M. Cannon: Fue un proceso natural: de la lectura pasé a la escritura. La poesía le dio sentido a mi vida durante un período especialmente difícil como docente de escuela media; me permitió resolver tensiones y liberar lo que tenía dentro. Veo este género como una expresión de mi interior. Pero, la decisión de escribir poesía tuvo que ver, además, con el hecho de que la prosa tiene una línea narrativa que no me siento en condiciones de sostener. Muy pocas personas escriben prosa y poesía igual de bien, Borges por ejemplo fue uno. De todas maneras, hay ciertas ideas, sobre todo las abstractas, que sólo pueden ser expresadas en la forma de poesía. Asimismo, hay bandadas de experiencias que pueden ser resueltas en la forma y la dimensión espiritual de un poema.
M. Cannon: La poesía posee de manera inmanente un aspecto crítico que le permite al espíritu humano expresarse y protestar acerca de la opresión. Por eso, la poesía incluso florece bajo regímenes opresivos y dictaduras, por esa capacidad de estar al margen de los sistemas de producción.
M. Cannon: Creo fervientemente en la inspiración. Pero, la inspiración toma tantos caminos como cosas pasaron al lado nuestro. Hay algo en nosotros que dirige el impulso lírico, algo que no puede ser enseñado ni aprendido. Los grandes poetas, como los grandes músicos, son canales de un aspecto divinatorio, algo más que productores y consumidores. El gran arte es siempre inspirado. Leer con pasión y confiar en tus entrañas. Y tener mucho cuidado con lo que dictan las modas.
M. Cannon: Bueno, esa es la etimología de la palabra “inspiración”, como algo que viene de afuera hacia adentro. Este elemento de divinatorio luego requiere grandes cuotas de disciplina y técnica, como un artesano, aunque la poesía, en mi opinión, es un don.
Estornino, de Moya Cannon, traducción de Jorge Fondebrider.
Algunas cosas no pueden ser atrapadas en palabras,
estorninos sobre un río de octubre, por ejemplo:
el modo en que se elevan desde el borde de un tejado en una nube
dirigida por un coreógrafo oculto;
el modo en que suben, se agrupan y descienden,
tirando de alguna arteria desconocida del corazón humano;
el modo en que la nube se rompe y fusiona
las partes inferiores de las alas recogiendo toda la luz
que quedaba en el cielo del crepúsculo;
el modo en que vuelan hacia el tejado de un depósito,
pájaro a pájaro marrón.
Para leer la entrevista completa que Moya Cannon responde junto al también poeta irlandés Harry Clifton: aquí
El último café
Hace 5 semanas
2 comentarios:
Otros dos que añadir a la lista, aunque ya está tan llena y yo estoy leyendo tan poquito que...
Estoy de acuerdo con Cannon; hay cosas que son tan difíciles de explicar que tal vez, y solo tal vez, pueda hacerlo un poeta, que necesite muy pocas palabras.
Abraçades, reinetas
Ni más ni menos...
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