¿De qué va esto? Ni se sabe, las palabras dirán...

8.9.09

CURIOSIDADES MUSICALES



Los dos grandes maestros y compositores del barroco, Georg Friedrich Händel y Johann Sebastian Bach, habían nacido con pocos meses de diferencia y en dos localidades muy próximas: Halle y Eisenach, respectivamente.
En 1713, cuando se encontraba en Weimar, Johann Sebastian Bach se trasladó a la ciudad natal de su paisano y colega con intención de conocerlo. Händel, a pesar de su juventud, había escrito ya varias obras de éxito y se encontraba en Londres para el estreno de sus óperas El pastor confiado y Teseo.




En 1719 Bach realiza otra visita a Halle desde Kôthen pero nuevamente Herr Händel se encuentra en Inglaterra, esta vez como preceptor musical de los hijos del príncipe de Gales. Bach no repitió el intento y ambos genios no llegaron a conocerse.
Acaso la Providencia, tan atenta a los asuntos de Bach, prefirió mantenerlo alejado del mundo y anglófilo autor de El Mesías, proclive a las obras para la escena y a las alabanzas del público, que se mantuvo soltero para mejor disfrutar de una activa vida social y, según se ha dejado suponer, de su inclinación a las relaciones non sanctas.En suma, la contrapartida del buen burgués provinciano y hogareño, cargado de hijos y de intrincadas partituras musicales eclesiales, que lo buscó dos veces sin encontrarlo.
Extracto de "Así como suena" Lawrence Lindt.

3 comentarios:

fanal blau dijo...

Fíjate, esto les pasaba porqué no tenían móvil ni correo electrónico...! :)
Pero, aunque no llegaran a conocerse, cada uno encontró su música en el mundo...

Un abrazo, Elèna!

Sé que tengo pendiente un comentario!

fractal dijo...

Qué habría sucedido si hubieran llegado a conocerse, nunca lo sabremos. Como dice fanal, el caso es que ellos encontraron igualmente su música.
Esta anécdota me recuerda a la pareja Beethoven-Schubert. Quizá llegaron a conocerse en Viena, o no. Schubert lo intentó varias veces...

Un saludo!
(regresando -casi- a las actividades normales y cotidianas)

Gonzalo Muro dijo...

Conocía esta historia por alguna biografía de Bach pero me ha gustado recordarla. También muy interesante es la historia del origen de La ofrenda musical y las ironías que encierra.

Un saludo y enhorabuena por este blog.