atrevido a proponerle tal cosa. Todo es posible, sin embargo.
Lo que no tiene duda, es la enorme calidad de su música que tiene muchísima fuerza y una gran sensibilidad. Como MIB, disfruto con los ballets, pero aún me gustan más Eugenio Oneguin Y Mazeppa.
Abrazos y cariños, amigas

Elena Casero dijo...

Y dijo nuestro atormentado compositor:

En verdad, si no fuera por la música, habría más razones para volverse loco.

En esto coincido plenamente con Chaikowsky o Tchaikovski o Пётр Ильи́ч Чайко́вский. El nombre se adapta a la ortografía de cada lengua. A mí también me resulta raro escribir la primera versión.

Probablemente la música le salvó de muchas situaciones. Su música que, al final, es lo más relevante de su vida. Donde él volcó y expresó cada una de las vicisitudes que le tocó vivir. La historia de su suicidio es una de las versiones de su muerte. Ya lo intentó una vez, cuando se separó de su esposa, a quién no amaba.
A mí me parece horrible que le obligaran a tomar esa decisión, aunque, si fuera cierto y él aceptó esa salida, sería porque se sentía desesperado. De otra forma, ¿qué persona, en su sano juicio, lo acepta?
Parece bastante cierto, como dice Trenzas, que estuviera enamorado de su sobrino, la persona más cercana que tuvo siempre. No se descarta, lo que vendría a acumular nuevas presiones sobre su carácter.
Yo os aconsejo escuchar su Concierto para violín y su Concierto para piano. Son escandalosamente maravillosos.

Ana di Zacco dijo...

Me ha gustado saber todo esto, que ignoraba. Se me hace difícil imaginar que uno pueda estar forzado al suicidio.
Txaikovsky no me entusiasmaba (excepto el Lago) pero en vista de esto lo volveré a intentar, supongo que ya tocaba :)

Elena Casero dijo...

Di Zacco.
Creo que muchas veces solo hemos escuchado las composiciones, digamos, más pegadizas de este compositor. Por eso recomiendo escuchar otras. No se e puede negar su genialidad.

Un saludo

malulha guevara dijo...

No me canso de repetir lo maravilloso que es aprender al mismo tiempo que se disfruta. Gracias chicas.

malulha guevara dijo...

soy vitruvia, lo siento, hoy se me atraganta esto de la identidad, jajaaj.

Elena Casero dijo...

Malulha..... Vitrubia

Disfrutar y aprender son dos cosas perfectamente compatibles y, por supuesto, la mejor manera de aprender.

Un beso. A ver si te encuentras

Amy dijo...

Hola, Frac. He seguido tu consejo. Me puse a leer poesía. Sobre Chaikowsky no sabía el motivo del suicidio. Todo es probable, el defender las apariencias es muy humano. Tanto, que por ello se destruir a los otros para defenderla.

Amy dijo...

En el comentario anterior he omitido la palabra puede ¡puf! Debía ser "se puede destruir..." Cariños

estilografic.blog dijo...

En efecto, una historia tremenda que tampoco conocía. Hace poco llevé a mi hija a ver la versión infantil de la leyenda del cascanueces y le encanto. Me pareció una bonita manera de de introducir a los niños en esta música.

Montse dijo...

En los años 70 hubo una película sobre Txaikovski, creo que se llamaba "La pasión de vivir". Glenda Jackson era la esposa. Y él, Richard Chamberlain. Un Ken Russell un poco salido, pero una buena película (según Arare, claro, porque no creo que siguiera mucho la historia real, aunque sí tocaba el tema de la homosexualidad del compositor)... en fin, que a mi Txaikovski me gusta muchísimo, pero muchísimo, eh?

Buen post, amiga! Aprovecho que tengo conexión para mirar lo de Bach, a ver si me deja.

petonets.