Cada vez hay más concursos literarios. Cada vez más, la gente escribe sus vivencias y las envía a ver si ganan un premio literario. Y a veces ganan.
No hace mucho hablaba yo con una chica rumana que me ayuda en casa, de escribir un libro con su vida. No para mandarlo a ningún premio, no. Sólo porque, oyéndola contarme lo dura que ha sido su cortísima vida (aún no llega a los treinta) primero en Alemania, trabajando como una mula desde los quince años, después ya en España, teniendo que ir a buscar comida a la Cruz Roja porque había días en que no tenía nada que llevarse a la boca, pensé que tenía mucho, muchísimo que contar. Me hizo pensar en ese libro de Ángeles Caso - que no he leído- que fue premio Planeta 2009. "Contra el viento", se llama. No descartamos el hecho de escribirlo. Ni el de no escribirlo.
Luego uno reflexiona y se pregunta si el hecho de tener mucho que contar justifica la escritura de un libro, incluso si es necesario escribir un libro con la vida de uno.
Y es entonces cuando surge la pregunta: la vida misma ¿es una novela?
¿la vida misma puede llegar a ser literaria, o este concepto es un invento de nuestros tiempos?
¿O en realidad, la vida siempre ha sido literaria y es ahora, que nos empeñamos en ganar premios y dinero a costa de esa literatura, a costa de que los demás sepan de nuestras quimeras, de nuestros sufrimientos, de nuestros secretos...?
Yo, que escribo por amor a la escritura, así de simple, me pregunto si es que actualmente no hay nada que no pueda ser tratado como moneda de cambio.
Es decir:¿tiene, la vida de uno, valor por sí misma, o es más valiosa cuando se ve plasmada en forma de novela o en forma de película?
Y no hablo de grabar la vida en vídeo... hay personas que "parece" que viajan sólo para plasmar su viaje en un video. Es totalmente lícito, por supuesto. Pero... ¿sus vivencias llegan a ser como las de quien, sin preocuparse porque quede todo registrado, se limita a "vivir"? confieso que soy adicta a las fotos, mucho más que a los vídeos, que me roban tiempo. Mientras grabo, no "vivo".
En fin, ese es otro tema. Creo que no tiene que ver con escribir. ¿O si?
¿Qué opináis?
El último café
Hace 5 semanas
10 comentarios:
Desde que publiqué por primera vez he tenido un montón de ofrecimientos de gente para contarme su vida y novelarla.
Toda esa gente me asegura que su vida es muy interesante y que les ha sucedido cosas increíbles. No lo dudo pero se molestan cuando les digo que no estoy interesada en ese tipo de escritura.
La literatura se nutre de la vida misma pero no sé hasta qué punto hay que escribir biografías noveladas.
Es complicado. Creo que hay mucho afán de protagonismo, tanto en la escritura como en aquellos que toman vídeos para verse en pantalla una y otra vez.
Parece ser que quieren ser protagonista de su propia vida y de la ficticia.
Tienes razón, cada vez más la gente necesita algo así como "dejar huella" de su paso por este mundo. ¿Será lo normal?
Yo me encontré con alguien que quería que contara su vivencia (una historia realmente increíble de fenómenos paranormales) y educadamente le dije que no entiendo de ese tema y que no podía hacerme cargo de su libro. Me dijo que incluso tenía editor. No lo entendí, pero han pasado unos años y no he visto que esa historia se haya publicado en ningún sitio. En fin...
Lo que decía: supongo que hay quien piensa que para dar mayor valor a su vida necesita "salir en los papeles, o en el cine, o en la tele" y si no, fíjate en algunas "hazañas" que se graban en el móvil para llegar a alcanzar la fama... pero ya me estoy yendo de tema!
Hace un par de semanas, Eduardo Mendoza dijo en TVE2 que el lector debe en todo momento ser consciente de que está leyendo, del tratamiento literario del relato. Un poco ésa sería mi opinión: todo es susceptible de ser escrito, una gran historia de aventuras, un mínimo episodio de una vida anodina, pero es necesario escribirlo literariamente para que sea novela.
Quizás te interese el relato escrito a cuatro manos, ganador del Pudenci Bertrana de este año, "El secret del meu turbant'
Leeré ese relato, fractal, puede ser interesante.
¿Cómo definirís tú "tratamiento literario"? a veces, cuando un relato se "trata" demasiado, se le dan tantas vueltas, que pierde espontaneidad y se llega a convertir en un tostón que nadie leería.
Bueno, escribir es difícil, desgasta, duele y hace sufrir. Pero supongo que entiendes lo que quiero decir.
Mira el vídeo, es una clase magistral
http://www.rtve.es/mediateca/videos/20100627/nostromo-04-eduardo-mendoza-humor-literatura/841340.shtml
Estoy de acuerdo contigo, Frac: lo acabo de ver y es una clase magistral.
No es fácil, lo que dice, pero estoy de acuerdo en que es imposible separar el fondo de la forma, es curioso, lo había pensado más de una vez. No basta con tener una historia, como dicen tantos. La historia no es nada si no está bien contada.
O sea que a eso es a lo que tú llamas "literaturizar" o dar tratamiento literario (que es lo que seguramente "es").
¿Y cómo nos explicamos, pues, tantísimas historias pésimamete contadas que tengan tanto éxito en nuestrosdías?
¿No crees que esta pregunta tiene que ver con lo que apunto en el post, que cada vez más la gente "necesita valorar" su vida o su historia y la únic manera de hacerlo es a base de "contarla, bien o mal, en novelas, en culebrones, en películas, incluso, en programas de telebasura, que, increíblemente, tienen un éxito avasallador?
A mi eso me parece bastante preocupante.
Llego a través del blog de Elena. Primero, saludos.
No todas las vidas aunque sean muy interesantes merecen ser contadas. Para empezar habría que valorar a quién le parece eso interesante.
Lo terrible es que hoy hay una gran cantidad de público dispuesto a considerar interesante con cuántos señores ha salido belén rueda. ( Las minúsculas están elegidas aposta).
Hola paisana, cierto, cada vez la gente se vuelca mas por la literatura, necesita transmitir su interior, necesita leer algo que le llegue al alma, y para eso esta el apasionante mundo de la literatura.
un placer pasar a leerte.
que tengas una feliz semana
un abrazo.
Alena, parece mentira, pero hay mucha, muchísima gente interesada en cuantos señores han salido con Belén Rueda (o con Belén Esteban). Y es que, como decía aquél, "hay gente pa tó".
Pero lo que a mi me intriga es el hecho de que haya tanta gente que si no ve su vida plasmada en algún tipo de soporte (novela, poema, programa de tv, revista del corazón) parece que la valora menos. Fíjate, ahora se ha puesto de moda que la gente enseñe su casa por la tele. Hay un par de cadenas que emiten programas larguísimos donde la gente enseña sus intimidades. Incluso los armarios por dentro.
Ahí ya me he salido del tema que planteaba, pero me parece que son temas "que se tocan".
Ricardo, aunque cada vez necesitamos más leer algo que nos llegue al alma, cada vez es más difícil encontrarlo.
Paisanas o no, todas te deseamos una feliz semana :)
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