Después de una primavera bastante inestable, con un día tras otro y otro y otro más de lluvia y frío, ayer amaneció por fin un día radiante, de corte veraniego.
El sol animó a la gente a pasear por las calles, y a saturar las librerías. Pero el 23 de abril de este año 2009 ha dado a los catalanes una alegría aún mayor: la entrega del Premio Cervantes a Juan Marsé. Personalmente, me parece un reconocimiento al talento literario, a la escritura de oficio, esa que se escribe sin prisas y cuya densidad se obtiene sólo después de años de ejercicio.
Enlazo el discurso de aceptación aquí.
Por mi parte, a modo de celebración, estoy leyendo Si te dicen que caí.
En fin, sirva este breve post para recuperar la actividad en nuestro espacio Liter, que nunca sabemos de qué va...
...las palabras dirán.
Un abrazo a quien está del otro lado, leyendo.
El último café
Hace 5 semanas
5 comentarios:
Desde nuestro retorno, al tiempo que la primavera se crece con sus arrebatos intempestivos, os damos la bienvenida y el abrazo generoso de las tres.
Los no catalanes, por origen natalicio, también nos congratulamos del premio Cervantes de Juan Marsé.
Besos
En primavera, florecemos las tres con enregía renovada.
Un gran abrazo y ¡aquí estamos!
Quina bona noticia per un migdia de dissabte vint-i-cinc d'abril!
Fractal,Arare,Elèna...gràcies a l'avançada per tornar!
una baraçada a les tres!
Bienvenidos/as, me alegra saber que ha vuelto las letras a vuestro blog. saludos
Pau
Gracias.
J. Marsé recibe testimonio de J. Gelman y dice sentir como si la poesía le tendiera la mano. Me parece bonito pensarlo así, porque en la narrativa de Marsé hay poesía.
Una buena manera de regresar.
Bienvenidos.
Publicar un comentario